"Todos los juegos, menos la quiniela instantánea (también llamada raspadita) tuvieron un pequeño incremento" respecto al monto apostado en 2016, dijo el director de Loterías y Quinielas (DNLQ), Luis Gama.

La cifra representa aproximadamente 1,3% del Producto Bruto Interno de Uruguay y muestra un incremento respecto al monto de apuestas estimado por el periódico El País en 2016, que había sido de U$S 680 millones.

En total, por los juegos de azar que administra la DNLQ —Quiniela, Tómbola, Cinco de Oro, quinielas instantáneas, Supermatch y la Lotería Uruguaya—, recaudó $ 13.064.122.147 el año pasado (U$S 456 millones), un 6,3% más en valores corrientes al registro alcanzado en 2016 ($ 12.285.035.034).

"El aumento es razonable. Hace tiempo tomamos la definición de no incrementar la oferta de juegos y trabajar bien en los que estamos explotando, porque nos quedamos con los juegos más tradicionales y a los que la gente más se vuelca", subrayó Gama.

La Quiniela fue el juego que más dinero recaudó, con unos $ 4.500 millones (U$S 157 millones). Le sigue la Tómbola, que sumó en apuestas $ 2.360 millones (U$S 82,3 millones), y el Cinco de Oro con $ 2.270 millones (U$S 79,2 millones).

Estos juegos son los más populares dentro de los que maneja la DNLQ, con "crecimientos razonables (en el monto apostado) que se vienen repitiendo año a año", señaló Gama. Distinto fue lo ocurrido con las quinielas instantáneas, que sumaron $ 870 millones (U$S 30,3 millones), y es el único juego de azar "donde bajaron un poco las apuestas", agregó el funcionario.

La Lotería Uruguaya embolsó $ 638 millones (U$S 22,2 millones) el año pasado, al tiempo que el juego de apuestas deportivas Supermatch fue el que logró un mayor crecimiento en 2017: se apostaron $ 1.700 millones (U$S 59,3 millones) y se triplicaron los registros de años anteriores.

Gama explicó que ese incremento se debió a una política de gobierno, ya que a través de un decreto se bloquearon los sitios ilegales de apuestas online y muchos de esos clientes se volcaron a Supermatch. A su vez, mencionó que en 2017 se "mejoró la difusión y los premios por aciertos" del juego deportivo y "eso se vio reflejado en los resultados, con un incremento en las apuestas".

Consultado sobre la expectativa para 2018, el funcionario expresó que aspira a "seguir con este nivel de crecimiento" en las apuestas, porque así "cierra el negocio". Subrayó que no hay "una meta de que ingrese más dinero" al Estado por los juegos de azar.

En tanto, las 30 salas de apuestas que maneja la Dirección Nacional de Casinos obtuvieron una recaudación bruta de $ 6.470 millones (U$S 225,8 millones), lo que dejó una "utilidad líquida" para el Estado del orden de U$S 67 millones, informó el director de esa dependencia, Javier Cha.

Esas cifras marcan un incremento de 5,2% frente al monto de $ 6.145 millones embolsado en 2016. "Se mantiene la curva positiva de resultados económicos", destaca un balance de 2017 de la Dirección de Casinos.

Respecto a lo hecho el año pasado, el documento menciona el avance de "la etapa final del plan de modernización dirigido a superar el conjunto de precariedades que afectaban a la mayoría de los establecimientos". Esto incluye desde la incorporación de tecnología a la "centralización de todos los servicios y aéreas gerenciales en un único edificio", así como también "importantes intervenciones" en las salas.

"Fueron transformados y reinaugurados el Casino del Sacramento (Colonia) y el Casino La Paloma (Rocha), convirtiéndolos en establecimientos de mayor porte y mejor presentación", al tiempo que "las inversiones realizadas han permitido llegar al 90% de renovación del parque de slots que funcionan en las salas", indica el documento.

Por otra parte, la sala de casinos del Hotel Enjoy Conrad en Punta del Este recaudó unos $ 2.406 millones (U$S 83,9 millones) hasta septiembre de 2017, según surge de estimar a valores actuales los ingresos de sus balances en pesos chilenos. Los ingresos en el tercer trimestre de 2017 por apuestas fueron 49,4% mayores a los de igual período de 2016, con un crecimiento del 73% en las ganancias brutas (apuestas menos premios) en las mesas de juego y de 23% en los tragamonedas.

Por su parte, la empresa Hípica Rioplatense que posee la concesión de los hipódromos de Las Piedras y Maroñas, recepciona apuestas internacionales a través de agencias hípicas y arrienda cinco salas de entretenimiento con tragamonedas a la Dirección de Casinos, tuvo ingresos netos por $ 1.257 millones (U$S 43,8 millones) al tercer trimestre de 2017, según su estado contable.

Ese número se divide en $ 238 millones de ingresos netos provenientes de los hipódromos, $ 944,9 millones de las salas de entretenimiento —la Dirección de Casinos abona un precio en función del nivel de apuestas de las salas y aparte Hípica opera otros servicios como el gastronómico— y $ 74,4 millones de las agencias hípicas. Entre las tres actividades, lograron un resultado bruto para Hípica Rioplatense de $ 293,3 millones el año pasado.

En el balance de la Dirección de Casinos también se menciona la mejora de la actividad hípica: "Continuó el desarrollo de la estrategia integradora para el turf a nivel nacional. Se consolidó la operación en el hipódromo de Las Piedras y hubo un notable crecimiento de la actividad de los hipódromos del interior que componen el sistema integrado nacional de turf: Paysandú, Melo y Colonia".