Cibercafés Bajo La Mira De Las Autoridades

La proliferación de cafeterías que ofrecen servicio de internet a las cuales acuden miles de personas diariamente, no solo para navegar en la web, sino además para jugar en simuladas máquinas tragamonedas desde las computadoras, están siendo rigurosamente observadas en los últimos meses por las autoridades estatales de Estados Unidos. Por un lado las fuerzas del órden consideran que en muchos casos se está literalmente ofreciendo juegos de azar mientras los propietarios aseguran que se trata de un negocio dentro de la ley.

Los cafés ofrecen acceso a internet, y muchos clientes -sobre todo jubilados-, juegan en esta computadoras que ofrecen videoslots con la esperanza de ganar miles de dólares en premios. Un escenario que, para algunos, se asemeja a los casinos de Las Vegas en miniatura.

Estos "cibercafés de lotería" proliferaron  en todo el territorio norteamericano, gracias a sus usuarios más fieles que dedican horas del día a estos juegos de simuladas tragamonedas.

En los últimos meses, sin embargo, las cafeterías denominadas "sweepstakes café" estuvieron bajo el asedio de las autoridades estatales y locales en varios Estados, entre ellos Ohio, Carolina del Sur, Michigan, Texas y Carolina del Norte.

Decenas de cafés han sido titulados como salas de juego ilegales. Algunos legisladores estatales están tratando de prohibir dichos cafés o imponer fuertes impuestos.

En su defensa, los propietarios de estos locales aseguran que están protegidos por las leyes que rigen las promociones y sorteos que permiten, por ejemplo a McDonald, dar premios a los clientes. "El modelo de negocio cumple a la letra con la ley", dijo Chase Brooks, quien junto con sus socios opera unos 25 cafés en Texas, Carolina del Norte, Ohio y Florida.

Asimismo, Ricky Hamed, cuya familia es propietaria del Win City en Ohio, dijo que es un buen negocio que ofrece a "los dueños  la oportunidad de pagar sus cuentas".

En estos locales, los clientes obtienen billetes para participar en "sorteos" como una promoción por cada dólar que gastan en compra de tiempo para navegar en la web. El sorteo suele incluir puntos que se acreditan en las tarjetas magnéticas en poder del usuario. Los clientes pueden jugar en estas simuladas videoslots y obtener premios en efectivo. Los operadores de los locales se caracterizan por ofrecer estos servicios promocionando que "no es necesario comprar los billetes",que pueden ganar premios, y por lo general publican además las probabilidades de vencer.

Por su parte, los críticos dicen que los cafés están utilizando estos sorteos para evadir las reglas que impone la ley de juego ilegal. Aseguran que la mayoría de los clientes ni siquiera utilizan el tiempo comprado para navegar en internet, y al igual que en un casino, los clientes son inducidos a gastar más dinero para conseguir más oportunidades de ganar premios.

Keel Marcos, jefe de la División de Aplicación de la ley de Carolina del Sur, que ayudó a la policía local en las redadas en una docena de condados que dieron como resultado la incautación de cerca de 250 terminales, dice que los cafés están "maduros para la corrupción". Los cafés tienen muy poca o ninguna supervisión, a diferencia de las operaciones de juegos de azar legales, que están fuertemente regulados, enfatizó.

El debate sobre la cuestión está en su punto máximo en el Estado de Ohio, donde las personas pronto tendrán la opción de ir a cuatro grandes casinos, aprobada por los votantes, o a los innumerables cibercafés, algunos de los cuales permanecen abiertos hasta altas horas de la madrugada.

Un ejemplo es el de Irene Simmons, de 70 años que obtiene ayuda de la Seguridad Social, que pasa las tardes en uno de estos locales en los cuales gasta diariamente 20 dólares.
"Se ha convertido en mi mundo", dijo, añadiendo que las cafeterías tienen un ambiente de barrio para poder socializar, el cual está ausente en los casinos.

Daniel Gourash, un abogado de estos cibercafés, dijo que los propietarios no necesariamente se oponen a ser regulados. Ellos sólo quieren que los legisladores "nos digan cuáles son las reglas", agregó. Sin embargo, con cafeterías que brotan rápidamente a través de Ohio, el gobernador firmó en junio una moratoria de un año para permitir nuevos locales, y los ya existentes deben ser registrados en la oficina del fiscal general. Se registraron alrededor de 800 locales, mucho más de los 300 que el Procurador General Mike DeWine pensaba que existían. "Es como el salvaje oeste" dijo. Se trata de una "ficción por no llamarlo juegos de azar".

Esta industria según los expertos surgió hace varios años, pero su crecimiento se aceleró en los últimos 12 meses. En Carolina del Norte, los investigadores estiman que las ventas anuales totales en el Estado, son de entre 4,6 mil millones de dólares y 13 millones de dólares brutos. Aunque las leyes varían de Estado a Estado, el juego es generalmente ilegal a menos que se permitan específicamente en los casinos o se trate de loterías. Hubo 22 Estados con casinos comerciales en 2011, según la Asociación Americana del Juego.

Una apuesta se define generalmente como algo que ocurre cuando tres elementos existen simultáneamente, según los expertos: una consideración, tal como el pago para entrar al juego; casualidad o suerte, y un premio, como un pago en efectivo. Los operadores de estos locales aseguran que esos tres elementos no existen en sus ofertas.

Los tribunales ofrecieron opiniones encontradas sobre estos cibercafés, dijo Joseph Kelly, profesor de derecho en la Universidad SUNY de Buffalo, agregando que hay prohibiciones, denuncias penales o juicios pendientes en unos 20 Estados norteamericanos.

Por ejemplo, en Carolina del Norte, un tribunal estatal de apelaciones a principios de este año, señaló que la prohibición estatal sobre estos "café de sorteos" violaba la libertad de derechos de expresión, una decisión que ahora está siendo apelada.

Pero en el último mes, la Corte de Apelaciones confirmó las condenas impuestas a dos operadores en Texas, diciendo que el argumento de que la venta de tiempo de internet era la parte principal del negocio de cibercafé fue "un mero subterfugio".

En un condado de Cleveland, el fiscal Bill Mason presentó en mayo pasado una acusación penal de 70 cargos contra 10 personas y siete empresas que comercializan la maquinaria utilizada en algunos cafés, acusándolos de obtener alrededor de 48 millones de dólares de ganancias ilegales por juego desde febrero de 2008. Todos los involucrados se declararon inocentes frente a la acusación.

El fiscal también amenazó a estos locales con el enjuiciamiento si no cesaban y desistían en sus operaciones de sorteos, lo que obligó a algunos a cerrar durante unas dos semanas, hasta que un juez concedió una orden de restricción temporal que permitió reanudar las operaciones. "Yo no soy una especie de fanático contra el juego", dijo el fiscal Mason, quien está apelando la decisión. "Es sólo que se trata de una actividad ilegal".


 

 

Fuente:online.wsj.com

 

 


 
Banner
Banner
Banner