Phil Ivey Acusa A Casino Por Sus Camareras "Curvilíneas Y Voluptuosas"

El jugador profesional de póker Phil Ivey, acusado de hacer trampa durante unas partidas de Baccarat en el casino Borgata de Atlantic City donde ganó 9,6 millones de dólares, argumentó en la causa que mantiene con esa casa de juegos, que el establecimiento obtiene ventaja sobre los jugadores, porque atractivas camareras ligeras de ropas ofrecen bebidas alcohólicas gratis a los clientes.

Ivey está utilizando una inusual defensa contra las acusaciones de que él y un acompañante engañaron al casino mientras jugaban baccarat en el 2012. Ambas partes se están demandando mutuamente sobre esas ganancias, que el jugador aún no cobró.

El Borgata afirma que Ivey y un asociado se aprovecharon de un defecto en la parte posterior de los naipes, que les permitieron clasificar y organizar las mismas para conseguir ganar las manos (una técnica conocida como clasificación de bordes), que viola los reglamentos de juego del casino de Nueva Jersey.

Pero Ivey afirma que su victoria fue simplemente el resultado de la habilidad y de una buena observación.

En una presentación ante la Corte esta semana, Ivey negó la afirmación del Borgata que sostiene que buscó una ventaja injusta en las mesas de juego. Ivey dijo que el casino hace lo mismo aventajándose sobre los jugadores "sirviendo alcohol sólo con las mujeres más curvilíneas y voluptuosas de la industria".

La presentación judicial cita una declaración en la que Ivey relató la atención que los empleados del Borgata prodigaron sobre él, mientras estaba apostando de U$S 50.000 a U$S 100.000 por mano.

"Te distraen de tu juego", dijo Ivey. "Quiero decir, cualquier cosa que pueden hacer para tomarse una ventaja. Todo el mundo sabe que el alcohol afecta el juicio, y que lo ofrecen por eso, y tienen camareras bonitas y son todas muy coquetas. Están hablando contigo. He tenido una buena cantidad 'de números'", agregó.

La última presentación ante la Corte, se desarrolló luego de que los abogados de Ivey, intentaron tomar una declaración
jurada del gerente del casino sobre los alimentos y bebidas que sirven las camareras de cócteles, llamadas "Borgata Babes". Llevan bustiers ajustados, faldas cortas y tacones, y además están presentes en un calendario que el casino vende.

Los representates legales de Ivey dicen que al negarse el gerente a hacer una exposición, el Borgata está tratando de ocultar "la evidencia de sus propios métodos institucionales, para perjudicar a los grandes apostadores" como Ivey.

Pero también Ivey respondió a una pregunta sobre sus hábitos de consumo mientras jugaba en el Borgata.

"¿Yo estaba borracho mientras estaba jugando? No estoy seguro de si alguna vez estaba borracho mientras estaba jugando", dijo.

Pero Ivey dijo que no importaba si estaba borracho o no, porque su compañero -que no bebía- estaba pidiendo las cartas sobre las cuales apostar.

El Borgata afirma que los naipes utilizados en los juegos eran defectuosos en el dorso con un patrón de dibujo no uniforme. Las caras tienen hileras de pequeños círculos blancos diseñados para parecerse a diamantes, pero el Borgata sostiene que algunas tenían sólo la mitad o cuartos de diamantes. Ivey dijo que simplemente se dio cuenta de lo que cualquier persona en el juego podría haber observado y apostó en consecuencia.

Ivey perdió una demanda similar el año pasado en el Tribunal Superior del reino Unidos, iniciada por Genting Group con sede en Malasia, un importante operador de casino. El tribunal acordó que el casino no tenía que pagar a Ivey U$S 12,4 millones que había ganado a través de esta técnica.


 

 

Fuente:www.philly.com

 

 


 
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