Las Fórmulas Japonesas Para Atraer Clientes A Casinos

Las salas de máquinas tragamoperras han sido el divertimento de muchas generaciones en el mundo. En su día fueron un negocio de éxito, y lo siguen siendo en Latinoamerica y otros países del mundo. Pero en Japón el crecimiento de este negocio se ha visto afectado como consecuencia dxe un fenómeno que no es el auge de las salas de juegos de azar virtuales, sino el gran envejecimiento de la población.

El país asiático ostenta la mayor tasa mundial de envejecimiento, así como la mayor esperanza de vida, de unos 86 años para las mujeres y unos 79 años para los hombres. En 2010 había 2,5 trabajadores por cada pensionista y se calcula que para el 2015 un 25% de la población tenga más de 65 años.

Lo que es un problema estructural para el estado, también lo es para los negocios que se han dirigido tradicionalmente a la población más joven, como es el caso de las salas de juego. Según la Asociación de la Industria del Ocio de Japón, el aumento de la presencia de consolas en los hogares y el envejecimiento obligó a cerrar una de cada cinco salas de juego entre 2004 y 2009, tal y como recoge el diario nipón Asahi Shimbun. No obstante, en 2009 había más de 19.000 salas de juego en Japón con unas ganancias que ascendían a 4,7 billones de euros, lo cual representa un 20% más que en 2004.

Nuevas fórmulas para nuevos clientes

Ahora estos espacios de ocio buscan sobrevivir de la crisis del sector y ganar popularidad atrayendo a un público muy numeroso como es el de los jubilados. Un empleado de una sala de juego de Tokio constata que en los últimos dos años ha visto cómo aumentaba constantemente más de un 80% el número de clientes de edad avanzada en los últimos dos años.

Para las personas mayores acudir a salas de juego representa un espacio para socializarse. Chieko Kofuji, de 76 años, ha hecho un buen amigo en una sala de juego llamado Matsu Noda, de 86 años. Para Kojuji, que enviudó hace diez años, declaraba, acudir a las salas es una terapia contra la soledad: "Cuando me divierto con videojuegos, lo olvido todo".

Seiji Yasumura, un profesor de salud pública en la Universidad Médica de Fukushima, afirma los beneficios de los videojuegos: "Para las personas mayores que tienden a quedarse solas en casa, los juegos les brindan la
oportunidad de conocer a otras personas, lo cual es un buen estímulo positivo para la salud".

Las salas de juego se han dado cuenta del aspecto socializador de sus negocios y han aprovechado para sacarle partido ofreciendo té, bebidas, almuerzos o pasteles. Incluso algunos prestan gafas de lectura y mantas a los clientes. "La sala es un foro de conversación", asegura Yasuaki Sakai, director de uno de estos espacios recreativos.

Una de las estrategias para captar a personas de edad avanzada es, por ejemplo, la que lleva a cabo Bandai Namco: da partidas gratis a quienes vayan acompañados de personas mayores y ofrecen sillones de masaje para relajarse.

Por otro lado, la compañía Taito ha colocado un tatami en todas sus tiendas para favorecer la reunión y charla de sus clientes, mientras que la fabricante de máquinas recreativas, Konami Digital Entertainment, está comenzando a implantar en las salas nuevas máquinas de monedas que muestran las explicaciones en letras grandes, para facilitar la lectura de las personas de edad avanzada.

El furor de las 'pachinko'

Las llamadas 'pachinko' son las máquinas de ocio más populares de Japón. Son tragaperras con un funcionamiento similar al clásico 'pinball'. Según donde caigan las bolitas, se obtienen puntos o no, que posteriormente se pueden cambiar por dinero u otros premios.

Las 'pachinko' nacieron alrededor de 1930 como un juego para niños inspirado en uno americano y pronto ocuparon las salas de juego, hasta que se vieron obligadas a cerrar sus puertas ante el estallido de la Segunda Guerra Mundial. En la década de los 40 se recuperó el juego y logró gran popularidad entre una sociedad que buscaba evasión tras la dureza de la guerra.

Hoy día cuentan con muchos aficionados en Japón, y también en Taiwán, donde llegaron debido a la ocupación japonesa a principios del siglo XX.


 

 

Fuente:www.lavanguardia.com

 

 


 
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