Extitular De Lotería Investigado Por Tenencia De Pornografía Infantil

El extitular de la Lotería del Chubut durante el gobierno de Martín Buzzi (2011-15), Alberto Vargas, -que está acusado de pedir 300 mil dólares para lograr la aprobación de obra de un hotel en Puerto Pirámides y de inflar presupuestos durante su gestión-, ahora fue notificado de que es investigado por tenencia de pornografía infantil.

El viernes último se realizó la audiencia de apertura de investigación contra Vargas, por el delito de tenencia de pornografía infantil. La investigación al respecto comenzó tras un secuestro de dispositivos electrónicos, que se realizó en el marco de otra causa por tráfico de influencias.

De esta forma, al detectarse este material en uno de los dispositivos, se derivó la investigación a un nuevo caso y finalmente se realizó la audiencia de apertura de investigación, donde la justicia estableció un plazo de 6 meses para la misma.

En este sentido, la fiscal del caso, María Eugenia Vottero, informó que se realizarán próximamente pericias en diferentes dispositivos electrónicos secuestrados al ex funcionario provincial.

Cabe recordar que los fiscales Daniel Báez y Juan Pablo Santos presentaron la acusación contra Vargas y Marcela Montero por "tráfico de influencias" en relación al tema de la habilitación del hotel de Puerto Pirámides. Para Vargas, además, se lo imputa de "tenencia de arma de fuego de uso civil condicionado y tenencia de arma de guerra" que fueron encontradas en el allanamiento a su departamento.

En el momento del hecho, Vargas se desempeñaba como funcionario en la Municipalidad de Trelew. Incluso era parte del comité de campaña que trabajó para la reelección de Adrián Maderna.

A fines de 2018, mientras el hotel se encontraba en proceso de aprobación de permisos, el desarrollador hotelero Marcelo Battilana recibió una solicitud de soborno. Una mujer le dijo que tenía vínculos con funcionarios y que podría obtener la aprobación final de la obra que por razones de índole administrativas vinculadas al municipio de dicha localidad no habían sido aprobadas. Pero le dijo que necesitaba 300 mil dólares.

Battilana, junto a la socia canadiense Amy Sharilyn, decidieron realizar la denuncia ante el fiscal Báez. "Le pidieron U$S 300.000 dólares y le indicaron que Vargas, por sus vínculos políticos obtenidos durante su mandato como funcionario de la Provincia y su cercanía con los concejales de la comuna de Puerto Pirámides, iba a influir sobre estos
para que aprueben la modificación de la ordenanza que le permitiese obtener la aprobación", indicaron desde la fiscalía.

"(Báez) me preguntó si estaba dispuesto a ayudar en la investigación, a lo que accedí", confirmaría Battilana. Como parte de una operación encubierta para ayudar al fiscal a reunir evidencia, Battilana "les siguió el juego", interactuando con Marcela Montero, la mujer que se había ofrecido como nexo. Llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp con Montero fueron registrados para la investigación.

Otro antecedente de Vargas se remonta a 2016, cuando ya había asumido Mario Das Neves. Se lo denunció entonces por haber gastado 95 mil pesos en caramelos y 40 mil pesos en tutucas, y pagó casi 26 mil pesos por un cricket y una batidora eléctrica. Y como si eso fuera poco, se llevó los muebles de la casa oficial que le dieron para vivir, los que debió devolver.

Sobre él pesaban dos denuncias penales presentadas por su sucesor, Carlos Barbato, con el patrocinio del fiscal de Estado de Chubut, Diego Martínez Zapata. La primera, por administración infiel e incumplimiento de los deberes de funcionario público tenía que ver con un sinfín de contrataciones directas realizadas por Lotería que en sus últimos cinco meses de gestión generó una deuda cercana a los 5 millones de pesos.

Vargas gastó 135 mil pesos sólo en caramelos y tutucas sin concurso previo.

La otra denuncia abierta tenía que ver con negociaciones incompatibles con la función pública en el marco de la contratación de una empresa para administrar un bufet en el bingo de Trelew. De acuerdo a la presentación hecha en sede penal, Vargas declaró desierto un concurso que tenía tres ofertes y le adjudicó la obra a la sociedad anónima Noble Máquina Negro el 11, en cuyo directorio estaban su hija -también empleada de Lotería- y un ciudadano mexicano identificado como Pinacho Santos, que fue empleado de la esposa del funcionario.

La firma pagaba 3 mil pesos por mes por ese servicio, pero le cobraba a Lotería unos 90 mil pesos mensuales por la provisión de viandas.


 

 

Fuente:www.elpatagonico.com

 

 


 
Banner
Banner
Banner