En ese sentido comentó que desde el organismo se está trabajando para mejorar los protocolos, porque se deben regular temas como el tiempo de permanencia y el distanciamiento entre jugadores. Y agregó que se están realizando visitas a las salas; y en las localidades adonde no pueden llegar la fiscalización se realiza a través de cámaras de control.

Amen admitió su preocupación por la paralización de la actividad, que afecta a entre 500 y 700 trabajadores y que además afecta el canon que las empresas deben pagar a la provincia y que se calcula como un porcentaje proporcional de la recaudación.

Según detalló, en febrero pasado, el último mes de trabajo completo, los juegos de azar le dejaron a la provincia una recaudación de más de 50 millones de pesos; por lo que el estado rovincial está preocupada por esta situación.