Impuesto Municipal A Las Tragamonedas, Un Nefasto Precedente

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Por Fabián Bataglia

En una sesión extraordinaria del Concejo Deliberante del Partido bonaerense de Avellaneda, el cuerpo en pleno aprobó una ordenanza que aumenta el canon municipal que pagan los Bingos Avellaneda y Alto Avellaneda. Mientras el sector político asegura que los bingos deben más de 10 millones de pesos en concepto de tasas de Seguridad e Higiene, la empresa guarda un sepulcral silencio sobre este tema.

 

 

Cuando todavía los concejales de Avellaneda gozaban de sus vacaciones, un proyecto impulsado por el ejecutivo municipal hizo que dejaran de lado las comodidades de sus sillones y se acercaran al Concejo Deliberante para tratar una ordenanza para el cobro de tasas municipales atrasadas que debían los bingos de Avellaneda, además del establecimiento de un nuevo canon para las tragamonedas.  

En poco tiempo y de manera unánime, los concejales votaron la nueva ordenanza en la que se da luz verde al ejecutivo para aumentar el precio de las tasas, en algo así como un 1000 por ciento, y se estableció un monto que los salones de juego deberán pagar por las máquinas tragamonedas. Como es sabido, los slots son los juegos preferidos de los clientes y de donde obtienen las empresas de juegos las mayores ganancias.

Según fuentes del Concejo Deliberante, ambas salas de juegos, Bingo Avellaneda y Alto Avellaneda, están las 24 horas abiertos y siempre llenos de gente. Incluso se asegura que muchos sectores políticos ven estas subas de tasas como una manera de paliar el déficit que existe en el distrito con respecto al tratamiento del tema de la ludopatía.

A pesar de que la idea salió del seno del gobierno municipal, todos los representantes políticos del distrito votaron a su favor y algunos, inclusive, salieron a dar declaraciones sobre lo importante que es cobrar grandes impuestos a las empresas que le va tan bien. En realidad, el hecho de que el gobierno municipal, a través de sus representantes legislativos, esté buscando más dinero en la industria del juego para engrosar sus recursos, habla a las claras de que la actividad está vista como una de las más lucrativas.

Desde el Concejo Deliberante aseguran que los sectores políticos salieron a la caza del dinero que debían los bingos
y, como muestra de buena voluntad y en apoyo al sector comercial del distrito, el cuerpo de ediles condonó los intereses punitorios de la deuda. A pesar de que intentamos tener el punto de vista de la empresa llamando insistentemente por casi una semana a la gerencia del bingo Avellaneda, jamás tuvimos respuestas.

Ciertamente, y según lo adelantó el concejal de Avellaneda por el PJ, Alfredo Marchesi, los bingos deben la tasa de Seguridad e Higiene desde que comenzaron a funcionar. La deuda se elevaría a más de 10 millones de pesos. Los ediles decidieron cobrar en once cuotas iguales y consecutivas, que los bingos deberán comenzar a pagar el 29 de febrero, apenas se ponga en marcha la ordenanza.

El cuerpo resolvió aplicar un gravamen fijo de casi 162 pesos por mes por cada posición de juego, que está integrada por un par de máquinas. Así, los bingos deberán pagar, calculan los concejales del oficialismo, unos 200 mil pesos mensuales, diez veces lo que venían aportando hasta ahora a las arcas municipales. 

Este canon costituye toda una novedad. No es común que los municipios bonaerenses cobren por máquina tragamonedas. Héctor Luna, titular de la Casba, Cámara Argentina de Salas de Bingos y Anexos (CASBA), advirtió que está esperando el informe del asesor jurídico de esa entidad para estar en condiciones de expedirse sobre el particular.

Tanto Bingo Avellaneda como Bingo Alto Avellaneda, son empresas operadas por Argentine Gaming Group, compañía que también opera el bingo de Florencio Varela. Lo que queda claro es que, de hacerse efectivo el pago de tasas sobre los slots que impone el municipio de Avellaneda, quedaría asentado un precedente que, rápidamente, sería tenido en cuenta por otros municipios del conurbano bonaerense.


 

 


 
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