Ni Tabaco Ni Lotería En Los Bares

Los hosteleros de Euskadi están que echan humo. La Federación de Hostelería del País Vasco, que agrupa a los empresarios de Álava y Vizcaya, ha aconsejado a sus asociados que dejen de vender tabaco y lotería por la incongruencia que supone, a su entender, recaudar fondos para las instituciones que impiden fumar en sus locales. El colectivo también se plantea boicotear al Partido Socialista en las próximas elecciones generales si el tiempo demuestra que la nueva norma ha afectado negativamente a la recaudación del sector.

«No podemos ni debemos incitar a la rebeldía fuera del marco legal, pero haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que vayan asumiéndose nuestras propuestas», afirmó Ángel Gago, secretario general y portavoz del colectivo. El anuncio fue respondido con contundencia por el Gobierno vasco. «Dejen de hacer el ridículo», contestó la consejera de Empleo y Asuntos Sociales, Gemma Zabaleta.

La entrada en vigor de la ley antitabaco, una vuelta de tuerca sobre el texto vigente desde finales de 2005, está generando en la hostelería reacciones de todo tipo. Ha habido profesionales que han hecho pública su negativa a cumplirla, quien ha optado por acabar a mazazos con la máquina expendedora... y otras menos radicales. Ayer mismo se supo de un propietario de Orense que ha decidido alquilar un local contiguo a su bar para registrarlo como club de fumadores y facilitar las cosas a su clientela.

La mayor agrupación vasca de hostelería ha decidido afrontar «la imposición que supone la ley» con medidas de presión contra el Gobierno central y, en consecuencia, también contra el autonómico. «No desfalleceremos en la defensa de la convivencia de fumadores y no fumadores. Y presionaremos en cuantos foros intervengamos; y motivaremos a otras asociaciones a que sigan nuestros pasos», arengó ayer Gago. Su lucha se concreta en cuatro pasos. El objetivo, según dicen, es conseguir que el Ministerio de Sanidad se replantee lo que ha hecho y flexibilice la entrada en vigor de la ley. «No estamos en contra de la norma, sino de la forma en que se ha aplicado, sin dar al sector la posibilidad de ir adaptándose a la nueva situación», argumentó.

«No es forma de proceder»

Los hosteleros se proponen combatir la norma y su aplicación desde el ámbito jurídico. «Actuaremos
pragmáticamente. Cumpliendo la legalidad, pero no desfalleciendo en la batalla jurídica». La agrupación también propone a sus asociados que renuncien «progresivamente» a la venta de tabaco, porque «es una incongruencia» y «apenas da beneficios, 15 céntimos, la misma cantidad desde hace años, pese a las subidas». Como alternativa, les han planteado que coloquen en las máquinas expendoras un cartel con la siguiente leyenda: «Con este gasto contribuyes al sostenimiento del Gobierno que te ha prohibido fumar en nuestros establecimientos. Fumar mata. Y les enriquece».

La suspensión de la venta de lotería nacional en bares y restaurantes se plantea como «un consejo» que busca dejar de «generar ingresos al Estado que nos maltrata». El cuarto punto es el de mayor contenido político: «En las elecciones generales contactaremos con los titulares de pymes y microempresas que se hayan visto afectados. Les recordaremos que ése puede ser un momento idóneo para agradecer (o no) el cambio legislativo».

«Nos salimos de la federación vasca porque no nos gustaba la forma de proceder de su secretario general; y todo esto es un ejemplo de ello», valoró el secretario general de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Guipúzcoa, Kiko Martínez. Los profesionales guipuzcoanos, más preocupados por el impacto de la ley en las sociedades gastronómicas, han optado por dar cobertura jurídica a sus asociados y valorar con ellos de manera conjunta el «impacto real» de la legislación en sus negocios. «Lo de la lotería no viene a cuento. Por esa misma razón, que dejen de vender alcohol».

La consejera de Empleo y Asuntos Sociales valoró a través de una nota la decisión del colectivo que representa Ángel Gago. Sus palabras, valoró Gemma Zabaleta, «no hacen sino enturbiar una atmósfera de práctica normalidad en la mayoría de los establecimientos».


 

 

Fuente: elcorreo.com

 

 


 
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