Desbaratan En Madrid Un Casino Clandestino

Un casino clandestino que operaba como un cub de fumadores en pleno centro de Madrid, fue desbaratado por agentes de la Policía Nacional con la colaboración de la Dirección General de Tributos y Ordenación y Gestión del Juego de esa Comunidad, según informó la Jefatura Superior de la Policía de la capital española.

En el lugar se desarrollaban diariamente partidas de póker en las modalidades de torneos y cash, sin ningún tipo de autorización administrativa, enmascarando su actividad figurando en el registro de asociaciones como club de fumadores, escuela de póker y de deportes mentales.

Las investigaciones se iniciaron a raíz de una serie de informaciones obtenidas por los agentes por denuncias de empresas de juego autorizadas y particulares, que apuntaban al desarrollo de actividades de juego sin ningún tipo de permiso, en unas instalaciones ubicadas en un sótano de un edificio del centro de la capital.

Las autoridades competentes en materia de juego de la Comunidad de Madrid, acordaron la apertura de periodo de información previa de carácter reservado, con el fin de conocer las circunstancias del caso. Tras ello, adoptaron con carácter previo a la iniciación del oportuno proceso sancionador, en su caso, la medida cautelar de incautación, así como el precinto y depósito de materiales de todo tipo usados en la práctica de los juegos, y la incautación de las apuestas habidas en las partidas de juego ilegal realizadas.

Por este motivo, la Comunidad de Madrid solicitó a la autoridad judicial un auto de entrada en el inmueble donde se desarrollaba la actividad sin autorización. Durante las indagaciones previas los agentes comprobaron que el acceso al lugar estaba muy controlado. Los jugadores necesitaban una invitación previa y eran recibidos a su llegada por un empleado que hacía las veces de portero, acompañándoles al interior. En su camino debían franquear dos puertas de seguridad con sistema de exclusa y departamento estanco. A todo esto hay que sumar que la instalación contaba un circuito de televisión y grabación en los
accesos y estancias de juego.

Una vez autorizada esta actuación por parte del juez competente, se desarrolló la fase operativa de la operación en la que procedió a la entrada en el local. Al acceder al interior del local se constató que la distribución del mismo era muy similar a la de un establecimiento de juegos de casino de los que operan legalmente.

Disponía de dos salas de juego -una principal en la que había instaladas ocho mesas de póker de círculo, y una sala VIP con dos mesas de póker de círculo cash- y un servicio de hostelería.

Cuando los agentes irrumpieron en el establecimiento se estaba celebrando un torneo de póker círculo denominado "deep stack" que requería una inscripción previa con un coste de 50 euros. Se procedió a suspender el torneo y se identificó a cerca de 100 personas: los participantes, incluidos los croupiers y a otras personas que realizaban distintas labores.

Del mismo modo se procedió a la incautación del dinero procedente de la inscripción y resultado de las apuestas, además del material del juego (naipes, fichas de distintos valores, maletines completos de póker, tapetes, dealer y contadores de tiempo).

La organización de estas partidas de Póker Cash, supone la existencia de un grupo organizado de personas, que captan clientes en los distintos establecimientos de juego legales, a los que invitan a jugar estos torneos, donde no solo no existe control sobre el material y el personal, sino que tampoco lo hay sobre los otros jugadores, siendo habitual la presencia de "profesionales", que actúan en concierto con la organización al objeto de "desplumar" al invitado.


 

 


 
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