Volvieron Las Carreras A Hipódrono De Santiago

150 días que parecieron ser una eternidad. El viernes 20 de marzo había sido la última vez que el coloso de Blanco Encalada -por la avenida donde se encuentra en la ciudad de Santiago de Chile- ofreció competencias. La pandemia COVID-19 y las medidas restrictivas que rigieron durante prologado tiempo en la comuna de la capital chilena impedían la realización de carreras. Así, la noticia difundida el pasado miércoles por la autoridad de Salud, que anunciaba a contar de este lunes el levantamiento de la cuarentena fue celebrada por los gremios hípicos y de inmediato el Club Hípico de Santiago llamó a inscripciones, registrando récord de anotados este lunes.

La prueba clásica, en recuerdo a Dorticós, recordado héroe del G.P Asociación Latinoamericana de Jockeys Clubes e Hipódromos en su edición 1988 fue pactada para el noveno lance sobre 1.200 metros, congregando la participación de once elementos, todos especialistas en los tiros de velocidad aplicada.

Y si bien la nómina incluía nombres de la talla de Conquer (Lookin At Lucky), Aku Princess (Holy Roman Emperor), Almonte (No Nay Never), Shot Menzel (Holy Roman Emperor), que venía hasta antes de la paralización siendo recurrentes animadores de los clásicos y de los hándicaps más exigentes de la categoría, fue Justo y Preciso (Newfoundland) el que aprovechó la oportunidad de lucirse, con una letal atropellada.

El jinete ecuatoriano Daniel Alvarado se lució en las riendas del pupilo de Claudio Bernal, que aprovechó a cabalidad los 51 kilos asignados en la escala de peso.

Accionando de menos a más y gracias a una sostenida arremetida en los metros finales, logró aparecer de forma sorpresiva en una definición que hasta ese instante tenía a Conquer (Lookin At Lucky) y a Shot Menzel (Holy Roman
Emperor) como principales protagonistas.

Finalmente, Justo y Preciso logró dar caza prácticamente en la raya de sentencia, estableciendo medio pescuezo de diferencia a su favor por sobre el crédito del Quinchao, su más cercano perseguidor, relegando a la tercera plaza a Shot Menzel a idéntico margen, completó la superfecta War Storm (Tumblebrutus).

1.08.15 cronometró el pupilo de Claudio Bernal para los 1.200 metros de recorrido comprendidos en lo que fue la obtención de la octava victoria de su campaña, primera de categoría clásica en 30 salidas a la pista, alcanzando premios por más de 31 millones de pesos.

Una alegría con doble significancia para los allegados y responsables del hijo de Newfoundland, pues además de transformarse en el primer ganador clásico tras el regreso de la hípica en los escenarios centrales de la hípica chilena, esto significó la primera ganancia de jerarquía en su palmarés. Una satisfacción que seguramente será el impulso en la proyección del nieto de Tanaasa, que a sus seis años, todavía puede desarrollar su potencial ante gran parte de lo más selectivo de la velocidad aplicada en el pasto.


 

 

Fuente:elturf.com

 

 


 
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