La Empresa Que Explota El Hipódromo De Azul Bajo La Lupa De Los Concejales

El Concejo Deliberante del partido de Azul, en la provincia de Buenos Aires, aprobó por unanimidad un pedido de informes al Instituto Provincial de Lotería y Casinos sobre distintos aspectos que hacen al funcionamiento de la pista de esa ciudad y su concesionaria, Hipódromo de Azul S.A., proyecto iniciado por la concejal Cristina Crohare y que fue apoyado por diez de sus pares y votado por todo el cuerpo. La lupa de los ediles apunta a saber “con qué entidad, persona física, jurídica, institución u otros, el Instituto (Provincial de Lotería y Casinos) realiza las tramitaciones administrativas, pagos, depósitos y/o cobros y cuáles son los convenios y/o contratos por los cuales se genera el vínculo para el funcionamiento del Hipódromo de Azul”.

Los representantes de los partidos políticos con presencia en el Concejo quieren saber también cuáles son "los montos totales asignados en carácter de subsidio y/o cualquier otra modalidad al Hipódromo de Azul durante los años 2013 y 2014".

Otro de los puntos que integran este pedido de informes tiene que ver con saber "cuáles son las inspecciones o controles que se realizan para el cumplimiento de la ley 13.253 y si existe rendición de los subsidios y/o montos mencionados (...) y a través de qué área del Instituto se realizan dichos controles".

Finalmente pretenden que se les informe que "en caso de que las hubiera, cuáles son los resultados de las inspecciones o controles mencionados (...) remitiendo copia de las actuaciones administrativas".

La génesis

¿De dónde surge este pedido de informes y a raíz de qué?

Curiosamente otro proyecto presentado en el recinto por la concejal oficialista del Frente Para la Victoria Estela Cerone, encendió la mecha.

Aquella iniciativa propiciaba declarar de Interés Comunitario la "1ª Fiesta Nacional del Caballo Sangre Pura de Carreras y Actividades Equinas", que finalmente se llevó a cabo en el predio del circo hípico local los días 6, 7 y 8 de diciembre último. Lo que parecía un trámite más, devino en una advertencia sobre las "paupérrimas condiciones laborales" de quienes trabajan en el Hipódromo por parte de distintos concejales.

Todos los ediles coincidieron en que el 90 por ciento de los trabajadores está en negro, que la Sociedad Anónima que está a cargo del Hipódromo "no hace nada", como tampoco el Jockey Club.

Las concejales Cristina Crohare y Maya Vena, del FPV Néstor Kirchner y del GEN respectivamente, comentaron al autor de esta nota que la sesión "fue un desmadre, se dijo de todo, dijimos de todo" y lógicamente se aprovechó para pasar facturas. Tal es así que en un tramo del debate, el concejal radical Juan Sáenz alertó que "el Estado es socio de los empresarios del juego. No sé de qué se sorprenden. Es el propio Estado el que permite la precarización".

El guante fue recogido por Omar Seoane, del Frente para la Victoria, quien marcó que el contralor le corresponde a la provincia de Buenos Aires "porque tiene la concesión directa del juego".

Algunos concejales, como la propia Crohare no estaban convencidos de apoyar la fiesta, pero como se dijo que era a beneficio de la institución Puertas Abiertas, que contiene a niños en riesgo social, y funciona en el mismo predio del Hipódromo, y además integrantes de la misma estaban presentes en la sesión, el proyecto se aprobó.

Pero no quedó ahí la cosa. Cristina Crohare no quedó satisfecha, y a lo que se había dicho en el recinto del Concejo Deliberante, le sumó las opiniones que se recogieron entre vecinos del Hipódromo, trabajadores y asistentes, y decidió elaborar el proyecto (que finalmente fue aprobado) pidiendo informes al Instituto Provincial de Loterías y Casinos.

Mucho que desear

El pedido de informes en los considerandos plasma la realidad en la que se desenvuelve la actividad en el Hipódromo de Azul, y la verdad es que deja mucho que desear.

Allí se expresa que a través de recorridas de los propios concejales, y el testimonio de trabajadores de la actividad y de público general se tomó conocimiento de los déficits estructurales que presenta el circo hípico azuleño en general, haciendo especial hincapié en lo referido al mantenimiento edilicio de baños, tribunas, cantina y cancha.

También se han recogido opiniones del precario estado en que se encuentra el sector de boxes, donde se amontona la paja de las camas con el excremento de los caballos.

Los concejales hacen hincapié además en que el arreglo de estas situaciones se ve como fundamental para el establecimiento de un correcto ámbito laboral de quienes desarrollan sus tareas en el Hipódromo diariamente, y para
mejorar el atractivo turístico del predio.

La parte económica

Los concejales quieren saber además cuál es el monto de dinero que a través del subsidio establecido por la ley 13.256 se le transfiere a quien maneja el Hipódromo de Azul, y no sólo eso, quien saber qué persona o qué sociedad es la que recibe ese dinero y qué tipo de convenios se han rubricado.

El problema radica en que es mucho dinero el que se transfiere desde la provincia (en abril de 2010 era de 300 mil pesos, calculándose ahora en el doble de ese monto) y no se estaría utilizando como se establece en la propia ley.

Según la normativa, el 60 por ciento del subsidio debe ir a los premios y el 40 restante a obras de infraestructura, tecnología y desarrollo comercial.

Sin embargo, no se destinaría el 60 por ciento a premios, y mucho menos se aplicaría el resto del dinero a obras. Basta una simple recorrida por el lugar para observar que falta hasta lo más simple en matería de arreglos y mantenimiento.

Quién es quién

A partir de la contestación de este pedido de informes (si es que esto sucede, claro está), se podrán ir dilucidando algunas cuestiones en torno al Hipódromo de Azul.

Quiénes están detrás del gerenciamiento, por ejemplo, o cuál es la relación con el Jockey Club de Azul.

A propósito, ¿existe como tal? Hay asambleas, elección de socios, fiscalización de personas jurídicas, controles, etc, etc, etc? ¿O es toda una nebulosa que propicia algún tipo de manejo oscuro que permite no cumplir la ley y desviar la gran cantidad de dinero que el Estado provincial transfiere a una sociedad privada?

¿El Instituto contestará el pedido de informes, alguien se pondrá a controlar? O le terminarán dando la razón al concejal radical Juan Sáenz cuando dijo que "el Estado es socio de los empresarios del juego. No sé de qué se sorprenden. Es el propio Estado el que permite la precarización".

Algunos miedos

Como es lógico suponer, inmediatamente de conocido que se presentaba el pedido de informes, trabajadores del Hipódromo fueron a hablar con los concejales manifestando su preocupación de que esto los afectara laboralmente. Los ediles les hicieron saber que precisamente esto tiende a darles más tranquilidad y mejor desarrollo de la tarea, ya que se busca que precisamente se vuelque en infraestructura, mejoras tecnológicas y mejor calidad del trabajo, con empleados en blanco y sueldos dignos.

Incluso trascendió que la empresa habría sugerido que si le hacían problema se iban a otra parte.

Nada nuevo bajo el sol

Esta situación no es nueva. Quienes están vinculados a la actividad del turf conocen perfectamente estas maniobras. Algo similar pasó en Tandil sólo que allí se comprobó y se le retiró la concesión (que era municipal) a la empresa Vistas Serranas S.A. luego de que la Justicia procesara a Daniel Blanco, titular de la empresa y responsable del circo de carreras hasta que se caducara la concesión otorgada por el Municipio, quien quedó imputado de "Fraude en perjuicio de la administración pública y falsificación de instrumento público reiterado en concurso real".

El empresario Blanco (quien ya había sido condenado por una contravención -apuestas ilegales- de parte del Juzgado Correccional), no cumplió con el contrato de concesión a la hora de obras puntuales que hacía a la infraestructura del Hipódromo, como así tampoco en el cumplimiento de requisitos tales como la asistencia sanitaria en el predio y de seguridad, además de lo más trascendente que hacía al manejo del dinero otorgado vía subsidios para con los premios de las distintas carreras.

Curiosamente, cuando se estaba por producir su desvinculación del Hipódromo de Tandil, Vistas Serranas S.A. ganó una licitación para construir un hipódromo en la ciudad de Dolores, con una concesión municipal de 12 años, y con la ayuda del Instituto Provincial de Lotería y Casinos, al decir del propio intendente de ese partido Camilo Etchevarren.


 

 


 
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