¿La Argentina Será Un País Libre De Humo Alguna Vez?

Albertina Dore

Por Albertina Dore *

Como en Argentina no existe una ley nacional antitabaco,  numerosas provincias e importantes ciudades del país han sancionado sus propias leyes en la lucha contra el tabaquismo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, las casas de juego han sido deliberadamente excluidas de la normativa. Esta suerte de privilegio del que gozan bingos y casinos se ha logrado en algunas regiones no sin polémicos y controvertidos debates; en otros, el conflicto de intereses continúa postergando la restricción para las salas de apuestas.

A pesar de que en Argentina fallecen anualmente unas 40 mil personas por causas vinculadas con el tabaco y es el tercer mayor consumidor de esta sustancia respecto de toda Latinoamérica y el Caribe, el país no cuenta con un a ley nacional antitabaco. Por su parte, la OMS ha expresado que el tabaquismo es la principal causa de muerte prevenible en el mundo, mientras el más amplio y completo estudio realizado en 2006 por las universidades de Glasgow y Edimburgo determinó que las internaciones por enfermedades cardíacas de personas no fumadoras pueden reducirse en un 21% en sólo diez meses cuando se impide fumar en lugares públicos y laborales.

Numerosas investigaciones al respecto y profesionales del área han confirmado que la separación de sectores para fumadores no garantiza la protección de su salud y tampoco la del público que no consume tabaco. Según sostienen los impulsores de una restricción total, ni vidrios ni extractores preservan a quienes no fuman: la OMS indica que el humo ambiental del tabaco contiene más de 4000 productos químicos irritantes con componentes cancerígenos. Sin embargo, hasta el momento, estos categóricos argumentos científicos y médicos no han bastado para que en Argentina la restricción rija de manera igualitaria. Las salas de juego, en su mayoría, son la excepción a la regla y en aquellos lugares donde se pretende incluirlos ha surgido una polémica por demás sospechosa acerca del fuerte poder de lobby que empresarios y funcionarios ejercen para no prohibir el consumo de tabaco dentro de esos espacios.

Muchas provincias argentinas y ciudades del país han prohibido el consumo de tabaco en espacios cerrados y de acceso público y privado. Entre Ríos, Neuquén, Tucumán, Córdoba, Santa Fe, San Luis, Santiago del estero, San Juan y Mendoza han sancionado sus propias leyes como lugares cien por ciento libres de humo. Ciudades del interior del país como Esquel, Ushuaia, Salta, Lamarqué, Cipolleti, Río Grande, Corrientes, Rosario, Puerto Madryn, Trelew y Chubut General Roca, Bariloche y General Pico también cuentan con sus respectivas ordenanzas. La periferia bonaerense tambien se ha sumado a la lucha contra el tabaquismo: Puán, Pilar, Guaminí, Berazategui, Tres Arroyos, Olavarría, Coronel Dorrego, Bahía Blanca, Coronel Suárez. Sin embargo, en la mayoría de ellas la restricción no es total y las casas de juego siguen teniendo cierto grado de privilegio. Recientemente la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Mar del Plata han demostrado un evidente avance ampliando su normativa para censurar así el consumo de tabaco en salones de juego y apuestas.

Antes de culminar el año 2010 la legislatura porteña endureció su ley antitabaco aprobando, por amplia mayoría, una reforma que eliminó la posibilidad de contar con sectores especiales para fumadores en aquellos lugares donde hasta el momento estaba permitido. Con la medida, ya no se podrá fumar en ningún lugar cerrado de acceso público, incluidos los bingos. De esta manera, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires -que según datos oficiales gasta $ 493 millones por año en tratamiento de enfermedades vinculadas al cigarrillo- se sumará a las grandes urbes latinoamericanas "libres de humo", como Río de Janeiro, San Pablo, Bogotá y el Distrito Federal de México. También, se agrega a la lista de ciudades argentinas que poseen iniciativas similares, como Rosario, Córdoba, Bariloche, Ushuaia y Salta.

Por su parte, la ciudad de Mar del Plata, también se unió recientemente a la tendencia de derogar las excepciones existentes. Con la aprobación de una normativa que entrará en vigencia después de la semana santa del corriente año, una vez que haya culminado la temporada de verano, se prohibirá rotundamente fumar en locales cerrados y de acceso público. Dejando totalmente sin efecto las
concesiones actuales de fumar en sectores destinados a fumadores, la medida alcanza esta vez también a las casas de juego. Estos antecedentes son una prueba de que la lucha total contra el consumo de tabaco, sin excepciones, y donde los juegos de azar continúan teniendo un espacio privilegiado, se está instalando con firmeza en el territorio argentino.

A pesar del alto acatamiento que la lucha contra el consumo de tabaco ha tenido dentro de los espacios deliberativos del país, en la mayoría de estos lugares existen excepciones que en la práctica hace que no sean 100% libres de humo. Los bingos y casinos continúan siendo espacios "privilegiados" en cuanto a los alcances de estas leyes. Las empresas tabacaleras y el sector gastronómico han sido quienes con mayor dureza se han opuesto y enfrentado a cualquier medida que prohíba el consumo de tabaco en las salas de juego. Incluso en varios lugares, como la provincia de Buenos Aires, los propios legisladores han denunciado la existencia de lobby por parte del poder político a favor de empresas y sectores que, directa o indirectamente,  lucran con el comercio de esta sustancia.

Aunque en la provincia de Buenos Aires rige con un alto nivel de acatamiento la Ley Antitabaco 13.894 -de características muy similares a las normativas aplicadas por numerosos países desarrollados como Alemania, Francia, Portugal y recientemente España, aunque en éste último varios lugares estén incumpliendo la ley-, frustradas han sido las intenciones de querer impedir el consumo de tabaco dentro de las salas de juego. A fines del año pasado, con la votación de los legisladores oficialistas y parte de la oposición, se frenó el tratamiento de una normativa más exigente que la actual. La iniciativa proponía incluir a los establecimientos donde se permite fumar, como son las salas de juego con un espacio mayor a los 400 m2. Mediante el proyecto de ley se pretendía endurecer las prohibiciones y básicamente lograr que las salas de juego y los sitios gastronómicos quedaran incluidos dentro de los espacios libres de humo del cigarrillo.

El  acompañamiento mayoritario para la sanción de la nueva norma ya ha fracasado en otras oportunidades. Legisladores a favor de la iniciativa hablan del "triunfo de las tabacaleras". En tanto, desde la Coalición Cívica -autores del proyecto-, han ido más allá en sus declaraciones denunciando que el fracaso de la norma "es un claro ejemplo de cómo ciertos sectores de la política subordinan la salud pública a intereses empresariales", en una clara y directa acusación hacia los representantes del gobierno de turno. Por lo tanto, en Buenos Aires, siendo la capital del país y la provincia que registra mayor volumen de ganancia respecto al juego, se continúa retrasando una norma integral que restrinja el consumo de tabaco en todas las casas de juego bonaerenses. Y, como la provincia más importante del país, no es para nada un caso ejemplar respecto a otras jurisdicciones si se pretende lograr un  replanteo nacional que permita unificar los criterios y hacer de la Argentina un país realmente cien por ciento libre de humo.

Si bien en el país existen numerosas leyes y ordenanzas antitabaco, la mayoría establece ciertas excepciones, entre las que se destacan las salas de juego. Mientras la restricción no sea total, la ley no sólo refleja cierta debilidad y los territorios no serán 100% por 100% libres de humo como se difunde públicamente, sino que seguirán incrementándose las enfermedades derivadas de la ingesta de tabaco y las muertes por infartos agudos de miocardio y afecciones pulmonares. El costo sanitario en los presupuestos del Estado seguirá aumentando y el público no fumador padecerá riegos innecesarios por el consumo de tabaco ajeno. La prevención de la salud en este sentido, es en principio un deber del Estado pero también un compromiso primordial que deberían considerar los empresarios.


 

 

* La autora es periodista de investigación, especializada en juegos de azar. Desarrolla sus investigaciones en la Argentina y especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra el 60 % del juego por dinero de la República Argentina, y se juegan, en todo concepto, alrededor de 2.000 millones de dólares por año.

 

 


 

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