Atentado Contra Zar Del Juego En Bogotá

La violencia soterrada que lleva años enquistada en el mundo de las apuestas y los juegos de azar de Colombia es la principal hipótesis de las autoridades respecto a las causas del atentado al empresario Jaime Esparza Rhenals, uno de los zares del chance en Bogotá y cuyo nombre ha sido relacionado con varios de los más polémicos escándalos del gremio durante la última década.

Esparza Rhenals fue baleado por dos sicarios en motocicleta que atacaron su vehículo cuando se movilizaba por la carrera séptima con calle 132. Sus tres escoltas también sufrieron heridas y fueron trasladados con él a la clínica El Bosque, en la misma Toyota gris en la que viajaban cuando fue atacado.

A esa hora las autoridades ya habían descartado la posibilidad de que el caso obedeciera a un intento de fleteo.

Nacido en Bucaramanga, el empresario de 49 años ha vivido casi toda su vida en Bogotá, en donde con habilidad logró abrirse espacio en el competido negocio de las apuestas después de ser supernumerario en uno de los bancos más importantes del país y administrador de lavanderías familiares.

Su ingreso a las apuestas fue a los 18 años y lo hizo como vendedor de chance en el sector de Fontibón. Desde entonces no ha dejado de ganar terreno en el sector. En 1995 fundó Apuestas e Inversiones JER Ltda. y sólo un año después ya era distribuidor autorizado en Bogotá. Hoy recibe dividendos por su participación en Susuerte S. A. del departamento de Caldas, de Apuestas Unidas del Pacífico S. A. en Chocó y de Apuestas Las Vegas S. A. en el Valle del Cauca.

Varias veces cuestionado por supuesta posición dominante en el mercado de la suerte y objeto de suspicacias en torno al capital con el que conformó en marzo de 1995 el Grupo JER (por sus iniciales), también ha tenido litigios con Bogotá por impuestos derivados de su lucrativo negocio.

En 2007, la concesión del contrato de juego Super Astro, que
llegó a reportar más de $20 mil millones anuales a su empresa, también fue objeto de polémica. El millonario juego era propiedad del extraditado José María Ortiz Pinilla, a través de la empresa Juegos & Azar, y a principios de 2007, cuando Ortiz luchaba contra la extradición, su representante legal, Carlos de Paiba, solicitó a Etesa la cesión a Apuestas en Línea (dueños del chance en Bogotá), entidad de la que Esparza resultó ser director.

Pero el codiciado juego sólo funcionó con la supervisión de Apuestas en Línea desde enero hasta marzo de ese año, cuando la concesión fue entregada a JER S. A., la otra empresa de Esparza, quien dejó entonces la junta directiva de Apuestas en Línea. Sus competidores lo acusaron de usar el cargo como trampolín para quedarse con el negocio. Ese mismo año la revista Cambio reveló que Esparza y algunos de sus socios adeudaban $14.000 millones a Bogotá por impuestos de 2005.

Pero uno de los escándalos más publicitados en torno a Esparza ocurrió en marzo de 2009, cuando se le ocurrió postular a la junta directiva de Apuestas en Línea S. A. a Jorge Luis Alfonso López, hijo de Enilse López La Gata, la reina del chance en la Costa, acusada por lavado de activos e investigada entonces por nexos con paramilitares.

Mientras el empresario se recupera ahora de la herida que sufrió en un brazo, la Policía espera aclarar el caso con el testimonio de uno de los agresores, quien fue detenido poco después de la balacera. Las autoridades buscan establecer quién quería matar a uno de los principales protagonistas del millonario negocio del chance, que curiosamente entrará a licitación este año en Bogotá.


 

 

Fuente: El Espectador

 

 


 

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