Manuel Lao, El Millonario Que "Enriqueció" A Un Pueblo Catalán

Muy pocos lo conocen, de hecho, cuando se pregunta por él en el pueblo, casi nadie dice haberlo visto en persona. No obstante, los 9.300 habitantes de Matadepera (Barcelona) saben muy bien quién es Manuel Lao. Este empresario de 76 años nacido en Almería está detrás del interés repentino por un pequeño pueblo a 25 kilómetros de Barcelona que, de la noche a la mañana, ha pasado a ser el «más rico» de España, según los cálculos de Hacienda.

Gracias a Lao, esta localidad catalana ha superado de un soplo a las madrileñas Boadilla del Monte y Alcobendas, líderes habituales de las listas de ciudades más acomodadas del país. Detrás de este salto (la población tiene ahora una renta media de 218.000 euros, el cuádruple que el año pasado) está el «pelotazo» dado por Lao en 2018, cuando este vecino y contribuyente local vendió su empresa de casinos y apuestas (Cirsa) al fondo norteamericano Blackstone por unos 2.000 millones de euros.

El empresario figura ahora en el puesto 1.513 de la lista de personas más ricas del mundo que elabora la revista Forbes. Lao también es considerado uno de los andaluces más acaudalados. No obstante, hizo fortuna en Cataluña, donde emigró a los 12 años y acabó creando un imperio de tragaperras, casinos y apuestas bajo la marca Cirsa. Desde entonces, según relataba hace un lustro el «Diario de Almería», solo visita su pueblo, Doña María, en las fiestas patronales de Santa Teresa, de la que es un gran devoto, en vacaciones y para actos puntuales.

Lao se casó en Tarrasa (Barcelona) en 1968 y tiene tres hijos: Manuel, Esther e Ingrid. Todos se dedican a gestionar la colosal empresa familiar, con presencia en Europa y América Latina, y que además de casinos, abarca el sector hotelero y el de las apuestas deportivas.

«Sé quien es porque lo he visto y me lo he cruzado alguna vez, pero respetamos su intimidad y no voy a decir más», explicaba a ABC esta semana una vecina de la localidad, en una actitud de reserva muy propia de Matadepera. «Personalmente no lo conozco, pero sé bien quién es, es alguien muy conocido aquí», comentaba por su parte Carles, dueño de Cal Madu, un restaurante del pueblo. «Se está distorsionando la visión que se tiene del pueblo, nos da miedo que haya un aumento de robos, como ya pasó hace dos años», añadía al mostrarse sorprendido por la curiosidad de la prensa por una población poco acostumbrada a ocupar titulares.

Detrás del vuelco en el ranking de la Agencia Tributaria está, además del abultado importe de la operación, el hecho de que en este pueblo apenas tributen 5.000 personas, lo que ha propiciado que se dispare la media de renta de una
ciudad plagada de altos ejecutivos, viejos burgueses del textil y algún que otro astro blaugrana (Xavi Hernández tiene casa allí, aunque desde hace tiempo vive en Qatar).

«La mayoría de los que vienen a vivir aquí son catalanes, del Vallès y Barcelona sobre todo. Vendemos más propiedades de 400.000 y 500.000 euros, esa es la media, pero también alguna de 800.000, aunque eso cuesta más», explicaba Marta, agente de la inmobiliaria Finques Argemí de Matadepera. La seguridad, el nivel de vida y el estatus de la zona, así como la naturaleza y la cercanía a Barcelona son cosas que se valoran mucho, destaca. «No es una ciudad del star system como Castelldefels (donde vive Messi) aquí viene gente anónima. Esto es muy pueblo, una ciudad dormitorio para gente que busca tranquilidad. Con el tema Covid encima, hay gente que quiere salir de sus pisos de la zona alta de Barcelona», añade.

Lo cierto es que el propio ayuntamiento reconoce que Matadepera no se caracteriza por su oferta de lujos y pasatiempos para ricos. «Es un pueblo básicamente residencial. No hay zonas industriales ni comerciales, tampoco de ocio nocturno», atestiguan vecinos. Eso sí, el pueblo tiene un amplio abanico de servicios (colegio, instituto, escuela de música, biblioteca y radio) y una viva actividad cultural. En lo político, la población se caracteriza por un férreo independentismo. De sus 13 regidores, 12 son secesionistas (ocho de Junts, tres de ERC y uno de la CUP) y uno de Ciudadanos.

Urbanísticamente, la fisonomía de Matadepera refleja el fuerte crecimiento de los últimos años -cuando la ciudad empezó a ganar adeptos entre las clases más pudientes- y esa lógica de «ciudad dormitorio». Si bien la ciudad nació de un pequeño núcleo urbano, constituido alrededor del monasterio benedictino de Sant Llorenç del Munt (siglo XI) y la iglesia de Sant Joan, a su alrededor se planificó un «ensanche» que han ido llenando urbanizaciones de medio y alto standing. Un poco más lejos, tocando de la zona montañosa y de bosque, altos muros y setos bien cuidados resguardan las fincas más pudientes. Tras ellos, extensas parcelas de césped, jardín y piscina donde están los chalets (conocidas como «torres» en Cataluña) de las grandes fortunas que han recalado en la ciudad.


 

 

Fuente:www.abc.es

 

 


 
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