Codere Sale A Buscar Dinero Para Evitar Impago

Mientras la agencia de calificación Moody’s volvió a rebajar en dos escalones la calificación crediticia de la empresa de juego Codere hasta ‘Caa3’, desde la anterior ‘Caa1’, manteniendo su perspectiva en ‘negativa’., la multinacional española contrató a Credit Suisse para encontrar financiación urgente antes del próximo 31 de mayo, momento en el que el Grupo tiene que hacer frente al pago de la deuda que debía haber abonado a finales de abril y que aplazó por sus problemas de liquidez.

Según indican fuentes próximas a la operación, el banco suizo se suma a Bank of America, que ya estaba trabajando con la compañía para encontrar dinero que garantice su viabilidad, golpeada por el cierre de sus salas de apuestas.

Con la contratación de estos dos bancos de inversión internacionales, Codere se la juega a lo grande para levantar los 100 millones de euros que considera necesarios para poder superar el impacto del cierre forzoso de sus establecimientos en España, Italia, Argentina y México, sus cuatro mercados más relevantes, junto con Colombia, Uruguay y Panamá, debido a la pandemia del covid-19.

Por su parte, Moody's, siguiendo los pasos de S&P, que ya bajó hace una semana el rating de Codere, arrastra así a la empresa de juego al nivel de 'extremadamente especulativo' y a tan solo un escalón de un inminente impago de su deuda "con bajas perspectivas de recuperación".

Este es uno de los argumentos que la agencia calificadora esgrime para tumbar su rating cada vez más cerca del riesgo de impago, por lo que también rebajó la calificación de estos dos bonos, afirmando que, en caso de no proceder al pago del próximo cupón, considerará que ya ha incurrido en impago.

Moody's también advirtió que considerará otra bajada en su rating si no cumple con las expectativas de liquidez, al mismo tiempo que, dada la situación actual en la que se encuentra, descarta una futura subida de nivel, algo que solo llevaría a cabo si consigue refinanciar su deuda.

La compañía, propiedad de varios fondos de inversión y de la familia Martínez-Sampedro, comunicó el 77 de abril que suspendía de forma temporal el pago del cupón --la fecha de abono era el 30 del pasado mes-- de sus dos emisiones de bonos por 500 millones de euros y 300 millones de dólares (277 millones de euros) como medida para proteger la liquidez que tiene en caja. Pese a que Codere asegura que dispone de 130 millones de euros en 'cash' para hacer frente a sus obligaciones, anunció que aplazaba el desembolso de los 27 millones de intereses hasta finales de mayo.

Codere explicó que el retraso de los cupones forma parte del "plan de contingencia que la empresa continúa desplegando para asegurar la continuidad del negocio y preservar su posición de liquidez ante la actual crisis generada por el
coronavirus".

Pero el mercado interpretó la medida como una primera señal de riesgo evidente de impago, como bien explicó Standard & Poor´s. La agencia de calificación crediticia rebajó el pasado 30 de abril su nivel de solvencia, hasta CCC, con perspectiva negativa --bono basura-- por las dudas sobre su capacidad para seguir operativa y la incertidumbre sobre "si será capaz de obtener esa financiación y de cómo la estructurará".

Fuentes financieras indican que, dada la situación, Codere va a tener que pagar un tipo de interés que puede superar el 10% por esos 100 millones adicionales que necesita. La compañía, que quema unos 25 millones al mes de caja sin tener en cuenta el pago de intereses, tiene además que asegurar a estos nuevos acreedores que serán los primeros en cobrar en caso de entrar en concurso, lo cual puede generar un grave problema con los actuales bonistas y accionistas del grupo de juegos. Es lo que se llama nivel de prevalencia.

En otras palabras, la clave es que los inversores que quieran prestar a Codere van a exigir unas condiciones muy duras para la empresa y para sus actuales acreedores, entre los que se encuentran fondos oportunistas como Silver Point, Abrams Capital y M&G, que tomaron el control del capital en la reestructuración de la deuda vivida entre 2014 y 2016.

En aquella ocasión, estos 'hedge funds' se hicieron con el 80% del capital de Codere, que antes estaba controlado por los Martínez Sampedro en un 70%. La familia perdió sus acciones --ahora solo tiene el 18%-- e inició una guerra judicial que tenía el pasado mes de abril una cita en los juzgados por una demanda mercantil. La pandemia ha suspendido la vista judicial de esta batalla, que tiene su próximo capítulo en junio, cuando las partes se tienen que ver en un arbitraje.

Este embrollo judicial hace aún más difícil que Credit Suisse y Bank of America encuentren inversores que apuesten por Codere, porque la sentencia de alguna de estas demandas podría cambiar hasta la propiedad del grupo. Por ello, algunas fuentes indican que la opción de que Silver Point, Abrams Capital y M&G sean los que aporten los 100 millones de liquidez cobra mucha fuerza.


 

 

Fuente:www.elconfidencial.com

 

 


 
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