Codere Avanza Con La Venta De Parte De Su Negocio En Uruguay

La española Codere está en negociaciones con el grupo chileno Sun Dreams para venderle al menos el 50% de sus casinos en Uruguay, que fueron valorados en más de 150 millones de euros, según dijeron fuentes vinculadas con el tema. La operación está pendiente del análisis de las cuentas internas o ‘due diligence’ de la compañía, por parte de la multinacional latinoamericana.

Según las mismas fuentes, Codere ya recibió la primera oferta no vinculante por parte de Sun Dreams, que está dispuesta a pagar cerca de ocho veces el beneficio bruto de explotación o ebitda de su subsidiaria en Uruguay. Una oferta que el consejo de administración considera más que atractiva y que será aceptada cuando se convierta en firme. Esta filial ingresó el pasado año 79 millones de euros y obtuvo un beneficio operativo de 20,2 millones. La multinacional española gestiona en este país 2.252 terminales de juego, seis salas, 26 locales de apuestas y dos hipódromos después de iniciar sus operaciones en 2002.

Según ha confirmado el grupo mediante un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en respuesta a la información aparecida en el periódico El Confidencial, "Codere mantiene permanentemente conversaciones con potenciales socios a fin de promover y cumplir sus objetivos estratégicos y financieros". En este sentido, agregan que de momento "al día de la fecha no se ha formalizado acuerdo alguno del que puedan darse detalles al mercado, sin perjuicio de lo cual se informará si las negociaciones, con la preceptiva aprobación del Consejo de Administración, llegaran a consumarse en una operación que deba ser reportada".

Sun Dreams encargó la revisión de las cuentas de Codere Uruguay a PwC para comprobar los números y medir los riesgos jurídicos que suelen acompañar a este tipo de compañías por la regulación administrativa a que están sometidas. Si no hay contratiempo, la operación se cerrará en las próximas semanas, lo que supondrá un gran balón de oxígeno para Codere, presionada por las agencias de 'rating' en relación con la capacidad de pago de sus deudas.

No obstante la compañía precisó que todavía no se formalizó acuerdo alguno del que puedan darse detalles al mercado, "sin perjuicio de lo cual se informará si las negociaciones, con la preceptiva aprobación del consejo de administración, llegaran a consumarse en una operación que deba ser reportada".

Codere está haciendo frente al impacto de la devaluación del peso argentino en sus cuentas --tuvo que lanzar un 'profit warning' o advertencia sobre sus resultados-- después de que se disparó el riesgo de impago de Argentina, inmersa en plenas elecciones presidenciales. Argentina aportaba cerca del 40% del ebitda del grupo, pero tras el desplome de la
moneda local, ese porcentaje se redujo a la mitad.

La compañía, dirigida por el italo-argentino Vicente di Loreto, logró generar ingresos y ahorros por hasta 82 millones para compensar los 70 que perdió por su negocio en Buenos Aires. Pero Moody´s y Standard & Poor´s siguen preocupados por la capacidad de la empresa de atender a los vencimientos de la deuda, pese a que los primeros expiran en dos años.

Por eso, Moody´s le advirtió de que rebajará su nivel de solvencia si no consigue refinanciar sus 800 millones de euros en bonos en los próximos seis meses, al dar por hecho que Codere aplicará una quita a los acreedores. El grupo lo negó y consiguió que estos valores hayan reaccionado al alza en el mercado de renta fija. Además, realizó una presentación ante inversores de la mano de Bank of America Merrill Lynch para intentar salir al mercado y refinanciar en los próximos meses. Pero la potencial venta de Uruguay le ayudaría a dar garantías a las agencias de calificación de que tiene capacidad suficiente para cumplir sus compromisos, además de conseguir un dinero fresco para acabar el año con ganancias y dejar atrás las pérdidas.

El grupo controlado ahora por los fondos oportunistas Prudential y Silver Point también mantuvieron negociaciones para vender su negocio en Italia, uno de los países más problemáticos para la industria del juego por las continuas subidas de impuestos. Sin embargo, la dirección de Codere rechazó hasta la fecha las ofertas recibidas para traspasar parte de su filial transalpina. La compañía había contratado a Credit Suisse para que encontrase un comprador o un socio, pero de momento las gestiones no han dado resultado.

Por otra parte, Di Loreto también está trabajando en la alianza con Hard Rock, por la que ambas sociedades van a desarrollar en México un complejo hotelero y de juego valorado en cerca de 1.000 millones de dólares. Codere, que aportará el suelo y las licencias, y la empresa estadounidense, que construirá el establecimiento de lujo y asumirá la financiación, están a la espera de las licencias finales por parte del Gobierno local en este último trimestre para iniciar la construcción el próximo año. El calendario estimado es que el resort esté operativo en 2022, lo que de confirmarse sería una auténtica reserva de oro para el grupo español, que se quedará con el 40% de la sociedad conjunta.


 

 

Fuente:www.elconfidencial.com

 

 


 
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