Denuncia Por Irregularidades Entre Municipio De Viña Del Mar Y El Casino

La Municipalidad chilena de Viña del Mar, que tiene a su frente a la alcaldesa Virginia Reginato, estaría envuelta en una serie de irregularidades y falta de control en la relación del municipio con el concesionario del Casino, Antonio Martínez y Compañía, que afectaría incluso al Servicio de Impuestos Internos (SII),  y a la sociedad Enjoy S.A.

El pasado 12 de febrero la concejala por Viña del Mar, Marcela Varas (PPD), acudió a la Contraloría Regional de Valparaíso para presentar una denuncia para que se investigaran una serie de irregularidades, entre ellas, la falta de cobro de entradas para los clientes del Casino Municipal y la presunta delegación de la administración del recinto.

Cabe precisar que la concesión del Casino Municipal fue licitada a través del decreto alcaldicio N° 5.220, de 1999, adjudicándose a la sociedad Antonio Martínez y Compañía. Ésta, a su vez, propuso en la licitación la entrega de beneficios a los clientes de la empresa Enjoy Club, los que incluían el ingreso liberado (sin pago de entradas) a las salas de juegos. No obstante, a la sociedad se le aclaró que tal cobro debía efectuarse sin excepción alguna o, bien, que debían asumir ellos mismos el beneficio a sus clientes, es decir Antonio Martínez y Compañía pagaría al municipio aquellas entradas que Enjoy Club regalará a sus clientes.

Con el paso de los años, ninguna de estas situaciones se llevó a cabo, indica el medio Puranoticia. De hecho, denuncia Varas que los valores provenientes de la venta de entradas de agosto de 2018 recién fueron ingresados en abril de 2019, y tras una serie de requerimientos realizados por escrito por la Dirección de Concesiones de la Municipalidad de Viña del Mar. Además, los ingresos del período septiembre 2018 - julio 2019 aún no fueron enterados.

De acuerdo a diversas fuentes municipales, que tienen conocimiento de los montos que se deberían recaudar diariamente por concepto de entradas, cuyo valor es de $ 3.800, esto va entre los 2 millones diarios a un poco más de 7 millones de pesos cada día de fin de semana. Es decir, en sólo un año se dejó de cobrar una suma que podría redondearse al menos en los 100 millones de pesos mensuales, más de 1.000 millones de pesos en un año.

Cabe señalar que la entrada al Casino Municipal de Viña del Mar se regula por dos cuerpos legales, a saber, la Ley 17.312, que establece un valor fijo reajustable anualmente y que se divide en un 66,60%, el que ingresa al Fondo de Indemnización de los trabajadores del Casino y un 33,3% para ser entregado a la Corporación Orquesta Sinfónica de Vina del Mar, Corporación Cultural de Vina del Mar, y la Ley 18.110, que establece un impuesto de carácter fiscal del 0,07 UTM por ingreso a las salas de juego. Esta ley fue derogada por la Ley 19.665, pero incorporada en igual forma para todos los casinos en el cuerpo de la misma ley. Lo anterior, sin perjuicio del D.L. 825 de 1974.

Al dejar de cobrarse las entradas al Casino, el Municipio incumple las normas legales citadas, con el consiguiente perjuicio fiscal, al patrimonio de los trabajadores del Casino, a la Corporación Cultural y al Municipal, al tener que destinar parte de su presupuesto al financiamiento total de dicha Corporación, parte de cuyo montos debería hacerse con cargo al referido 33,3% antes señalado.

De acuerdo a las Bases de Licitación y el Contrato de Concesión del Casino, el Municipio es el encargado de cobrar la entrada y fiscalizar que todo cliente que se encuentre en las salas de juegos la haya pagado. Esta omisión de fiscalización envuelve, además, el riesgo del patrimonio municipal, pues el Servicio de Impuesto Internos podría liquidar y girar los impuestos que se habrían estado evadiendo durante todo este tiempo. Esto es parte de la presentación que realizó la edil Marcela Varas, quien destapó este nuevo escándalo financiero.

El municipio no cobró la entrada y tampoco le habría exigido a la sociedad Antonio Martínez y Compañía que cancele la gran cantidad de entradas liberadas que el programa de fidelización Enjoy Club entrega de cortesía a sus clientes.

Otra hipótesis de la falta de cobro de esas entradas sostiene que el Municipio, a solicitud del propio concesionario, habría dejado de cobrarlas, y que esto se inició a partir del mes de marzo del año 2012. La concejala dice que la Alcaldía deja de cobrarlas, tras una solicitud del concesionario ante la baja de los ingresos por la puesta en marcha de la Ley del Tabaco.

Un tercer punto confirmado por altas fuentes municipales que conocen del tema a fondo, cuentan que un alto ejecutivo habría solicitado a la propia alcaldesa que no hiciera el cobro de entrada porque esto beneficiaría al turismo y a la llegada de más clientes al casino, situación que estaría totalmente fuera de la normativa legal.

Actualmente el Casino de Viña del Mar se conoce como Enjoy Viña del Mar, sin embargo el concesionario no es la empresa Enjoy S.A., sino que es Antonio Martínez y Compañía.

Sin embargo, la concejala Varas tuvo acceso a una serie de documentos, entre ellos finiquitos de trabajadores del concesionario, donde aparecen firmando ejecutivos de la empresa Enjoy y no de Antonio Martínez y Compañía, informa
el medio Puranoticia.

Se estableció además que existen documentos legales que fueron firmados por la Gerente de Personas de Enjoy, tales como contratos de ejecutivos, aumentos de remuneraciones o cambios de responsabilidades y finiquitos de ejecutivos de la operación del Casino Municipal que deberían haber sido realizados por el actual concesionario y no por la multinacional.

A raíz de las referidas fiscalizaciones, se detectó además, que, a partir del año 2014, los Balances de los Estados Financieros de Enjoy S.A. aparece indicándose que los socios de Antonio Martínez y Compañía habían otorgado la administración de dicha sociedad a Enjoy Gestión S.A., subsidiara de Enjoy y, por tanto, se consolidaron los estados financieros de Antonio Martínez y Compañía en los de Enjoy S.A., lo cual se efectuó sin informar ni obtener autorización de la Municipalidad.

Cabe destacar que, al consolidar sus estados financieros, sociedad Enjoy incorpora a su patrimonio ingresos que son de carácter fiscal, ya que los ingresos de juego son Municipales y el concesionario solo tiene derecho a una alicuota de ellos como pago por la administración del Casino de Juego.

Lo anterior podría significar una vulneración al principio de "estricta sujeción a las Bases de Licitación", pues estas disponen que la administración no puede ser entregada a un tercero y es por eso que se licitó solo a sociedades de personas y no a empresa limitadas ni a sociedades anónimas, dijo la edil Varas y que es ratificado por fuentes municipales de alto nivel, que en el fondo confirman que se habría hecho prácticamente el traspaso de la operación y administración de esta, lo que podría terminar en una eventual término de la concesión a Antonio Martínez y Compañía.

Este tipo de revelaciones no son nuevas. De hecho, en un comienzo se conoció que las actividades de la sociedad Enjoy Gestión Limitada haría en el Casino serían servicios integrales, con presencia en el recinto, situación que a juicio del Municipio excedía las facultades otorgadas por el contrato de concesión. Luego, el convenio fue sustituido por otro de prestación de asesoría técnica para la gestión de mesas de juego y campañas de marketing, el cual fue informado favorablemente por la Dirección de Asesoría Jurídica del municipio. Pese a ello, la ley indica que "en ningún caso podrá ser subconcedida o subcontratada la explotación de juegos de azar".

Si bien, la responsabilidad de cobrar las entradas es del municipio, existe un gran porcentaje de personas que ingresa al Casino Municipal con tickets de cortesía del programa Enjoy Club. Estas deben ser pagadas por el concesionario al municipio.

La denuncia deja al descubierto que recién en abril de este año ingresaron a las arcas municipales las entradas por este concepto del mes de agosto del 2018, es decir, falta todo el periodo que va desde septiembre del 2018 hasta julio del año en curso, situación que debe regularizar el municipio dice el oficio emitido por Contraloría.

Además, el municipio debería hacer el cobro de multas por el retraso en el pago. Está sería de 50 unidades de fomento por cada día de atraso, es decir al menos el municipio debería cobrar una multa de más de 18 mil UF, unos 500 millones de pesos, que debería desembolsar el concesionario Antonio Martínez y Compañía.

Este hecho, para la Contraloría, obedece a un incumplimiento grave de las obligaciones del concesionario, constituyendo una causal de extinción de la concesión debido al atraso de al menos 30 días en pagar cualquier suma de dinero a la municipalidad.

Contraloría dice además que la Municipalidad de Viña del Mar deberá ahora instruir un procedimiento disciplinario tendiente a esclarecer las circunstancias que llevaron a esto, así como las eventuales responsabilidades administrativas de los funcionarios que hayan intervenido en la ausencia de aplicación de sanciones, cobros de multas y eventual aplicación del término anticipado de la concesión del Casino Municipal, por la falta de pago oportuno de los montos que el municipio tiene derecho a percibir.

Por último, Contraloría remitió los antecedentes a la Unidad de Control Externo e iniciará una serie de fiscalizaciones en terreno, para constatar el debido cumplimiento de la concesión por parte de Antonio Martínez y Compañía y con ello esclarecer la verdadera relación que tiene con la empresa Enjoy.

Este nuevo flanco en la administración de Virginia Reginato obligará al municipio a tomar medidas, hacer los cobros necesarios al concesionario, cursar multas, y retomar el cobro tradicional de los $3.800 por concepto de entrada al Casino Municipal.


 

 

Fuente:www.puranoticia.cl

 

 


 
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