Los Japoneses Son Los Más Adictos Al Juego

Más de cinco millones de japoneses son adictos al juego, cerca del 5% de la población adulta del país, de acuerdo a un estudio elaborado por el Ministerio de Sanidad.

En torno a 5,36 millones de japoneses de 20 años y más (incluidos 4,4 millones de hombres) no pueden evitar jugar, principalmente al "pachinko" y al "pachinslot", unos juegos electrónicos similares a billares verticales y de jackpot, en unas salas especiales que se encuentran en todo Japón.

Según revela un estudio del Ministerio de Sanidad de ese país, que cita la agencia de noticias Kyodo News, la cifra de jugaodres compulsivos equivale a un 4.8% de la población adulta del país, muy superior al 1% de adictos registrados en otros países.

El estudio fue llevado a cabo por Susumu Higuchi, director de un centro hospitalario especializado en las adicciones, y señala que "en comparación con otros países, la proporción (de ludópatas) en Japón es muy elevada".

El documento, realizado para el ministerio de Sanidad a partir de 4.153 respuestas, responsabiliza de la situación la presencia de estos espacios de "pachinko" en cada esquina del país. La publicación en la prensa japonesa de los resultados de la investigación coincide con el proyecto del gobierno de autorizar los casinos en Japón, "lo cual podría agravar la situación", subrayó el autor.

Según el estudio, las tasas más bajas de problemas de juego tienden a ocurrir en Europa. En América del Norte y Australia el nivel de adicción es intermedio, mientras que en Asia es el más alto.

Según el estudio, el 8,7 por ciento de los hombres y el 1,8 por ciento de las mujeres se ajustan a la definición internacionalmente aceptada de los adictos.

Por otra parte, las mismas investigaciones muestran que 4,20 millones de adultos nipones (50% más que cinco años antes) son dependientes de internet, incluido 1,20 millón de "forma enfermiza" . Son incapaces de reducir voluntariamente el tiempo de navegación para el cual sacrifican su vida social, profesional y familiar.

"En cinco años, el uso de teléfonos inteligentes se ha amplificado y los contenidos en línea se han multiplicado por lo que podemos suponer que esto ha aumentado el número de usuarios dependientes", considera el investigador
Higuchi.

En torno al 4,5% de los hombres y el 3,5% de mujeres se encontrarían en esta situación, particularmente en la categoría de edad comprendida entre los 20 y los 39 años. Frente a estas dependencias, el alcoholismo casi podría considerarse un problema menor en el archipiélago: "solo" 1,09 millón de individuos sufrirían de dependencia patológica de la bebida.

Según el estudio, las tasas más bajas de problemas de juego tienden a ocurrir en Europa. En América del Norte y Australia el nivel de adicción es intermedio, mientras que en Asia es el más alto.

"Si la gente dispone de nuevos elementos tecnológicos, la adicción sólo se disparará," dijo a periodistas locales Susumu Higuchi, uno de los principales expertos japoneses en temas relacionados con las adicciones y quien dirigió el estudio, según publicó el diario Asahi Shimbun. La muestra, tomada el año pasado y patrocinado por el Ministerio de Salud, vino de la mano del plan del gobierno japonés que estudia controvertidos planes para legalizar el juego de casino en ciertas zonas especiales, a raíz de que algunos sectores aseguran que la medida aumentaría el número de turistas extranjeros.

El juego está en todas partes en Japón, con salas de pachinko que inundan las estaciones de tren y las principales carreteras, que atrae no sólo a muchos hombres de mediana edad, sino también a mujeres y a sectores de jóvenes. Las apuestas en las carreras de caballos, bicicletas, motos y lanchas rápidas también son comunes y son una fuente de apuestas que inclusive son televisadas.

"Hay una absoluta falta de educación preventiva para la adicción a los juegos de azar ", dijo Noriko Tanaka, jefa del grupo de campaña de la Sociedad Preocupada por la Adicción al Juego. Japón ha asignado recursos sociales suficientes para discutir públicamente el problema, mientras que los esfuerzos más abiertos se realizan en los Estados Unidos y Europa, dijo. Una discusión abierta sobre este asunto es complicada, ya que los japoneses en general evitan revelar lo que puede ser considerado cercano a la deshonra de la familia, dijo Tanaka.


 

 

Fuente:www.elcomercio.com

 

 


 
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