Cabe aclarar que el fútbol femenino colombiano presenta múltiples problemas y no solo en términos económicos. Ultimamente fue protagonista de polémicas graves tales como la sucedida a mediados de febrero donde se conocieron denuncias de abuso sexual contra Didier Luna y Sigifredo Alonso, director técnico y asistente de la selección sub-17.

Las jugadoras reclamaron además que varias veces tuvieron que para pagar los pasajes de avión para ir a concentraciones, no había viáticos, pago incompleto por quedar quintas en el mundial de Canadá 2015, uniformes usados, con talla de hombres, 700 días sin preparación después de los olímpicos de Londres y 400 días después de Río 2014. Denuncias que no encontraron solución.

Esto vino acompañado más tarde por un comunicado de la Defensoría, que dejaba ver que los directivos estaban pensando en acabar con la selección Colombia, ya que esta no generaba los mismos ingresos que el fútbol masculino.

Por su parte, Carlos González Puche, presidente de Acolfutpro, dijo que el problema no es la falta de dinero para tener una liga decente, sino que los patrocinadores no se animaban a entregar su dinero a una Federación que no les daba confianza. Esto dio pie para que los actores involucrados en este sector comenzarán a cuestionar por el millón de dólares que entrega la FIFA para apoyar el fútbol femenino en el país.

Sin embargo, el martes se celebró una reunión con la Dimayor con presencia de directivos de los 36 clubes de fútbol profesional, allí se tomó la decisión de que haya una tercera edición del torneo, y se creó una comisión para definir los términos económicos y deportivos del mismo.

Se discutió el problema de sostenibilidad económica por la que se supone que pasa esta iniciativa en sus fases iniciales. Se habló de la necesidad de buscar apoyo económico en donde no solo entro a jugar la búsqueda de patrocinios, el cual se hará en un trabajo conjunto con la Vicepresidencia de la República, el Ministerio de Trabajo y Coldeportes. Sino también la entidad reguladora de los juegos de suerte y azar, Coljuegos.

De esta manera, Coljuegos comenzará una nueva etapa de trabajo en donde no solo le aportará al sector de la salud, sino que por medio del acompañamiento del Gobierno Nacional comenzará también a aportar para el desarrollo del fútbol femenino, aun no es claro que porcentaje se transferirá, pues es un trabajo que comenzará a desarrollarse por parte de todos los involucrados.

“Hablamos un tema del dinero de las apuestas de Coljuegos, queremos proponer que vaya una parte del dinero al fútbol femenino. Esa fue una decisión que tomamos porque esos dineros van a la salud, pero sin autorización de nosotros, así que fue un pedido de la ministra de Trabajo”, sostuvo el presidente de la Dimayor, Jorge Enrique Vélez.

Esto sucedió después de que todos en la asamblea, alegaran sobre como las apuestas deportivas gozan sobre el uso de los nombres e imaginería de los equipos de fútbol sin tener que pagar por ello, ya que como en pasadas discusiones expresaron, ellos son quienes proporcionan el espectáculo por medio del cual se enriquecen los operadores de apuestas deportivas, y continúan sin recibir una parte para la manutención del mismo.

Finalmente, se va a realizar una comisión para trabajar lo que será la liga profesional de fútbol femenino, buscando crear un proyecto sólido, la Dimayor tiene un desafío contra reloj, pues la fecha de inicio de esta competición es en agosto.