El IPLyC Recibió 120 Denuncias Por Juego Ilegal En Su Página Web

Ante la proliferación del juego clandestino durante la cuarentena por la pandemia, el Instituto Provincial de Lotería y Casinos (IPLyC) desde agosto tomó la decisión de crear, a través de su sitio web, un canal de denuncias en línea que asegura el anonimato del denunciante, ya que no requiere ingresar ningún tipo de dato particular al cargarlo y genera una mayor participación de la ciudadanía.

Según datos aportados al periódico Perfil por la dirección jurídico-legal del organismo, ya hay "120 denuncias y 32 presentaciones penales por el juego clandestino en la Provincia". Adicionalmente, detectaron 10 páginas online y perfiles de redes sociales, con gran cantidad de usuarios, que fueron oportunamente denunciadas ante la Justicia Federal ya que, muchas de ellas, "contaban con licencias internacionales de explotación que tienen base, sobre todo, en paraísos fiscales".

"Esto afecta seriamente las arcas provinciales y las fuentes de trabajo que, directa e indirectamente, viven del juego legal. Es por eso, nuestro convencimiento de darle una dura batalla a este flagelo", afirmó el organismo. Y reveló: "En todas las denuncias penales que fueron

presentadas, se pide que se libre oficio a Mercado Pago para que informe qué fondos ingresaron a las cuentas denunciadas y el congelamiento del mismo, teniendo en cuenta que provienen de actividades ilícitas".

En ese sentido, desde la plataforma de pago de Mercadolibre, aseguraron ratificar su compromiso de combatir y prevenir cualquier actividad ilícita que intente realizarse dentro de su plataforma, implementando controles adecuados y cumpliendo la normativa vigente.

"La comercialización de juegos de azar está prohibida en nuestros Términos y Condiciones, por lo que no se puede procesar pagos por este tipo de actividades. De corroborarse esta infracción, se dará de baja las cuentas", comunicó Mercado Pago. Y sostuvo: "Trabajamos muy de cerca con autoridades de toda la región, removiendo contenido y suspendiendo cuentas de usuarios que las autoridades indiquen que no cumplen la normativa. En este caso en particular, además, estamos en contacto con asociaciones que agrupan a las agencias de juego para colaborar activamente"

Desde el Observatorio de Adicciones y Consumos Problemáticos de la Defensoría del Pueblo bonaerense, se realizó un relevamiento de distintos bingos virtuales que se pueden encontrar en la plataforma Facebook y, en solo seis grupos, se etectó a 260 mil miembros. "8 cada 10 personas que usan esas páginas son mujeres. Y las edades oscilan entre 20 y 60 años", informó el respònsable de ese ente, Walter Martello.

Ariel Fassione, secretario gremial del Sindicato de Trabajadores de Juegos de Azar (ALEARA), explicó: "La situación es gravísima, ya que el juego clandestino nos está complicando, porque cuando regrese la actividad uno no sabe qué publico va a volver a la sala por temor, ya que hoy tiene la comodidad de jugar desde su casa y no tener una regulación, ni reglamentación. No hay control, no genera empleo y evaden todo tipo de impuestos". Y manifestó: "Esto fomenta la ludopatía y, por otro lado, ¿Cómo van a controlar que no jueguen menores? Pueden adulterarse datos de padres, familiares, tomar las tarjetas de crédito, un desastre".

Las empresas inscriptas del sector ya reactivaron sus salas de juegos en cinco provincias con su "protocolo sanitario": horario reducido, hasta 50% de público, sin venta de bebida y comida, mayores controles sanitarios y limpieza constante de fichas y elementos de juego, entre otras medidas consensuadas con los empleados de ALEARA.

Fassione agrega que están promoviendo las gestiones para volver a funcionar en el resto del país. "Los trabajadores ya no resisten más. Tenemos en la provincia 30.000 afiliados que están en sus casas viendo que la gente juega o apuesta de otra manera, pasan los meses y no vuelven trabajar, ahora las empresas no quieren pagar el 75% del sueldo, se cobra menos de ATP y estamos recontra preocupados porque no vemos un horizonte de apertura, nadie nos dice nada", concluye.


 

 

Fuente:www.perfil.com

 

 


 
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