El Bitcoin En Caída Libre

En los últimos días el Bitcoin está mostrando un comportamiento errático que, según algunos especialistas, presagia una inminente explosión de la burbuja especulativa. A pesar de perder casi la mitad de su precio máximo todavía podría caer más. La baja precipitada del valor de las criptomonedas se da luego de que el gobierno de Corea del Sur señalara que está considerando prohibir los intercambios en monedas virtuales debido a un presunto caso de evasión impositiva.

El techo al que llegó el Bitcoin, a más de 19.000 dólares por unidad en el último diciembre, fue cayendo de forma precipitada y apenas se recuperó en un 18 por ciento esta semana, luego de sufrir varias jornadas demoledoras. Hoy su valor está establecido en alrededor de 11.000 dólares, una bicoca si comparamos las predicciones que decían que estaba listo para llegar a los 50 mil durante los primeros meses del 2018. Esta volatilidad está alarmando a los reguladores financieros de todo el mundo y hay sugerencias de que se debería prohibir, las que están haciendo que la moneda virtual tenga horizontes a la baja.

Una muy reciente investigación de la compañía Británica Capital Economics, explica que la caída de precios más recientes sugieren que "la burbuja está estallando", aunque el alto valor que aun maneja, diez veces más que el precio de hace un año, puede significar que todavía tiene margen para seguir bajando. Para los realizadores de este informe, la creencia de que las criptomonedas pudiesen un día reemplazar al dólar, libra o euro, sólo estaban basadas en la creencia de que iban a seguir aumentando de valor y no en una auténtica visión estratégica. Es decir, que para los economistas tradicionales el grueso de las personas que compran Bitcoin no cree realmente que vaya a ser una moneda global en el futuro, sino sólo es una salida especulativa.

El análisis de las compañías consultoras de economía entienden que las actuales circunstancias por la que pasa el Bitcoin y las demás monedas virtuales, tiene las características de una burbuja especulativa a punto de explotar. Pero es tal su volatilidad y los anteriores pronósticos fueron tan errados, que ninguno de los economistas que salieron a hablar de la caída de las criptomonedas dijo claramente cómo ni cuándo se producirá esa explosión. Sólo explicaron que, reviente cuando reviente, la burbuja de las criptomonedas no hará demasiado ruido en la economía global porque la suma de dinero invertido en este mercado aún es relativamente pequeña y no la sostiene ninguna institución.

Sin embargo, es curioso que si para algunos analistas el mercado es diminuto, Corea del Sur, que representa el 15 por ciento del tráfico diario de Bitcoin, esté preocupada por su crecimiento desmedido. Las autoridades surcoreanas han adelantado que el gobierno está considerando cerrar los intercambios de divisas virtuales que hayan violado la ley o prohibir directamente todo comercio con criptomonedas. Lo
cierto es que todos los economistas concuerdan que la tecnología Block Chain es un fenómeno que va a tener un impacto duradero en la economía mundial, más allá de la suerte que corran las monedas virtuales.

Pero para el núcleo de los inversionistas las visiones apocalípticas no parecen ser tales. Las caídas recientes del mercado podrían ser un ciclo anual que tenga otras influencias, tales como días de fiesta importantes en Asia, represión regional o que se acerca el final del año fiscal, explicó el presidente y CEO de CBOE Global Markets de Chicago, Ed Tilly. Además, dijo que existen más de 124.000 contratos que se comerciaron a través de monedas virtuales, lo que representa un valor nocional de más de 1.500 millones. Los contratos en efectivo fueron diseñados para permitir a los inversionistas apostar si el precio de Bitcoin sería mayor o menor que el precio de apertura. El último cierre de cotización del Bitcoin marcó a la criptomoneda en 11.170 dólares, luego de caer a 9.600, el precio que tenía a finales de noviembre.

La industria del juego, que se ha venido beneficiando con las criptomonedas está siendo monitoreado por los gobiernos, como es el caso de Canadá y Australia, en donde el Bitcoin se utiliza para depósitos y transacciones de pago en sitios de juegos de azar online. La preocupación de los gobierno es que el anonimato de las criptomonedas pueda llevar a acciones de lavado de activos, terrorismo u otros delitos financieros. En Australia, toda empresa que acepte monedas criptográficas están obligadas a inscribirse en el centro de informes y análisis de transacciones australianas (AUSTRAC) y en el registro de cambio de moneda digital dependiente de ese organismo, además de adoptar y mantener un programa para identificar, migrar y manejar el blanqueo de dinero y los riesgos de financiamiento terrorista.

El especialista de tecnología y negocios, Don Tapscott, cree que la prohibición de las criptomonedas sería un error monumental porque son "enfoques de mano dura utilizados por los dictadores y los países no democráticos". Tapscott comparó la prohibición del Bitcoin con la ley de bandera roja británica de principios del siglo XX, la cual instaba a que una persona fuera delante de un automóvil con una bandera roja para no golpear a los caballos, lo que hizo a los autos impopulares en la Gran Bretaña de entonces. La consecuencia fue que los norteamericanos les ganaron la industria automotriz a los ingleses. Para él, ante la inminente permanencia de las criptomonedas, los países deberían perseguir una reglamentación y no tratar de prohibirla.


 

 

Fuente:www.theguardian.com y cryptovest.com

 

 


 

Escribir un comentario

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
La publicación de los mensajes se dará luego de ser verificados por un moderador.


Banner
Banner
Banner