Inglaterra Se Fue, Pero El Mundial Anima A Las Casas De Apuestas Británicas

Cuatro casas de apuestas se frotan estos días las manos al calor del Mundial de Fútbol de Brasil con la esperanza de que el volumen de negocio aumente lo suficiente como para compensar la incertidumbre regulatoria que lastra el sector en Reino Unido -el más importante de Europa- y que se prevé continué durante el segundo semestre de este año. Y es que casualmente, las principales compañías cotizan en la bolsa de Londres, aunque no a todas les está sentando igual el estreno de la cita deportiva.

Por su extensa red de tiendas físicas y el volumen de facturación, la más famosa es William Hill, fundada en 1934 cuando apostar era todavía ilegal en Reino Unido. Entre el sector europeo de apuestas es la primera por capitalización bursátil y, además, cotiza en el FTSE 100 por lo que su visibilidad es mayor. Le sigue la irlandesa Paddy Power y la británica Ladbrokes. Cierra este grupo Betfair, líder en el canal 'on-line' y con una fuerte presencia en España.

Si el mundial de Sudáfrica, en 2010, atrajo las miradas de alrededor de 3.200 millones de espectadores de todo el mundo, las casas de apuestas esperan que este año se batan todos los récords y cunde el optimismo a la hora de traducir el interés por Brasil 2014 en un aumento significativo del número de usuarios y de los beneficios de sus plataformas.

«Es el evento deportivo más grande del momento y esperamos una actividad muy alta en nuestras páginas, ya que nos da una oportunidad única para llegar a un público más amplio y reactivar viejos clientes que no nos han visitado en mucho tiempo», explicaba Henrik Tjärnström, CEO de la sueca Unibet Group Plc, que cotiza en Estocolmo.

Sin embargo, el consenso de los analistas se muestra prudente con la industria del juego y la principal razón de esto es la regulación. Desde que en enero de este año, el Gobierno británico empezara a hablar de posibles cambios legales -sobre todo en lo que concierne a la publicidad sobre apuestas- y mayores impuestos Ladbrokes pierde un 24 por ciento, William Hill un 18 y su homóloga Paddy Power un 11 por ciento.

La temprana eliminación de Inglaterra de la Copa del Mundo es un revés para las casas de apuestas británicas, que esperaban que el torneo amortiguara en parte el impacto que sufrirán por los nuevos impuestos.

Sin embargo, los corredores de apuestas dicen que no es el fin del mundo, ya que el entusiasmo generado por una serie de partidos emocionantes ha ayudado a mantener el nivel de apostadores a pesar de la mala actuación de Inglaterra.

"Costa Rica y Chile han sido amigos de las casas de apuestas en la etapa de grupo", dijo el portavoz de Betfair James Midmer.

Costa Rica avanzó a octavos de final tras vencer a Uruguay e Italia en el Grupo D, mientras que Chile también accedió a la segunda ronda como segundo del Grupo B tras derrotar a Australia y al campeón España.

William Hill, la casa de apuestas más grande de Gran Bretaña, pronosticó que la facturación en el torneo se elevaría a 200 millones de libras esterlinas (340 millones de dólares), el doble de la cifra registrada en la última Copa del Mundo en 2010.

"Estamos satisfechos con los niveles de facturación hasta el momento y nuestros objetivos antes del torneo siguen siendo alcanzables", dijo la portavoz Kate Miller.

Los corredores de apuestas globales dicen que es demasiado pronto para sacar muchas conclusiones del torneo y que aún falta vivir la emoción de las fases de eliminación directa. Pero lo que es seguro es que la industria está pasando por un período difícil.

Las casas de apuestas británicas enfrentarán una regulación más estricta y una carga impositiva adicional de casi 400 millones de libras durante el próximo año, lo que ha afectado el precio de sus acciones.

El lastre de la incertidumbre regulatoria

Los expertos de JP Morgan creen que los mayores desafíos para el sector pueden llegar tras la publicación en otoño de un estudio consultivo sobre juego responsable. Un momento para el que las casas de apuestas llevan preparándose desde hace tiempo adoptando un código voluntario de prácticas que incluyen medidas como la aparición de 'banners' cuando un usuario lleva jugando más de 30 minutos en una máquina o ha perdido ya 250 libras.

«Con el tiempo, pensamos que la reforma regulatoria podría pasar de las salas físicas de Reino Unido a el negocio 'on-line', lo que podría poner presión en las calificaciones de todo el sector», explica un informe del banco de inversión, aunque destacan que el sector «continúa operando muy por encima de su PER medio a largo plazo».

William Hill tiene para los analistas de Daniel Stewart & Cía., un potencial alcista del 29 por ciento, aunque rebajan su precio objetivo a 4,3 libras desde las anteriores 5 a las que consideraban que llegaría el valor. «El precio de la acción se ha reducido significativamente en los últimos trimestres tras conocerse posibles cambios regulatorios y de tributación». Sin embargo, la firma estima que una vez que pasen estos riesgos, el valor todavía cotizará por debajo de 10 veces las ganancias estimadas para 2015.

Tono general cauto entre los analistas

Si hablamos de apuestas 'on-line', Betfair es líder absoluto del mercado en Reino Unido con una cuota que supera el 22 por ciento, y mientras JP Morgan se mantiene neutral en el valor, los expertos de Citi recomiendan comprar y sitúan el precio objetivo en 12,40 libras frente a las 10,40 en torno a las que cotiza estos días el valor. «Tras dos años de ingresos planos, esperamos un crecimiento de las ventas del 6 por ciento en 2015, gracias al peso del juego, que crecerá un 2 por ciento, y a las apuestas deportivas, que repuntarán un 32 por ciento respaldadas por el Mundial de Fútbol», apuntan los expertos de Citi.

Ladbrokes será una de las compañías que más sufra el impacto de un aumento de los impuestos a las ganancias brutas de las 'máquinas tragaperras' que se prevé aumenten de un 20 a un 25 por ciento. La mayor parte de los analistas consultados por Bloomberg -13- recomiendan vender el valor, mientras son 9 los que aconsejan mantener y 4 comprar. Su punto fuerte, de cara al futuro, es la compra del operador de apuestas deportivas de Australia, Betstar, que podría mejorar las cifras de la compañía al aprovechar sinergias.

La irlandesa Paddy Power centra su negocio en Reino Unido, Irlanda e Italia, pero también tiene fuerte presencia en Australia. Aunque se mantienen neutrales, los analistas de JP Morgan estiman que es el valor «de mayor calidad entre los del sector de las apuestas en Europa, dada su exposición únicamente a mercados regulados y la estabilidad de sus cifras». Por su parte, Thomas Picherit, de AlphaValue, recomienda comprar, mientras HSBC se mantiene también neutral.


 

 

Fuente:www.finanzas.com y deportes.terra.com.ar

 

 


 
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