Las Apuestas En Tragamonedas Superan Al Presupuesto Porteño

Durante 2010, las máquinas del Hipódromo de Palermo y el casino flotante recaudaron 33.667 millones de pesos, 1000 millones más que la pauta de gastos del distrito para 2012. Tras la disputa por la cesión de 60 km de subte, la Justicia de la Nación trata ahora la industria de los juegos de azar. Los protagonistas y las dudas sobre el control.

Entre el Estado Nacional y el porteño existe una lista de bienes, organismos y derechos que, como el subte, han sido objeto de duras disputas judiciales desde 1996, cuando la Ciudad dejó de ser la Capital Federal y se transformó en la provincia número 24 de la Argentina. Desde entonces, cada gobierno autónomo reclamó para la Ciudad-Estado más grande del país, la entrega, por parte de la Nación, del puerto, de la Policía Federal, de la justicia y de una serie de potestades para controlar actividades que se desarrollan en territorio porteño. Luego de las elecciones de este año, el gobierno nacional aceleró la agenda de traspasos y propuso la cesión de los 60 kilómetros de subte antes de fin de año, en una negociación que todavía no ha terminado. Sin embargo, lejos de los medios, hace tres semanas, la Corte Suprema de Justicia de la Nación se metió de lleno en esa agenda de cesiones, con uno de los temas más delicados y menos conocidos de la compleja relación que mantienen los dos vecinos de la Plaza de Mayo: la industria de las apuestas y los juegos de azar.

El 18 de octubre, el máximo tribunal argentino decidió sobre un caso que llevaba 12 años de peleas judiciales entre Nación y Ciudad. Con el voto unánime de sus cinco miembros, la Corte le devolvió al Estado porteño la potestad de cobrar impuestos al casino flotante de Puerto Madero y abrió la posibilidad de extender su poder de policía a todos los juegos de azar que funcionan en la Capital, como las máquinas tragamonedas del Hipódromo de Palermo.

El fallo, casi no tuvo repercusión en la prensa, pero es una de las resoluciones judiciales con mayor trascendencia  de los últimos años, sobre una de las masas de dinero más grandes y menos conocidas del país. Según un informe del Instituto de Juegos de Apuestas porteño (IJACBA), la masa de dinero que se apuesta en la Ciudad, comenzó a superar los presupuestos anuales de las principales provincias. La prueba está en las planillas de ingresos y premios pagados en 2008, 2009 y el año pasado, en todos los juegos que se realizan en la Ciudad y, especialmente, en el casino flotante y el Hipódromo de Palermo, dos salas de juego que pertenecieron a la española CIRSA y que ahora son operadas por los empresarios Cristóbal López y Federico de Achával.

Sólo en 2010, los tragamonedas del casino flotante de Puerto Madero, recibieron apuestas por 6489,8 millones de pesos y pagaron premios por 6172,5 millones. Cincuenta cuadras al norte, en el mismo período, las 4992 máquinas tragamonedas que funcionan las 24 horas del día, los 365 días del año, en el Hipódromo de Palermo (HAPSA) recibieron un total de apuestas superior a los 27.178 millones de
pesos y pagaron premios por 25.903. La suma de las apuestas recibidas por las dos salas, llegó a los 33.667,8 millones de pesos. El total, de nueve ceros, supera en 962 millones, los 32.705 que integran el presupuesto previsto para 2012, que contiene todos los gastos de los tres poderes del Estado porteño y que la Legislatura sancionaría antes de fin de año.

En la jerga de la industria del azar, el saldo entre la apuesta recibida y el premio pagado, es la ganancia neta, y es conocida como "win". De acuerdo a los números del IJACBA, en 2010 el win fue de 1592,2 millones y tiene antecedentes similares en los años previos. En 2009, las mismas máquinas de las dos salas, recibieron apuestas por 26.773 millones, pagaron premios por 25.471 millones y obtuvieron un win de 1302 millones. En 2008, cuando comenzaron los controles online del instituto porteño, los números comenzaron a reflejar las cifras de una industria sin chimeneas más potente que el turismo. Las apuestas de ese año, sólo en los tragamonedas, sumaron 23.063 millones y los premios fueron de 21.954 millones, es decir, que arrojaron una ganancia neta, o un "win" de 1109,3 millones.

Las cifras forman parte de los estados contables del instituto estatal menos conocido y fueron entregados luego de un año de disputas judiciales, que comenzaron el año pasado, cuando el diputado Facundo Difilippo, hoy mandato cumplido, le reclamó al organismo conducido por el contador Néstor García Lira, que le informe sobre los números de todas las apuestas recibidas y de los premios pagados por las tragamonedas, además de los montos de dinero que ingresen al instituto por las demás actividades de juego.

La solicitud se amparó en la Ley 104 de acceso a la información pública que consagra el derecho de todos los vecinos de la Ciudad a recibir información completa sobre cualquier órgano perteneciente a la administración porteña. El organismo se negó sistemáticamente a contestar y terminó aportando todos los datos luego de un juicio que duró un año. La respuesta llega hasta mayo de este año, donde se puede apreciar que las tragamonedas tendrán un gran negocio para 2011: sólo en el primer trimestre recibieron apuestas por 9528 millones y pagaron premios por 9090. A fin de año, con esa tendencia, habrán recibido casi 40 mil millones, una de las recaudaciones más altas en la historia del juego de azar.

Quizás por eso, la pelea en la Corte está lejos de terminar. Voceros cercanos a López y De Achával confirmaron que presentaron un recurso de queja ante la Corte para frenar el cobro de ingresos brutos sobre esas ganancias millonarias que la Ciudad casi nunca controló desde un organismo reconocido por guardar un estricto silencio que duró hasta ahora.


 

 

Fuente:tiempo.elargentino.com

 

 


 
Banner
Banner
Banner