¿El Fin De Los Toros En Ecuador?

Por Fabián Bataglia

Las corridas de toros, exponente de la herencia española en Latinoamérica, está siendo tema de debate en países con traición en tauromaquia ya que muchos sectores consideran a este espectáculo, un acto de salvajismo contrario a las nuevas tendencias en materia de derechos de los animales.

No obstante el color y la vida que se desarrolla alrededor de las corridas de toros, pone en evidencia que es una de las actividades más pintorescas de buena parte de la sociedad latina en América. En el centro del debate de la región esta Ecuador, en donde el presidente Rafael Correa está dispuesto a prohibir las corridas por considerarlas una actividad donde se mata animales por diversión.

En Ecuador, uno de los festivales más importantes que se desarrollan es la Feria de Quito "Jesús del Gran Poder", en donde se congregan toreros de gran renombre, por lo que es considerado uno de los mayores espectáculos de tauromaquia del mundo. En este país, los registros históricos muestran que las primeras corridas se realizaron a mediados del siglo XVI y hoy en día la industria taurina tiene 25 plazas permanentes, siendo la de Quito la más importante con 15 mil asientos. También, la actividad comprende alrededor de 30 establos de toros de Lidia y dos escuelas de toreros en Quito y Riobamba.

La actividad taurina en Ecuador, aunque con muchos activistas en contra, sigue teniendo adeptos y sus funciones atraen a miles de aficionados que pueblan sus gradas. Sin embargo, los sectores que se oponen a las corridas afirman que alrededor del 75 por ciento de la población del país, no tiene afinidad con la industria taurina.

Por su lado, los defensores de las corridas recalcan que la industria significa la creación de puestos de trabajo de forma directa e indirecta y es un espectáculo que atrae a personas de todo el mundo, lo que genera un atractivo turístico y la activación de la economía durante los días de "Fiesta Brava". En Guayaquil, donde las corridas de toros se desarrollan en un estadio, el alcalde está tratando de construir una plaza con el apoyo de los aficionados.

La decisión del presidente Correa de enviar a referéndum popular la continuidad de las corridas, activó el debate en Ecuador al enfrentar a sectores en pro y en contra de la tauromaquia. Las opiniones encontradas se multiplican y
los defensores de la actividad se manifestaron en las calles de Quito para entregar un petitorio en la sede de la Corte Constitucional. Carlos Solines, primer presidente de la Federación de Peñas Taurinas, dijo que Correa no puede mandar a referéndum la continuidad de las corridas de todos, porque "no es un tema de trascendencia ni importancia nacional".

Solines afirmó que el presidente ecuatoriano no es competente para determinar la prohibición de la actividad taurina a nivel cantonal, ya que es competencia de los alcaldes y si se prohíbe en una localidad se puede realizar en otra. Asimismo dijo que la desaparición de las corridas de toros significaría también la desaparición de toda una especie: los toros de Lidia. La Federación trata de impulsar una ley nacional para regular el espectáculo taurino y tramita su afiliación a la Real Federación de Peñas Taurinas de España.

Por el otro lado, sectores de izquierda adeptos al presidente y decididamente antitaurinos, dijeron que la actividad no reporta grandes beneficios económicos y que las plazas traerían más gente si en ellas se realizaran recitales. Felipe Ogaz, dirigente de Diablura, una asociación en contra de las corridas, dijo que éstas son actividades salvajes y que responden a una tradición colonial de la que Ecuador se debería desprender. De forma socarrona, Ogaz, dijo que los sastres que realizan los trajes de luces para los matadores pueden continuar su trabajo haciendo vestimenta para rockeros.

Es la primera vez que la actividad taurina se pone en tela de juicio en Ecuador y, para los sectores más moderados, es una buena señal, independientemente del resultado que tenga. Cabe destacar que en Colombia también se está evaluando iniciativas al respecto y algunos municipios como Zapatota, se declararon libres de corridas de Toros. Por su parte, en España, las corridas ya fueron prohibidas en Cataluña y en Islas Canarias. Incluso, hasta los aficionados a cazar jabalíes con arco y flecha, se manifestaron a favor de terminar con las tradicionales "fiestas bravas".


 

 


 

Comentarios  

 
+1 # Guillermo Contreras 14-02-2011 22:35
El presidente del Ecuador Rafael Correa, está dispuesto a prohibir las corridas de toros en ese país por considerarlas una actividad donde se mata animales por diversión, lo cual está totalmente apegado a la verdad. Los taurinos ecuatorianos quieren que se haga un referendo para decidir el destino de la tauromaquia en esa nación y solicitaron el apoyo de la Federación de Peñas Taurinas, cuyo presidente le sacó la vuelta al asunto argumentando que lo de los toros "no es un tema de trascendencia ni importancia nacional". No será que en el fondo el señor reconoce que su causa está perdida ya que la mayor parte del pueblo del Ecuador, como sucede en todo el mundo, no está de acuerdo en el maltrato a los animales. Los defensores de las corridas recalcan que la “industria” significa la creación de puestos de trabajo de forma directa e indirecta y es un espectáculo que atrae a personas de todo el mundo, lo que genera un atractivo turístico y la activación de la economía durante los días de "Fiesta Brava". Seguramente los taurinos en su apasionada e irreflexiva defensa de su “diversión”, sobredimensiona n la importancia económica y para el turismo que tienen las corridas de toros en el Ecuador, país que tiene muchos atractivos para ser visitado, y no nada más para ver como un grupo de “bárbaros” y abusivos se ensañan con una bestia inocente. Guillermo Contreras M. Puebla, Puebla. México
 
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