La Inflación “Aplastó” A La Lotería En Venezuela

El sueño de ganarse la lotería y vivir como reyes, para los venezolanos, queda reducido a nada. En el mejor de los casos, ganar el premio mayor puede llevar a una familia a estar más cerca de alcanzar la “normalidad” económica: un auto propio, la compra de un pequeño apartamento y alacenas llenas de productos por unos cuantos años. La inflación en Venezuela, que según los economistas presenta un índice acumulado que sobrepasó el 200%, hizo caer dramáticamente el poder adquisitivo. Ahora, ni la lotería te salva.

Para el 2 de noviembre de 2015 el Kino Táchira, principal lotería del país, sortea 62 millones de bolívares en su edición número 1217. Para ganarse esta cantidad de dinero, acumulada durante seis semanas, los interesados deben comprar un boleto valorado en 100 bolívares y acertar los quince números del cartón. El sorteo de carros quedó en el olvido.

Los 62 millones de bolívares que el Kino Táchira otorga a quien logre los quince aciertos se traducen en 77.500 dólares, calculados a dólar paralelo, y 311 mil 557 si se toma en cuenta la tasa oficial del Sistema Marginal de Divisas (Simadi). En la misma época, pero en el año 2014, quien tuviera quince aciertos podía ganar 24 millones de bolívares, 64% menos. La lotería de Bogotá ofrece dos millones 300 mil dólares (seis millardos de pesos) al máximo ganador. El prestigioso sorteo Lotto Florida otorga siete millones de dólares.

De lograr alcanzar el premio mayor del Kino un venezolano recibiría el equivalente a 6.416 salarios mínimos (9.648 bolívares cada uno). Para comprar una canasta básica alimentaria (50.625 bolívares), en la actualidad, se necesitan al menos seis salarios mínimos. Por tanto, el premio gordo representa un mercado al mes durante casi 90 años, sin tomar en cuenta la inflación del país, cercana al 80% según admitió el mismo presidente Nicolás Maduro.

Los sueños que nacen luego de ser favorecido por la suerte no son iguales para todos, advierte el economista Ronald Balza. "Hay distintos niveles de riqueza para todos, las personas que tienen hijos gastan el dinero de forma diferente a como lo haría un recién graduado", explica.

Lo que sí es común para todos, según el experto, es el impacto de la inflación sobre los ahorros en bolívares. "La inflación sí nos afecta por igual. Si usted se gana esa cantidad de dinero y no la usa, al día siguiente va a costar menos. Quedarse el dinero, para tener liquidez, también es
una decisión costosa", dice.

Además, asegura, que en Venezuela hay una cantidad de situaciones que no se resuelven con dinero. "No hay un mercado cambiario que de verdad funcione, puedes tener dinero pero no tienes quien te quiera vender un apartamento o un carro", asegura.

Los sueños más opulentos se vienen a menos cuando están enmarcados en la economía venezolana. Un lujoso apartamento de 500 metros cuadrados, amoblado y ubicado en una urbanización del este de la capital del país, se precia en 2 millardos de bolívares; el visto bueno del azar alcanza solo para cubrir el 3% de su costo. El "premio gordo" alcanza para pagar el total de un inmueble sencillo, de dos habitaciones, en el centro u oeste de la ciudad.

Un vehículo marca Fiesta del año 2004, con 274 mil kilómetros de uso, cuesta 2 millones 300 mil bolívares. Un lujoso Mustang del año, nuevo, tiene un precio de 48 millones (77% del premio). Otro sueño millonario podría ser el de viajar por el mundo y vivir nuevas experiencias. Un boleto Caracas-Buenos Aires de la aerolínea estatal Conviasa, en julio de 2015, tenía un costo de 319 mil 883 bolívares. Así, se puede viajar a este destino, de ida y de regreso 187 veces, sin tomar en cuenta los gastos de estadía.

Un pantalón marca Wrangler se precia en 22 mil bolívares, una camisa marca Hollister en 23 mil y unos zapatos Clarks en 77 mil, según la tienda virtual Linio. El golpe de suerte alcanza para comprar más de 2 mil pantalones y camisas y 779 pares de zapatos nuevos. Estudiar un semestre en la Universidad Católica Andrés Bello --primera del país, según el ranking QS-- cuesta 33 mil 191 bolívares. El gran acumulado alcanza para pagar aproximadamente cien carreras universitarias.

La disminución del poder adquisitivo, como consecuencia del alto índice de inflación en Venezuela, y la escasa oferta de productos y servicios ha vuelto risible el sueño de vivir una vida "de ricos" luego de ganarse la lotería.


 

 

Fuente:www.ntn24.com

 

 


 
Banner
Banner
Banner