Cambiemos Y El Juego, Una Relación De Tires Y Aflojes

La historia de Cambiemos -coalición política que gobierna la Argentina- con el juego lleva un año, pero ya incluyó tires, aflojes, aprietes, concesiones, renuncias, reuniones secretas y mensajes solapados. También leyes y decretos polémicos.

Esta semana, la Legislatura porteña votó la ley de traspaso del juego de la Nación a la Ciudad. La norma terminó de abrochar un pacto que se gestó durante todo 2016: el Hipódromo de Palermo (donde Cristóbal López aún tiene participación) y los casinos flotantes de Puerto Madero deberán pagar su millonaria deuda tributaria, abonar cánones más altos y ser inspeccionados de cerca. Pero mantendrán todos sus "derechos adquiridos". En otras palabras, seguirán vigentes las concesiones que les otorgó Néstor Kirchner, que en el caso del hipódromo llegan hasta 2032.

Quien diseñó este nuevo escenario fue Fabián "Pepin" Rodríguez Simón, parlamentario del Mercosur y asesor de Mauricio Macri en temas legales. En lo formal, asumió como asesor ad honorem de Lotería Nacional y del Instituto del Juego Porteño. Pero, en rigor, fue el maestro de orquesta de toda la negociación. Para hacer la tarea puso dos condiciones: poner a funcionarios de su riñón y evitar ser relacionado con los bingos bonaerenses. "El que pone la cara ahí termina en una zanja", dijo alguna vez en medio de su enemistad declarada a Daniel "el Tano" Angelici.

En la Capital, el juego está cerca. No hace falta ir a las afueras de la ciudad para encontrar las salas. El hipódromo es de Federico De Achával. Junto con Casino Club (donde, según confirmaron fuentes de la firma, Cristóbal López aún mantiene el 30%), explota las máquinas tragamonedas del predio hípico. En los casinos flotantes de Puerto Madero, López vendió su parte a Ricardo Benedicto, su histórico socio en el mercado lúdico.

La primera tratativa que encaró "Pepín" fue por la millonaria deuda de ingresos brutos con la Ciudad. Las salas porteñas nunca habían pagado el impuesto, alegando que el juego estaba en territorio federal. Eso derivó en un eterno conflicto judicial que escaló hasta la Corte, que se pronunció a favor del gobierno porteño. Pero ni siquiera el fallo zanjó el conflicto. "Tuvo que cambiar el gobierno para que se terminara la impunidad", dicen desde Cambiemos. Lo cierto es que si bien Rodríguez Simón llegó a decir que la deuda por ingresos brutos rozaba los $ 8000 millones, al final, los operadores entraron en moratoria por $ 2100. Casi un cuarto. "Se dijo una cifra alta para meter presión", justificaron.

Antes de sentarse a negociar (hubo al menos un encuentro en el Palacio Duhau entre Pepín, De Achával y López) Cambiemos le envió un mensaje a los operadores del juego con el cierre de cinco bingos porteños cuyas concesiones estaban vencidas, pero que Lotería Nacional ya había vuelto a concursar. Entre los ganadores estaban Cristóbal y el dueño de Hapsa. Pero la licitación se dio de baja.

También llegaron las inspecciones. Amparado por Lotería Nacional, comandada durante el kirchnerismo por el ex contador de Río Gallegos Roberto López, Cristóbal siempre le había vedado la entrada a la Agencia Gubernamental de Control porteña. Según pudo conocer la nacion, este año, la primera vez que se presentaron los inspectores no tuvieron éxito y se labró un acta por "obstrucción del procedimiento inspectivo". Ya en mayo hubo intimaciones por medidas de seguridad y antiincendios. Además, detectaron que varios de los locales internos del hipódromo no tenían habilitación. En los casinos de Puerto Madero no reportaron irregularidades. "Debieron adaptarse y subsanar las faltas. Hay nuevas reglas de juego", dijeron en la Ciudad.

Este año fue bisagra. En junio, Macri dictó el decreto 743/16, que instruyó crear una comisión de enlace para traspasar el juego de Nación a Ciudad. El jueves pasado, eso se
perfeccionó con la votación de la ley que crea la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires Sociedad del Estado (Lotba SE).

El artículo clave de esa norma es el noveno, que estipula que "las salas de juego del Hipódromo y los buques casino situados en Puerto Madero podrán continuar operando hasta la finalización de los plazos originales o de las eventuales prórrogas en las condiciones existentes". Es decir: la concesión de los tragamonedas del hipódromo que explotan De Achával y Cristóbal seguirá vigente hasta 2032, tal como lo decretó Kirchner en 2007, cinco días antes de dejar la presidencia. Los casinos flotantes tienen autorización hasta 2019.

"Las opciones eran estos empresarios o ninguno, porque el artículo 50 de la Constitución porteña prohíbe las concesiones privadas en el juego. Lo que decidimos es que se queden pero regularizarlos, que nos paguen la deuda impositiva y el canon. Sino entraríamos en un laberinto judicial y fomentaríamos el juego clandestino", se justificaron desde el Gobierno en diálogo con la nacion.

La legisladora de Confianza Pública Graciela Ocaña, fue una de las principales voces contra la ley. "No hace más que consolidar los negocios turbios de Cristóbal y De Achával. El Gobierno podría haber revisado las concesiones, pero no lo hizo", manifestó a este medio. Según pudo conocer la nacion, primero se transferirá el hipódromo, luego un grupo de agencias hípicas menores y por último el casino flotante, que paga un canon exiguo, del 20%, que desde el Gobierno prometen aumentar. "Vamos a respetar los derechos adquiridos pero con estrictos regímenes sancionatorios y regulatorios", manifestó el titular del Instituto del Juego porteño, Martín García Santillán.

En territorio bonaerense las batallas son otras. Allí el juego es la segunda caja de recaudación provincial superando los $ 16.000 millones netos este año. María Eugenia Vidal se propuso que la actividad lúdica no crezca. Pero la pelea contra la cartelización de los 46 bingos y 12 casinos es una lucha contra los molinos de viento. Eso constató Melitón López, amigo de la gobernadora, que asumió en Loterías de la provincia contra su voluntad y que dejará su cargo a fin de año. Aunque logró poner orden y aumentar los controles, no quiere saber más nada con el juego bonaerense, al que en diálogos reservados calificó como "un nido de víboras".

Muchos aseguran que el principal operador del juego bonaerense es Daniel "el Tano" Angelici, si bien Melitón asegura que su poder no es tal. De hecho, este año Loterías prohibió la apertura del bingo de puente La Noria, que tenía al presidente de Boca entre sus socios. Otras fuentes oficiales, sin embargo, reconocieron que entre Pepin y "el Tano", además de una guerra visible hay un "pacto tácito de no molestar" cuando se trata de operar en el negocio lúdico.

Dos hombres clave para el Gobierno

"Pepin" Rodríguez Simón

Asesor del Presidente

Fue el arquitecto de la reforma implementada en la ciudad: el Hipódromo y el casino de Puerto Madero pagarán sus deudas tributarias y serán controlados más de cerca por las autoridades porteñas, pero mantendrán las mismas concesiones que sus dueños habían negociado con Néstor Kirchner

Daniel Angelici

Presidente de Boca

Los entendidos en el juego bonaerense lo señalan como la persona con más influencia para manejar el negocio, ya que es titular de varios bingos con tragamonedas en el interior de la provincia y tiene excelente relación con el presidente Mauricio Macri, que lo eligió su sucesor al frente de Boca.


 

 

Fuente:www.lanacion.com.ar

 

 


 

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