Casinos Panameños Proyectan Mayores Pérdidas

La Asociación Panameña de Operadores de Juegos de Azar (Apojuegos), elevó una carta al presidente del país, Juan Carlos Varela, dejando en claro que hasta ahora la industria no se pudo recuperar del impuesto del 5.5%, por lo que rechazan el proyecto de ley 621, aprobado en tercer debate por la Asamblea Nacional, que aumenta las pensiones a los jubilados.

La industria del juego proyecta una pérdida acumulada este año de U$S 52,2 millones, y el nuevo impuesto pondría en peligro las plazas de miles de trabajadores y hasta el cierre de casinos, advierten voceros del sector.

Aseguran que desde la implementación del impuesto selectivo al consumo del 5.5% en el año 2015, la industria perdió ingresos importantes y este año no será la diferencia, debido a que, según los pronósticos, se finalizará por debajo de los ingresos que tenía hace 5 años.

La preocupación de los empresarios obedece a que para financiar el aumento de las pensiones se contempla el gravamen del 7% al envío de remesas al exterior y un nuevo impuesto de 5% a los casinos, centros de apuestas y máquinas tragamonedas.

Antonio Alfaro, presidente de la Asociación de Administradores de Juegos de Suerte y Azar (Asaja), dijo que tienen la esperanza de que el proyecto sea vetado.

De no ser así, sin duda, se van a dar más despidos de trabajadores y cierres de algunos casinos, con la consiguiente afectación a los hoteles, advirtió.

"No se puede permitir la promulgación de leyes que solamente tienen un fin político, violando la seguridad jurídica de los contratos firmados", sentenció.

Los casinos despidieron a 4.500 trabajadores fijos y 3.000 eventuales o de labores tercerizadas en los últimos tres años. Solo este año, se calculan que son ya 500 los despidos.

Para Yelitza Amador, secretaria ejecutiva de Apojuegos, este proyecto de ley se manejó de forma arbitraria en un momento en que la industria de casinos está pasando por
una situación muy complicada.

Precisó que con la implementación del impuesto del 5.5% en el 2015, la industria se vio forzada a recortar miles de plazas de trabajo, así como la mayor parte de sus actividades comerciales. Aunado a esto, se suspendieron todas las inversiones.

Explicó asimismo que este es un tema que viene creciendo como una bola de nieve, ya que el impuesto al consumo hizo que el jugador baje dramáticamente su nivel de apuesta. Esto, a su vez repercutió en los ingresos de los casinos y en todas las decisiones que se tuvieron que que tomar.

Las empresas del sector se enfrentaron, en un periodo reciente, un aumento de tasas de entre el 10% y el 18%, restricciones de la banca local y el impuesto selectivo al consumo (ISC), lo que provocó una disminución de clientes locales e internacionales.

Al comparar los años 2018 y 2015 se evidencia el impacto en las apuestas en las mesas de juego, que cayó en un 55% y los ingresos brutos, un 45%. En tnato en las tragamonedas tipo "A", la reducción fue del 11%.

Los efectos negativos de la industria también afectaron de forma directa al turismo, hotelería, proveedores de alimentos, bebidas, limpieza, publicidad y artistas, entre otros, que dependen del sector.

El año pasado, la industria aportó entre participación de ingresos de juego, impuesto sobre la renta, pago de cuota obrero patronal y otros rubros, más deU$S 150 millones al erario.


 

 

Fuente:www.panamaamerica.com.pa

 

 


 
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