Jugaron La Ultima Ficha En El Trump Plaza

Este martes, el Trump Plaza Casino & Hotel construido en 1984 en la ciudad costera de Atlantic City, se convirtió en otro de los casinos que cesan sus actividades en el estado de Nueva Jersey.

La espiral descendente que lo colocó último entre los casinos de la ciudad, terminó en la madrugada de este martes mientras una media docena de jugadores que se quedaron hasta el final, se levantaban de la única mesa de blackjack en funcionamiento o de las pocas máquinas tragamonedas, y salían por debajo de las docenas de brillantes lámparas por última vez.

Cuando se inauguró el 14 de mayo de 1984, Donald Trump lo calificó como el mejor edificio de Atlantic City, y posiblemente de los Estados Unidos.

Este complejo llega a su fin, luego de correr la misma suerte del Atlantic Club el 13 de enero, el Showboat el 31 de agosto y el Revel el 4 de septiembre. Un quinto casino, el Trump Taj Mahal, acaba de declararse en quiebra y también podría cerrar en noviembre.

La croupier Ruth Hardrick trabajó en el Trump Plaza durante 26 de sus 30 años, pero ahora está sin trabajo. Forma parte de un grupo grande de unos 8.000 trabajadores de los casinos de Atlantic City, que perdieron sus empleos este año, y otros 3.000 podrían seguir este camino, si la empresa matriz de Trump Plaza cierra el complejo Trump Taj Mahal en noviembre.

"Es la reducción más grande de empleo que he visto en los 40 años que estudio el sector", dijo a la agencia AFP Izzy Pozner, un experto en los negocios de juegos de azar de la Universidad Richard Stockton de Nueva Jersey. Y no son sólo los puestos directamente perdidos: "Los efectos son mucho más amplios", agregó, explicando que muchas tiendas y servicios dependen de la actividad de los casinos.

Atlantic City tuvo durante cerca de 30 años el monopolio de los casinos en la costa noreste de Estados Unidos. En 2006, ese negocio generó ingresos anuales por U$S 5.200 millones, indicó Pozner. Pero luego se abrieron casinos en los estados vecinos de Maryland, Pensilvania, Connecticut y Nueva York.

"Los casinos se han sextuplicado en el noreste" de
Estados Unidos, señaló Robert McDevitt, presidente de un sindicato local que agrupa a los trabajadores del sector. Con este panorama desalentador, Atlantic City lucha para sobrevivir.

En los ocho primeros meses del año, los ingresos de los casinos cayeron aún un 6,3% con respecto al mismo periodo de 2013 (1.840 millones de dólares contra U$S 1.970), de acuerdo con cifras oficiales del estado.

A pesar de su ubicación privilegiada en el corazón del paseo marítimo y al final de la autopista de Atlantic City (su lema fue "el centro de todo"), los jugadores fueron abandonando el Trump Plaza por otros nuevos casinos. La propiedad, Trump Entertainment Resorts, permitió que se deteriore en los últimos años, sobre todo después de una venta por un precio de ganga de U$s 20 millones, a una firma de California que se concretó el año pasado.

Las letras iluminadas que anuncian el nombre del casino en su parte delantera y en las fachadas traseras nunca fueron reemplazados. Los visitantes al certamen de Miss América de la semana pasada en el Boardwalk Hall, vieron un letrero de neón anunciando "Trump Plaz Hotel & Cas". En el lado del paseo marítimo, el cartel decía solamente "U Laza".

En lo que va de este año, el Trump Plaza ganó sólo U$s 36,8 millones provenientes de las apuestas. La cifra representa una baja del 31,5% respecto al mismo período del año pasado, y aproximadamente es la misma cantidad promedio que el casino Borgata gana durante dos semanas.

Unas horas antes del cierre del Trump Plaza, en el inmenso casino de alfombras floreadas, flotaba un ambiente surrealista. En la puerta del café "24 Central" había un mensaje de adiós para agradecer a los clientes. Casi todos los restaurantes estaban cerrados. En la sala del casino ya se habían desmontado las máquinas tragamonedas. Había pocos clientes, con el rostro triste.


 

 

Fuente:www.foxnews.com y www.elpais.com.co

 

 


 
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