Por 60 Años Y Sin Licitación

En tiempos difíciles, ningún área del Estado debe dar pérdidas. El gobernador, José Alperovich, usó ese argumento para justificar la privatización del Casino provincial. Ocurre que en el proyecto mediante el que la Provincia cederá la explotación del ex hotel Savoy se incluirá también la de los juegos de paño, cuya administración no está aún en manos privadas. De esta manera, tanto el alojamiento como el esparcimiento serán manejados por la firma Ivisa SA, que tiene a cargo las máquinas tragamonedas desde 2006. La iniciativa incluye la concesión por más de medio siglo de dicho edificio sin conocer si se le dará uso de hotel y -lo que es más grave- sin licitación previa.

El traslado de la sede de la Legislatura de Tucumán hacia un nuevo edificio permitió desalojar dos edificios históricos de la ciudad capital del Jardín de la República.

De declaraciones oficiales surge que uno de los edificios se entregará a la UNT y que el predio del ex hotel Savoy se concederá por 60 años a la empresa que explota los tragamonedas del Casino y a la que se le concedería también la explotación de las mesas de juego vivo sobre paño.

De hecho, el Ejecutivo ya anunció el envío del respectivo proyecto de ley concediendo por más de medio siglo dicho edificio sin conocer si se le dará uso de hotel y -lo que es más grave- sin licitación.

De esta manera Ivisa S.A. emula a Cristóbal López en su condición de empresario afortunado a la hora de firmar extensas negociaciones de contratos de concesión.

En diciembre de 2007, un día antes que dejara la Presidencia de la Nación, Nestor Kirchner firmó un decreto por el cual ordenaba ampliar la cantidad de máquinas tragamonedas en el Casino del Hipódromo de Palermo para proveer de mayor capacidad de atencion a las necesidades de esparcimiento de la población.

Asimismo, el ejecutivo de Santa Rosa, La Pampa, le amplió hasta mas allá del 2030 la concesión del Casino de dicha ciudad, aunque ni siquiera empezó los cimientos del hotel 4 estrellas que, por contrato, debía construir al lado del casino, en el marco de la concesión inicial que vence en un par de años.

En Tucumán, como es bien conocido, los dos edificios
reasignados, como el del teatro San Martín, forman parte eminente del patrimonio cultural de la ciudad. Los estudiosos han subrayado la importancia de ese conjunto de líneas académicas de hotel, casino y teatro, emplazado en la avenida Sarmiento. Además su construcción, en 1912, "rompió la tradicional compacidad de la manzana colonial, inaugurando una nueva manera de prolongar el boulevard o la calle hacia el interior de la manzana", como escribe Alberto Raúl Nicolini.

El ex Savoy Hotel, durante muchos años, constituyó el alojamiento más importante de Tucumán. Ocuparon sus habitaciones la mayoría de las figuras eminentes de la vida política y cultural del país y del extranjero que visitaron la provincia. Al promediar la década de 1940 empezó su decadencia como hotel, que se acentuaría al destinarse la planta baja al Casino, en 1959. Pocos años después dejó de funcionar, y al albergar últimamente, oficinas legislativas, ha quedado en el lamentable estado que era de suponer.

Los especialistas más destacados de la arquitectura y algunos columnistas de medios graficos locales opinan que debería estudiarse detenidamente, con el concurso de profesionales, la posibilidad de que vuelva a servir a la hotelería de Tucumán, debidamente restaurado y modernizado sin alterarse su fachada. Concederlo por 60 años a una empresa de juegos, sin estudio previo de los expertos de la provincia, sin conocerse si se le dará uso de hotel y -lo que es más grave- sin licitación, no parece una medida conveniente.


 

 


 
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