Prescribió La Pena Por Coimas Contra Extitular De Lotería

Luego de que la Justicia prescribió su pena de cinco años por la causa de coimas en la Lotería de Río Negro, el expresidente de ese organismo, Miguel Irigoyen, ya se muestra desde el campo del que es propietario en San Antonio Oeste, tras estar prófugo más de cuatro años.

La Justicia rionegrina resolvió la prescripción de la pena del expresidente de la Lotería, prófugo desde que se decidió su detención en agosto de 2016. El exfuncionario fue condenado en 2009 por el cobro de coimas de las empresas que manejaban el juego en Río Negro.

La condena de Irigoyen era de cinco años y, siete años después del juicio, el STJ determinó su detención aunque no se concretó, pues cuando la policía rionegrina lo buscó en su domicilio de San Antonio Oeste ya no estaba. Desde entonces, el extitular de la Lotería en la gestión de Pablo Verani estuvo prófugo, hasta ahora.

Desde su campo, el exfuncionario radical, de 73 años, habló con el periódico Río Negro y contó que "no ando mucho en la calle porque me estoy cuidando (del coronavirus). Tengo diabetes y problemas de corazón. Pero estoy bien, solo me cuido por precaución. Igual anduve, no lo tengo prohibido ni tengo nada que ocultar".

"Yo nunca fui un sinvergüenza para estar prófugo. Pero me querían mandar a la cárcel sin que tuviera condena definitiva. Y por eso estuve exonerado del lugar donde viví toda mi vida, esperando que hubiera Justicia. Una Justicia que sigo esperando. Porque yo no hice nada ilegal", agregó.

"Se entrecorta porque estoy en el campo" aclaró el exfuncionario durante su diálogo telefónico, aludiendo a la finca que posee en las afueras de San Antonio. Entre esa propiedad y su casa ubicada en el acceso a la ciudad transcurre sus días desde el 16 de julio. "Ese día -aclaró- prescribió la causa (por las coimas de Lotería) y mi condena".

Su hija Virginia mencionó incluso que desde hace meses su padre "hace vida normal. Él está con sus actividades en el campo y en el canal (de cable, SAO TV canal 4, la señal de su propiedad). Siempre más abocado al campo que al canal porque es lo que más le gusta" señaló la mujer. Sus dichos confirman los rumores que habían comenzado a circular en la localidad, debido a que varias personas afirmaban haberlo visto, sospechando que aún se hallaba prófugo. De hecho, a lo largo de estos años, siempre se rumoreó que nunca abandonó el éjido, y mientras algunos señalaban que permanecía en su campo de las afueras otros lo ubicaban en uno de los departamentos de las torres que funcionan en la tercera bajada de Las Grutas. O alternando entre ambos.

Sin embargo, cuando se lo consulta directamente sobre su paradero en estos años, Irigoyen prefiere no responder. Aunque afirma que "cada día de mi vida durante este tiempo (como prófugo) tuve miedo de que me encontraran". También relata que el episodio más doloroso que le tocó vivir ocurrió en diciembre pasado. "Perdí a mi madre, que vivía en Bahía Blanca, y no pude ir al velorio a despedirla" se lamentó.

Por otra parte, sigue sosteniendo su inocencia y afirma que no le teme a la condena social. "Yo hice mucho por la gente de San Antonio. No está bien que lo diga, pero la gente lo sabe. Y les quiero agradecer el respeto y la consideración que han tenido para con mi familia durante todo este tiempo".

Sobre sus ambiciones políticas, descarta su regreso a la actividad partidaria, pero dice que quiere seguir "trabajando por los demás, como siempre lo hice".


 

 

Fuente:www.rionegro.com.ar

 

 


 
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