Auge Del Mercado De Casinos En Panamá

El mercado de los casinos en Panamá vive una nueva oleada de expansión. Actualmente existen 18 casinos completos y 26 salas de máquinas tragamonedas tipo A. Si bien algunos sectores consideran que el negocio atenta contra la economía de los panameños, los operadores afirman que el 35% de los apostadores son turistas y el otro 65%, ciudadanos con altos recursos o de clase media.

La Asociación de Administradores de Juegos de Azar (Asaja) indicó que hace dos años había 5.500 máquinas tipo A instaladas en las salas de juego, y 4.600 dentro de los casinos. Este número se incrementó a 7.300 máquinas tragamonedas en salas y 5.400 en casinos.

Asimismo, en el 2012 había un estimado de 4.000 máquinas tipo C y actualmente existen alrededor de 7.000 de esta tipología.

Este año abrió uno de los casinos más grandes de la ciudad capital, el del hotel Sortis, y además están por abrir otros tres megacasinos en la ciudad capital: el del hotel Aloft (Big Seven) aún sin contrato ni refrendo de la Contraloría, el casino en el hotel Hilton (Ocean View) y el del hotel Trump, que tiene previsto la inauguración en dos meses.

Los empresarios de la industria aseguran que hay espacio para crecer más. Antonio Alfaro, presidente de Asaja, aseguró que no existe límite para abrir un casino, excepto el de tener un hotel con más de 300 habitaciones.

Datos de su asociación revelan la bonanza del sector y por qué todos quieren tomar una parte del pastel. Las ganancias anuales de los casinos durante el último año fue de 105 millones de dólares y el de las salas de máquinas tragamonedas, de 224 millones de dólares.

"No es estar en desacuerdo de que se abran más, porque lo que se logrará es que comiencen a salir los centros de juegos ilegales que no pagan impuestos y funcionan fuera de la ley. Pedimos una regulación que cuide de la salud de los panameños. Donde está la gente de más bajos recursos no se puede poner máquinas, sino a los 10 kilómetros de distancia", dijo Alfaro.

El presidente de Asaja agregó que los casinos generan ventajas a la economía y ofrecen miles de empleos a los panameños.

Hasta el momento hay más de 7.000 personas que trabajan en la industria de los juegos de azar, ya sea en los casinos o en el hipódromo.

Sin embargo, existen luces rojas en el sector, sobre todo en las salas de tragamonedas tipo C que se expandieron por todo el interior del país, entre ellas en ciudades pequeñas
como Natá y Aguadulce.

Alfaro anunció que presentaron una solicitud de hábeas data ante la Corte Suprema de Justicia para que la administración de la Junta de Control de Juegos, entregue información del estatus real de las máquinas tipo C, información que antes estaba disponible en la web.

"La solicitud se hizo porque no se recibió la información de la autoridad anterior", destacó.

El crecimiento de los casinos y salas de máquina tragamonedas va acompañado de otras actividades que también incentivan el ocio, como las apuestas deportivas y los bingos.

De acuerdo con un estudio especializado, en el último año se renovaron los contratos de 5 agencias de apuestas de eventos deportivos y 26 salas de máquinas tragamonedas. En este último caso se extendieron los contratos hasta el año 2033, y lo más inconsistente de todo es que muchas de ellas operan en áreas geográficas donde reside o trabaja un importante segmento de la población con bajos recursos económicos.

La versión de que existe espacio para que los casinos sigan creciendo sin control no guarda relación con la realidad del pasado.

Hace ocho años, tanto el Gobierno como el sector privado se opusieron para ponerle un alto a la expansión de los casinos en la ciudad capital, porque las apuestas habían llegado a niveles peligrosos: 800 millones de dólares en un año.

Pero la rentabilidad de la actividad pudo más que el deseo de frenar el problema de las apuestas descontroladas que vivían los panameños, siempre oculta detrás del papel de los turistas.

Ello solo duró un año. Las salas de máquinas tragamonedas se expandieron a los centros comerciales, la terminal de transporte y lugares vulnerables como la 24 de Diciembre.

Ahora el boom lo tienen nuevamente los hoteles de más de 300 habitaciones, que reclaman automáticamente el derecho a abrir un casino.

Se suma a ello la proliferación de salas de máquinas tipo C, tanto en la ciudad capital como en el interior.


 

 

Fuente:ecobusiness.in

 

 


 
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