Luz Y Fuerza: La Causa Judicial Agita La Interna Del Sindicato

La denuncia por lavado de dinero y asociación ilícita contra la cúpula del gremio de Córdoba cayó como un balde de agua fría en dirigentes de Luz y Fuerza, y se conoció cuando falta poco más de un mes para la presentación de listas para las elecciones del histórico sindicato.

Las elecciones serán en diciembre y las sospechas sobre varios integrantes de la Comisión Directiva aceleraron las discusiones internas, según aseguraron fuentes sindicales.

La Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) denunció a 12 personas, entre ellos a siete sindicalistas: Gabriel Suárez (secretario general); Jorge Molina Herrera (secretario adjunto); Fernando Navarro (secretario de finanzas); Daniel Lozano (subsecretario de finanzas); Rodolfo Bonetto (secretario gremial); Roque Tapia (subsecretario de previsión social) y al vocal segundo, Carlos Vaca.
A todos ellos se los investigó por operaciones millonarias con fondos de Luz y Fuerza. La sospecha de los investigadores es que, desde el año 2011, los gremialistas habrían librado millonarias cifras en cheques para intermediación financiera ilegal, incluso intentando blanquear dinero a través de premios en casinos y maniobras de “distracción de fondos”.
Entre los grupos opositores en la última elección de 2015 no hubo sorpresa puesto que eran comentadas ya desde hace tiempo las maniobras sospechadas por la Justicia. “Sabíamos que de un momento a otro esta denuncia iba a llegar”, dijo un informante.

En los espacios de la oposición, que en 2015 fue encabezada por Tomás Di Toffino, ya hay conversaciones para conformar una lista.

“Adentro del gremio se viene gestando un espacio opositor de sectores históricos con espacios jóvenes que no concuerdan con la conducción y que queremos un sindicato diferente. Queremos cuidar la institución”, dijo la fuente, que prefirió reservar su identidad puesto que consideró que este nuevo armado está en gestación.

Los opositores a los dirigentes sospechados opinan que “no cuidaron la institución” y “desde hace bastante tiempo había un desgaste” porque consideran que “se movieron mal en el conflicto”.

El dirigente Gabriel Suárez encabeza una lucha de casi un año y medio con Epec y resiste cambios en el Convenio Colectivo de Trabajo, que la empresa quiere llevar adelante.

Hay también diferencias en cuanto a los aumentos de salario. Ese conflicto sigue latente y ayer la empresa de energía tuvo fuerte custodia policial ante los rumores de nuevos actos violentos.

 

 


 

 

Fuente:www.lavoz.com.ar

 

 


 
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