Las Tres Caras Del Tano

El periodista Federico Poore en una nota publicada por el matutino porteño Ambito analiza las distintas facetas del empresario del juego y presidente del club argentino Boca Juniors, Daniel Angelici. Según Poore, la actividad del juego significó para el dirigente "el trampolín para poner un pie en la política y otro en el fútbol."

Aun sin una imagen pública consolidada, pisa fuerte. Toreó a Juan Román Riquelme desde el sillón de Boca y ya asoma en la AFA. En el PRO, donde muchos lo miran con recelo, parece blindado desde la corona. Las tres caras del Tano.

Muchos de los socios de Boca que eligieron a Daniel Angelici como presidente del club en 2011 hoy están contando los días que faltan para la próxima elección. El conflicto con Juan Román Riquelme, que terminó con la salida del ídolo del club (y la dolorosa, casi inmediata, postal de su presentación en Argentinos Juniors), fue el último episodio del mandato sin gloria de este dirigente de cincuenta años que pasó más de un cuarto de siglo acumulando poder y que hace muy pocos días fue consagrado vicepresidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).

"El Tano" -tal su apodo- tiene muchas facetas, algunas más conocidas que otras. Un corte geográfico de su derrotero nos lleva de Villa Lugano a la costa atlántica y de vuelta al sur de la Ciudad, en su oficina en La Boca. El foco económico ilumina la exitosa historia de un binguero pionero que pasó de la semilegalidad a las jugosas licencias para la explotación de tragamonedas. Un tercer ángulo político nos muestra el largo camino recorrido desde aquel semillero de la Juventud Radical de los ochenta hasta su desembarco en la mesa chica del PRO de Mauricio Macri, donde su figura aún es resistida. Veamos.

La contradicción fundamental

Daniel Angelici nació el 3 de mayo de 1964 en el seno de una familia de clase media baja. Su infancia transcurrió en Villa Lugano, cerca de su padre, un mecánico que trabajaba en los talleres de una concesionaria Ford del ex presidente de Boca, Alberto J. Armando.

Militante radical desde la adolescencia, dio sus primeros pasos en política en la llamada Sección 23 de la UCR Capital, que abarcaba los barrios de Pompeya y Villa Soldati. Como integrante de la agrupación "La Intendencia", Angelici respondía a Facundo Suárez Lastra y compartía espacio junto a una veinteañera llamada María José Lubertino, quien décadas más tarde sería una de las exponentes del deambulante kirchnerismo porteño.

El Tano era, como tantos otros, parte de la Junta Coordinadora Nacional, y en particular, orbitaba en el planeta de Andrés Delich, referente también de Franja Morada y, dos décadas después, ministro de Educación durante la administración de Fernando de la Rúa. Eran tiempos de primavera democrática. La Coordinadora (de Marcelo Stubrin, Enrique Nosiglia, Carlos Becerra, Federico Storani, Luis Cáceres y Ricardo Lafferriere) tituló su principal documento "La contradicción fundamental", basándose en las tesis de Mao Tse-Tung, un credo que, cuentan sus compañeros de militancia, Angelici defendía con uñas y dientes. Era tal su compromiso con la militancia que El Tano abandonó la carrera de Derecho para dedicarse de lleno a la política. Recién se recibiría de abogado en el año 2000, a los 36 años.

El día que cumplió 18, su padre le regaló un Renault 12. Le duró poco. ¿El motivo? Una reunión a la que acudió meses después y que le cambiaría la vida. "El dueño de un bar de mi barrio, que tenía una panadería, reunió a un grupo de panaderos con una persona que venía de España y que quería abrir un bingo en San Bernardo", cuenta Angelici en el libro "El poder del juego". Al poco tiempo, el Renault 12 era historia: El Tano lo había vendido. Con esa plata se hizo con el 0,5% de la nueva sociedad. Ya era oficialmente un binguero.

Un tiempo más tarde abrió otra sala en San Clemente y una tercera en General Rodríguez, su desembarco en el conurbano. "Ahí ya tenía el 20%", especificó.

Su negocio -así como el de otros bingueros- fue viento en popa mientras duró el furor por el bingo de cartón, que en nuestro país se extendió hasta mediados de los noventa. A partir de ese momento comenzaría una merma en sus ingresos. La solución, más bien schumpteriana, vino de la mano de la tecnología.

Instalar tragamonedas en bingos era una movida ilegal, alegal en el mejor de los casos, pero la cámara de bingos se encontró con el inesperado apoyo del titular del Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC), el duhaldista Jorge Omar Rossi, que en diciembre de 1998 terminó reconociendo a los slots como una "variante" de los cartones. De qué manera una máquina de "resolución inmediata" podía ser la variante de locales habilitados para bolillas y cartones es algo que nadie supo explicar.

Lo cierto es que amparo va, amparo viene, los slots siguieron facturando mientras los empresarios (Angelici incluido) pagaban a la provincia un canon fijo por máquina de apenas 15 mil pesos al año. Según estimaciones oficiales, cada slot producía ese monto en dos semanas, el resto era ganancia pura y dura. El negocio estaba en su mejor momento.

Tres años y medio más tarde, la provincia, como el país, vivía la mayor crisis política y económica de su historia. El gobernador recién asumido, Felipe Solá, intervino el instituto y nombró al frente al entonces intendente de Benito Juárez, Rafael Magnanini. Las órdenes del gobernador fueron claras: armar un esquema de control online de las tragamonedas para que los bingueros empiecen a tributar en base al net win de las máquinas, es decir, la ganancia bruta luego del pago de premios.

"El juego es el reflejo, la foto del país en cada momento. Y en ese momento el negocio del juego estaba en manos internacionales: el 70% era extranjero y el 30% era criollo. Las dos caras visibles del juego criollo eran (y son) los dos Daniel: Mautone y Angelici", contó Magnanini en su oficina del tercer piso del Banco Hipotecario.

Magnanini negoció con Angelici y los demás bingueros -entre quienes se destacaba el grupo español Codere- la instalación de un control online en tiempo real, por el cual pasarían a tributarle a la provincia diez veces más de lo que venían pagando hasta el momento. ¿Por qué aceptaron? Sencillo: la contracara de este esquema era que la provincia bendecía con fuerza de ley el (hasta entonces irregular) negocio de tragamonedas en bingos. El extitular del IPLyC contó que los convenció con una frase:Con el decreto tienen un kiosco, con la ley tienen un negocio". Al poco tiempo aquel binguero sumaría una nueva ambición.

Arrogante y marketinero

"La primera vez que escuché hablar de él fue el día que le hicieron la cena despedida a Macri como presidente, allá por 2007", dijo a Javier Simone, conductor del programa Somos Boca por AM 750. "De pronto, Macri se levantó y dijo: 'Señores, les presento al próximo presidente de Boca'. Hasta entonces, nadie en el club lo conocía".

Tanto fue así, agrega Simone, que entre 2007 y 2010 pocos volvieron a escuchar de él. Angelici volvería a estar en boca de todos hacia el final de aquella etapa, cuando se convirtió en tesorero del club. "Ahí se supo que era un tipo importante, pesado. Marcaba una diferencia con el resto de los
miembros de la comisión directiva, desde sus formas hasta los autos que manejaba".

Viernes: ¿Cómo definiría su modo de administrar Boca?

Simone: Con total arrogancia. Eso sí: sus decisiones están lejos de ser unipersonales. Tiene un par de hombres de confianza con los que sigue los temas, como (el secretario general de Boca) César Martucci, un tipo puesto por los que le armaron la lista.

Alejandro Wall, periodista de El Gráfico y autor de dos libros sobre los intersticios del fútbol, cree que la gestión de El Tano lleva la impronta del partido político que lo cobijó en los últimos tiempos.

"Angelici llegó a Boca con la promesa de reeditar los tiempos del macrismo y hasta acá cumplió una parte: está haciendo una gestión muy parecida a la de los primeros años de su mentor, volcado al marketing y el maquillaje pero con puros tropezones deportivos: hasta ahora sólo consiguió la recién nacida Copa Argentina", ilustró.

En efecto, la gestión Macri había comenzado con Carlos Bilardo y Héctor "El Bambino" Veira con pobres resultados, "hasta que llegó Carlos Bianchi y pasó lo que sabemos".

Lo cierto es que Angelici nunca se llevó bien con Bianchi ni con Riquelme. De hecho, dijo Wall, esta decisión medio indirecta de que Riquelme se vaya parece la más genuina de Angelici, que siempre se movió muy dubitativo entre la presión de la tribuna y las internas en el club".

El vice de Angelici, Oscar Moscariello, respaldó la postura del binguero en el conflicto. "No siento que se haya manejado mal el tema Riquelme. Todo lo contrario, íntimamente nos sentimos defraudados en nombre de Boca por el modo y la respuesta que dio a quién consideramos el contemporáneo y último ídolo del club. Boca ofreció lo máximo que se puede ofrecer en el fútbol argentino y la decisión de Riquelme fue inesperada y manejada a través de los medios", explicó a Viernes desde Europa.

Si bien crítico de la actual conducción, Simone reconoce que, en el affaire con el 10, al presidente le asistía razón. "Trató de estirarse lo más posible hacia lo que pedía Riquelme", dijo el conductor de Somos Boca. Esto incluye las consabidas cláusulas monetarias -un salario altísimo en dólar billete- y otros pedidos "deportivos" como la salida del arquero Agustín Orión, que Bianchi comenzó a preparar a pesar de que el 10 terminaría despidiéndose del club de la Ribera.

Así y todo, las principales conexiones del presidente de Boca están más arriba en la cadena de mando. El exmandamás de la AFA Julio Grondona confiaba mucho en Angelici. Hace menos de tres meses, Don Julio le había pasado un borrador del proyecto para implementar el Prode bancado (que entrega premios previamente estipulados) y reflotar así el viejo sistema de apuestas deportivas, sólo que esta vez por internet. Después de todo, el negocio de las apuestas en el deporte más popular es el sueño por excelencia de todo binguero futbolero.

Tras la muerte de Grondona, el Comité Ejecutivo de la AFA ratificó a Luis Segura como nuevo líder del organismo. La noche del lunes 4 de agosto, anticipándose a futuros cimbronazos, Segura se reunió con Angelici, Rodolfo D'Onofrio (River) y Marcelo Tinelli (San Lorenzo) para renegociar el reparto de los fondos del Fútbol Para Todos, pero también para disputarse un nuevo botín: el de los potenciales ingresos por el Prode bancado, al que El Tano se encargó de defender en las últimas semanas. "No se puede tapar el sol con la mano", le dijo al canal Todo Noticias.

La conexión PRO

Angelici y Mauricio Macri se habían visto las caras por primera vez en 2005. El encuentro tuvo lugar en un café de Pergamino y su artífice fue Jorge Macri, primo del jefe de Gobierno (hoy intendente de Vicente López). Se habló de Boca, pero también de política.

El acuerdo entre ambos se selló sin mayores problemas. Para el líder del PRO, una sociedad con Angelici era también parte de una sociedad con un sector del radicalismo, apuesta necesaria para cualquier proyecto de poder. Ese mismo año, Oscar Zago, Raquel Herrero y Martín Ocampo -de las huestes de Angelici- entraron como legisladores por el macrismo.

Experto en Derecho Administrativo, Ocampo es también director suplente en Cronopios, la empresa de bingos y casinos que El Tano maneja en Córdoba. A fines del año pasado, el PRO lo postuló como fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de que carecía de experiencia en puestos similares y de que su independencia del poder político era, por lo menos, dudosa.

Al conocerse la propuesta, una serie de ONG, encabezadas por la Asociación por los Derechos Civiles (ADC) y la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ), pusieron el grito en el cielo. "Ocampo ha sido durante los últimos años diputado de la Ciudad de la bancada oficialista [y] no presenta antecedentes de relevancia más que el hecho de haber ocupado diversos cargos públicos vinculados a su militancia partidaria", denunciaron. Sin embargo, el delfín de Angelici cosechó apoyos entre los legisladores de la oposición y su postulación fue aprobada durante una cuestionada sesión en la que las fuerzas políticas porteñas se repartieron los cargos de los organismos de control.

A pesar de estar más que instalados en el corazón del poder macrista, tanto Ocampo como Angelici son mirados con recelo por algunos de los principales dirigentes del PRO, como Gabriela Michetti y Federico Pinedo.

"Cuando Mauricio habla de él (Angelici), dice 'lo tenés que conocer, es un hombre que ya está hecho, que no tiene apetencias personales, que tiene tiempo para dedicarse a la política...'', revela una exdiputada macrista. "De hecho, muchas veces me propusieron conocerlo y conversar con él, pero dije que no".

Para la fuente, no obstante, la buena performance de sus espadas legislativas "prueba que 'El Tano' tiene soldados". El mejor ejemplo es la diputada PRO Laura Alonso, la ex Poder Ciudadano que fue escalando posiciones en las listas del partido amarillo apoyada en provocaciones y altisonantes cruces con el kirchnerismo. Pocos lo saben, pero el marido de Alonso, el exlíder de la Juventud Radical Ernesto "Larry" Ochoa, es uno de los hombres más cercanos a Angelici. Ochoa fue presidente de la empresa de cría de aves Empoyando SA, cargo al que renunció en 2011 para que asumiera nada más ni nada menos que la esposa de El Tano, María Inés Belloni.

"En todos lados hay luz y sombra. Y él está más del lado de la sombra...", concluye la exdiputada. "Pero la línea de Macri cuando lo apoya es: 'No se metan en los asuntos de los radicales'".

Desde su oficina en La Boca, frente a la terminal del 53, Angelici dice que por ahora está hecho. "Me gustó siempre la militancia. Pero hoy no aspiro a tener algo. Estoy conforme y orgulloso de ser el presidente de Boca. Mi vida la vivo por etapas", afirmó. La nueva acaba de comenzar: el jueves 7 fue elegido vicepresidente de la AFA hasta 2015.


 

 

Fuente:www.ambito.com

 

 


 

Comentarios  

 
0 # omar 12-10-2014 11:50
si sos de Boca unite para echar a angelici kico
www.anuevoboca.com.ar
VAMOS XENEIZES RECUPEREMOS EL CLUB
 
Banner
Banner
Banner