Mal De Muchos...

“Barbam propinqui radere, heus, cum videris, prabe lavandos barbula prudens”.
No se preocupe, se lo traduzco: ”Cuando veas a tu vecino afeitar, pon tus barbas a remojar”.

Esto es lo que tiene que hacer la gente de la industria hípica bonaerense, aprovechando el espejo que le ofrecen los errores ajenos. El celebre Hipódromo de La Zarzuela, situado en las afueras de la ciudad de Madrid, además de ser deficitario en forma escandalosa, esta gobernado con un nivel de ineptitud propio de la elección de sus autoridades por méritos que no tienen nada que ver con la actividad.

En la provincia de Buenos Aires se ha hecho con la conducción de la actividad hípica exactamente lo mismo: nombrar a inútiles.

El nuevo presidente del IPLyC, Matías Lanusse, mandó a su Director de Hipódromos a hablar con algunos representantes importantes de la actividad y el funcionario transmitió el mensaje: "quiero decirles que al nuevo Presidente de Lotería no lo van a ver nunca o casi nunca", a diferencia de lo que ocurría con la gestión anterior. Y agregó "sepan que yo de ésto no conozco mucho, pero estoy muy dispuesto a aprender".

En La Zarzuela su presidenta es la sobrina de la hermana del Rey Juan Carlos, en La Plata el anterior presidente del IPLyC fue "renunciado" - según se dice - por pelearse con un aspirante a príncipe consorte. Precisamente por eso vale la pena ver lo que pasa cuando la monarquía y no la capacidad funge funcionarios...

Muy descriptiva, en este sentido, resulta la nota publicada por El Correo de Pozuelo, un periódico de información local de la Comunidad de Madrid, en la que se hace una reseña del primer Gran Premio de la temporada que se corrió el pasado domingo en el hipódromo madrileño:

Lo que se vivió este domingo en el Hipódromo de La Zarzuela de Madrid fue un esperpento. La decisión de regar desmesuradamente la pista por los organizadores antes de las carreras provocó un caos en toda regla, con peligrosas caídas, quejas de los apostantes y la suspensión definitiva de la jornada. Un lamentable espectáculo jamás visto en España.

Lo que tenía que ser una reunión esplendorosa de carreras de caballos ya que se corría el primer Gran Premio de la temporada se convirtió en toda una pesadilla. Todo por un prolongado riego, mayor de lo habitual antes del inicio de la jornada, que dejó la pista encharcada y comprometió seriamente la integridad de los jinetes y caballos.

Fue a partir de la segunda carrera, con la caída de dos jinetes, cuando comenzó el insólito espectáculo. Los
organizadores decidieron aplazar una hora la jornada para que el sol de justicia secase definitivamente la pista. El problema fue que, al mediodía, el césped continuaba mojado, con algún que otro socavón provocado por los cascos de los caballos, lo que hizo trasladar las dos carreras siguientes a la pista de arena ante el asombro de los apostantes, que veían que el cambio de superficie perjudicaba sus quinielas de la Quíntuple Plus y Lototurf de Loterías y Apuestas del Estado, pues hay caballos que corren mejor en hierba que en arena.

Ante la protesta generalizada de los espectadores, todavía iba a ser más surrealista la situación. Demorándose las salidas de las carreras en arena por la falta de los cajones de salida, con el público alterado, los entrenadores quejándose, los jockeys desconcertados y los caballos sudando, los comisarios de carreras anunciaban que la quinta carrera, la prueba principal del día, se celebraría nuevamente en la hierba, pensando que el césped ya estaría seco a las 14.45 horas, una hora más tarde de cuando debía haberse disputado.

Sin embargo, la pista seguía estando en mal estado, con el consecuente peligro para los jinetes, cayendo espectacularmente tres de ellos en plena carrera, acabando el jockey Roberto Montenegro en el hospital con fractura de muñeca.

Luego, más despropósito todavía al suspenderse definitivamente la jornada, sin disputarse la última carrera en la arena como se había previsto ante la indignación de los presentes en el hipódromo.

Resumen: Apuestas sin jugar, jinetes en el hospital, silencio de los organizadores y las redes sociales en ebullición.

Hay que buscar responsables.

En 50 años de asistencia al hipódromo madrileño no había visto semejante espectáculo. Y todo esto sólo tiene una explicación: GENUINA INCOMPETENCIA, desde la directora del "chiringuito", Faina Zurita, colocada ahí por ser familia real, que no por sus capacidades, por cierto excelentemente remuneradas, hasta el último de los comisarios.

¿Y el Valderas Poule? Se corrió en la pista de verde y hubo tres caídas, entre ellas la de la favorita 'Fuentesteis'.

Ganó 'Honeymoon Trip' con un buen remate y la buena conducción del veterano José Luis Martínez.


 

 


 

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