Volvió El Turf A Puerto Rico Con Gran Cantidad De Apuestas

A casi un millón de dólares llegó la cifra de apuestas recogidas el fin de semana en el hipódromo Camarero de Puerto Rico, tras el cierre de casi tres meses debido a la pandemia por el Covid-19, según informó el Comité de Reforma Hípica de ese país caribeño.

El pasado viernes, el primer día de carreras de caballo, se registró un total de U$S 419.576,50 en apuestas directas a ejemplares locales mientras que el sábado, segundo día de eventos hípicos, produjo un total de U$S 436.948,50, indicaron en un comunicado.

A esto se le añade los ingresos a través de la plataforma Simulcast de apuestas en otros hipódromos de la nación. El viernes eso dejó la cifra de 21.110, mientras que el sábado fue de 26.595 dólares.

"Queremos agradecer al fanático hípico por este inicio tan robusto de las carreras de caballo en Puerto Rico. También, sabemos que miles de puertorriqueños que usualmente no realizaban jugadas en este deporte, han entrado y están entusiasmado por tener algún actividad deportiva abierta y operando. A todos ustedes va el agradecimiento de nuestra industria, de verdad que han hecho la diferencia", comentó Eduardo Maldonado, director ejecutivo del Comité.

"Esto se ha hecho con al arduo trabajo de todos los miembros de la industria, los jinetes, entrenadores, personal de cuadras, dueños y criadores de caballo, así como las agencias hípicas. Por ejemplo, el viernes unas 333 agencias abrieron sus puertas al publico para sus apuestas. El sábado fueron 344. Esto es una gran noticia, no solo para la industria, pero para el fanático deportivo en
general", agregó Maldonado.

El Comité se encuentra compuesto por Maldonado, quien también preside la Asociación de Criadores de Caballos Purasangre, al igual que por Luis Orraca, quien preside la Confederación Hípica de Puerto Rico, Angel Molinari, presidente de la Asociación de Entrenadores de Caballo de Puerto Rico, Javier Santiago, quien representa a los jinetes, Charles Cuprill, propietario de caballos y Roberto Ortiz, presidente de la Puerto Rico Horseowners Asociation.

La industria hípica padeció por décadas, incluyendo una dramática reducción en el número de caballos de carreras disponibles, consideró el comunicado.

Debido a esta reducción, la cantidad de caballos había mermado significativamente; de 740 caballos activos registrados en el Hipódromo Camarero para el 1999, para el 2017 el número de ejemplares se redujo a 220, más de un 60 por ciento menos.

Junto con esta reducción, se verificó una baja sustancial en las apuestas, que, por la particularidad de la industria, es la mayor fuente de ingresos a la misma.

Como ejemplo de esto, en el 1999 las apuestas de caballos eran de U$S 245 millones, mientras que en el 2017 el monto total fue de apenas U$S 77 millones, una merma de aproximadamente U$S 168 millones en un período de sólo 19 años.


 

 

Fuente:www.periodicolaperla.com

 

 


 
Banner
Banner
Banner