Martínez Sampedro Presidirá Consejo De Administración De La Nueva Codere

La multinacional española del sector del juego, Codere, informó en una nota remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), que los tenedores de bonos recibieron una carta que constituye el acto inicial del proceso de "scheme of arrangement" o acuerdo, conforme a la regulación de Reino Unido.

El proceso de reestructuración de Codere continúa en los términos ya anunciados y dará origen, una vez obtenido el visto bueno de la junta de accionistas, a un consejo de administración de nueve miembros, de los que cinco serán no ejecutivos propuestos por los bonistas.

Tras este proceso, y una vez completada la reestructuración, se nombrará un nuevo consejo de administración de nueve miembros en el que José Antonio Martínez Sampedro ejercerá de presidente y consejero delegado, lo que permitirá a la familia Martínez Sampedro asegurar de momento el control del consejo de administración de la compañía.

Los hasta ahora accionistas de control perderán la mayoría de capital en la empresa pero dispondrán, de hecho, de un mínimo de cuatro consejeros de su confianza en el máximo órgano de gobierno frente a tres de los antiguos bonistas y futuros socios mayoritarios.

Habrá dos consejeros adicionales a propuesta de los ejecutivos clave, así como otros dos de perfil independiente, indica la compañía en la nota remitida al supervisor del mercado.

El nombramiento de estos dos consejeros independientes sobre un total de nueve, es clave para entender el reparto de poderes que será efectivo hasta la opa de exclusión y consiguiente abandono de cotización que también está prevista en el desarrollo corporativo de la nueva Codere.

Entre los cinco consejeros no ejecutivos propuestos por los bonistas, habrá uno en cuyo nombramiento participen tanto los bonistas existentes que no formen parte del grupo de accionistas principales como los ejecutivos clave.

Codere destaca que la afirmación de que esta estructura permita a determinados accionistas "mantener el control" del consejo, no resulta del acuerdo de distribución del consejo de administración.

Codere transferirá todos sus activos y pasivos a una entidad de nueva creación que bajo la denominación de Codere NewCo, aportará sus acciones a dos sociedades domiciliadas en Luxemburgo. El balance de la futura compañía reducirá la deuda original un 35%, pasando de 1.320 millones de euros a un total de 858 millones, de los que 183 corresponden a un nuevo préstamo y el resto se reparte entre dos emisiones de bonos de segundo y tercer
rango por un valor de 350 y 325 millones de euros respectivamente. La deuda financiera de la compañía que nace del acuerdo con los antiguos bonistas estará denominada en dólares.

El proceso ejecutivo del Scheme of Arrangement está amparado por la Ley de Sociedades del Reino Unido que establece su aprobación efectiva con el voto favorable de una mayoría simple de acreedores que represente un 75% del valor de los créditos. En estas condiciones la reconversión de la empresa parece asegurada desde el momento en que el contrato de Lock-Up suscrito hace ahora un año contó con el apoyo de más del 98% de los tenedores de los bonos. El Scheme es vinculante para todos los acreedores y dará paso a la capitalización de las deudas y el consiguiente pacto de accionistas que asegura el desarrollo de la compañía.

La familia Martínez Sampedro pasará de ostentar el 70% de la propiedad a disponer de un 19,2% de acciones que serán adquiridas a los propios bonistas, quienes mantendrán a su vez un 76,7% de los títulos. El importe de los bonos objeto de capitalización se estima en casi 640 millones de euros. A partir de esta reestructuración se llevará a cabo el acuerdo para establecer la hoja de ruta entre los antiguos acreedores transformados en primeros accionistas y los socios originales que ahora pasarán a identificarse con el título de ejecutivos clave.

Este acuerdo con los accionistas tendrá una vigencia de dos años y medio y facilitará el régimen de salida de los nuevos inversores siempre y cuando el comprador eventual se adhiera al contrato con los ejecutivos clave. Éstos últimos no podrán transmitir sus acciones durante un plazo inicial pero tendrán opción de adquirir hasta el 50% de los títulos en cualquier oportunidad de compra que surja. En todo caso, ningún socio podrá adquirir más del 44% del capital sin un proceso ordenado de salida dirigido por el consejo de administración y que exigirá una votación expresa de las ofertas recibidas.

La empresa alcanzó el año pasado un acuerdo para la reestructuración de su capital y su deuda con sus acreedores, que tomarán un 97,78% del capital, con lo que la participación de los accionistas actuales se verá reducida al 2,22%, según informó la compañía en ese momento.


 

 

Fuente:www.expansion.com y www.elconfidencial.com

 

 


 
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