Tragamonedas De Barrio: Un fallo Que Puede Sentar Precedente

Tras el fallo de la Corte Suprema de Chile, que confirmó la sentencia que rechaza el recurso de protección interpuesto por un operador de tragamonedas de barrio en contra del municipio de Melipilla,-que denegó una patente para la explotación de esas máquinas-, la Superintendencia de Casinos de Juego(SCJ), emitió hoy una declaración pública en la cual informa los alcances del fallo y la autoridad del ente regulador para determinar si una máquina es de azar o destreza.

El fallo de la Corte Suprema del 11 de abril pasado, confirmó la sentencia de la Corte de Apelaciones de San Miguel del 15 de marzo de este año, que rechazó el recurso de protección en contra del municipio que negó el permiso de explotación de tragamonedas por considerar que se trataba de máquinas de azar y no de  de habilidad y destreza. 

"La Corte de Apelaciones de San Miguel -dice la Superintendencia-, consideró por una parte, la definición de juegos de azar del artículo 3, letra a) de la Ley N° 19.995 que establece las Bases Generales para la Autorización, Funcionamiento y Fiscalización de Casinos de Juego y, por otra, el informe elaborado por la Superintendencia de Casinos de Juego contenido en el Oficio Ordinario N° 181, de 6 de febrero de 2013, en el cual le señaló a la Municipalidad de Melipilla, que conforme a los antecedentes que dispone la Autoridad Fiscalizadora, las máquinas de juego objeto de solicitud de patente, son consideradas como máquinas de azar".

"Cabe señalar que la Municipalidad de Melipilla -agrega-, consultó a la Superintendencia de Casinos de Juego respecto de las máquinas que se solicitaba explotar en su comuna, siguiendo las instrucciones de la Contraloría General de la República, contenidas en el Dictamen N° 46.338 de 2008 de esa entidad, que señala que las municipalidades deben considerar el Catálogo de Juegos de la Superintendencia de Casinos de Juego, y en su defecto, formarse convicción que la máquina es de destreza y no de azar".

En el fallo del 15 de marzo pasado la Corte de Apelaciones de San Miguel señala "que el alcance del artículo 3º de la Ley Nº 19995 es más amplio que aquel que le otorga el recurrente, ya que el criterio de definición no sólo involucra el acaso o la suerte, sino principalmente la insignificancia en el resultado de la habilidad o destreza del jugador, lo que está contemplado en ese mismo artículo y también en la definición que el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española hace de juego de azar. En este sentido, ni el peritaje ni ninguno de los antecedentes aportados por el recurrente imponen una conclusión distinta, ya que si bien se establece que se puede fijar un porcentaje de ganancia para el dueño de la máquina, la situación del acaso o la suerte no se fundamenta a partir de la posición de éste sino la del
jugador, que se enfrenta a una situación incierta de pérdida o ganancia con los parámetros establecidos, cualquiera sea el porcentaje utilizado por el dueño."

De este modo, ese Tribunal Superior de Justicia estableció que el actuar de la Municipalidad de Melipilla, consistente en negar el otorgamiento de una patente municipal -aun en calidad de provisoria-, se ajustaba a derecho, debido a que dicho organismo sólo está obligado a otorgar una patente municipal cuando la actividad para la cual se solicita es lícita, lo que no ocurre en el caso materia del recurso de protección, en que la patente se estaba requiriendo para explotar máquinas de azar, lo que se encuentra prohibido por el ordenamiento jurídico, salvo que exista una ley que expresamente lo autorice, lo que no ocurría en el presente caso.

De igual manera, la Corte de Apelaciones San Miguel, reconoce la autoridad de la Superintendencia de Casinos de Juego para determinar si una máquina de juegos es de azar o no, conclusión que es ratificada por la Corte Suprema.

A fines de agosto del año pasado, la Superintendencia emitió un oficio a todas las municipalidades del país, con el objetivo de darles a conocer el contexto que deben tener en cuenta al momento de determinar el otorgamiento de una patente municipal que habilite la explotación de una máquina de juego electrónica de destreza, sin que ello implique una transgresión al ordenamiento jurídico vigente.

Por su parte el gerente de la Asociación Chilena de Casinos de Juego, Rodrigo Guíñez Saavedra, dijo que el fallo "ratifica la ilegalidad de las máquinas tragamonedas que operan fuera de los casinos legalmente establecidos, marcando un precedente para el actuar de otras municipalidades y descartando el argumento que habla de máquinas de juego programado o de habilidad".

En una carta enviada al diario La Tercera, Guíñez Saavedra explicó "que hay una ley promulgada que debe cumplirse. Muchos inversionistas internacionales que creyeron en la seriedad de nuestro país están esperando que el Estado simplemente cumpla la ley por la cual fueron convidados a invertir. No existen vacíos legales, a pesar de que algunos sectores insistan en este punto. Esperamos que las autoridades pertinentes tomen el caso de Melipilla como un ejemplo y obligación a seguir".


 

 


 

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