El gerente general de la empresa, Ignacio Sarmiento, asistió días atrás a la Comisión de Asuntos Laborales y Seguridad Social de la Cámara de Senadores, donde planteó esa idea, si bien aún se desconoce cuando se reactivará la actividad, dado que depende de cómo Uruguay y sus países vecinos logren controlar la pandemia del coronavirus.

Sarmiento había señalado al periódico El País que un 95% de los clientes que llegan a Enjoy vienen del exterior, principalmente de Brasil y Argentina, por lo que el tiempo que se mantengan cerradas las fronteras es lo que determinará qué tan pronto pueda darse la reapertura.

En la comisión, Sarmiento volvió a enfatizar en esa idea y señaló que los ingresos de Enjoy “están muy muy atados a las fronteras”. En ese sentido, dijo que están proponiendo alternativas en diálogo con el ministro de Turismo, Germán Cardoso, y con autoridades nacionales y departamentales “para analizar la factibilidad de poder ir trayendo algunos clientes que nos permitan operar y volver a abrir nuestras puertas”.

Hasta el momento la propuesta no se presentóo de manera formal ante las autoridades dado que solo plantearon la idea.

En caso de materializarse, el ejecutivo de Enjoy calculó que con entre 50 y 100 clientes podrían volver a abrir el complejo. “Estos clientes lo podrían sustentar porque son jugadores fundamentalmente vip, cuyo nivel de juego, y por ende, los ingresos que generan son muy altos”, explicó.

No obstante, Sarmiento reconoció que la alternativa es “compleja” y que se debe ser “prudente”, por lo que adelantó que en caso de que la propuesta se ejecute, Enjoy se encargaría de hacer controles en el territorio en el que embarca la persona para asegurarse de que cuando suba al avión no tenga ninguna enfermedad, haría otro control al llegar a Uruguay, los trasladaría desde el aeropuerto de Laguna del Sauce hasta el hotel y proponen que la cuarentena la hagan en el establecimiento.