Andalucía Es La Región Donde Se Cerraron Más Bingos

Del total de las salas de bingo que en los últimos 12 meses cerraron sus puertas en España, la mitad cesaron su actividad en Andalucía; una condición que la Asociación Andaluza de Empresarios de Bingo (Asaebin) atribuye a la alta fiscalidad que el sector padece en esa Comunidad Autónoma.

En Andalucía se perdieron 27 salas en los últimos 10 años. En 2005 había 65 y en la actualidad apenas 27. Los ocho bingos por provincia de promedio son ahora poco más de tres. Tan sólo hay una provincia que tiene más bingos ahora que hace diez años. Es Córdoba, donde se pasó de tres a cuatro salas; Granada sigue manteniendo tres, mientras que el resto ha visto cómo estos negocios iban cerrando uno tras otro. La provincia más afectada es Cádiz, donde en la última década se perdieron diez bingos. Después le sigue Málaga con ocho menos, Almería con 3, y Huelva y Sevilla con 2.

Este juego social por excelencia está de capa caída en esa comunidad, mientras en otras regiones vive mejores momentos.

Según Fernando Luis Henar, presidente de Asaebin "la crisis ha sido lo principal, aunque hay un factor añadido digno de un análisis detenido. ¿Por qué los bingos caen en unas regiones del país y en otras no?". Según indica, "otras comunidades han ido ajustando las normativas, elevando la cuantía de los premios para compensar la caída de clientes, lo que les ha ayudado a recuperar ventas. Si no se ajustan estos parámetros, si la coyuntura económica te provoca una caída que debía ser de dos o tres puntos, ésta pasa a ser, como es el caso, de seis o siete".

Para los empresarios del sector la solución pasa "por reducir la fiscalidad. En la actualidad el 57% del ingreso neto que se hace la caja se destina a tasa fiscal de juego, cuando en otras como Madrid están al 40%. Esa fiscalidad más baja hace que haya mayor retorno de premios, lo que ayuda a que los clientes estén más tiempo en la sala. Pedimos una fiscalidad productiva, es decir, una fiscalidad que ayude a mantener la actividad, no para obtener un mayor margen empresarial".

La actual fiscalidad está provocando serios problemas, como una gran pérdida de puestos de empleo. "Esta situación nos ha colocado con retornos bajos de premios, lo que provoca que los bingos ilegales crezcan. Necesitamos un cambio normativo, que haga que el juego sea más interesante".

Sobre la normativa legal para bingos, Henar asegura que "la compartimos completamente". No en vano, en Andalucía no se permite jugar con dinero fuera de los locales con licencia. Otro asunto bien distinto es la ya comentada fiscalidad, "en la que Andalucía no ha hecho absolutamente nada. Se han cerrado ocho salas en los últimos 12 meses y son la mitad de las que se han cerrado en toda España. Es un dato significativo".

Los bingos ilegales son "unos nichos de ilegalidad que se
reducirían si hubiera mejores condiciones. Si no evoluciona la normativa los actuales bingos legales acabarán cerrando y se jugará de forma ilegal, porque la gente, y es algo que hay que tenerlo muy claro, seguirá jugando. Si no eres competitivo los nichos de ilegalidad seguirán creciendo. Actualmente, estamos en manos de la Administración".

Hasta el 31 de diciembre de 2013 quienes jugaban al bingo en peñas, bares, círculos e incluso salones parroquiales sabían que el dinero por partida no podía superar determinada cantidad (doble del sueldo diario según el salario mínimo), la cual iba se bajando conforme se endurecían los reglamentos, pero el 1 de enero de 2014 todo cambió: jugar apostando dinero fuera de un recinto habilitado para tal fin quedó prohibido. Las multas van de los 10.001 euros hasta los 600.000. Y es que se encontraron bingos ilegales que tenían un movimiento anual de 1,4 millones de euros, como fue el caso de uno contra el que la Policía Nacional adscrita a la Junta actuó en Villamartín (Cádiz).

"De este cambio legislativo se ha informado a diversas asociaciones, centros de mayores, etcétera, que tradicionalmente venían jugando con dinero, aún de escaso importe", se apunta desde la delegación del Gobierno de la Junta en Cádiz, que reconoce pese a todo que "la práctica del juego del bingo en asociaciones, centros de mayores, peñas está bastante arraigada, por lo que a veces resulta difícil luchar contra esta práctica".

La actividad de los bingos sufrió un revés muy serio con las leyes antitabaco. La primera les obligó a separar las zonas de fumadores y no fumadores, invirtiendo verdaderas millonadas en ello dadas las grandes dimensiones de estos locales y lo gravoso de los equipos de ventilación. Poco después llegó la segunda ley antitabaco que se llevó a multitud de clientes. "El tercer golpe y el más duro, casi la puntilla, fue la crisis económica", apuntan desde la Asociación Andaluza de Empresarios de Bingo. Antes, el panorama era radicalmente distinto. "Era un juego social. La gente quedaba en las salas, jugaban y después se marchaban. Los mayores, e incluso los jóvenes, tenían dinero, pero ahora hay salarios que no dan ni para eso".

A todo ello hay que unir la enorme caída del volumen de negocio experimentado por este sector. Hace apenas diez años movía en la comunidad 563 millones de euros cuando en la actualidad apenas genera 211 millones. La caída fue del 61% y como señalan desde la asociación de empresarios, con una normativa fiscal más laxa muchos puestos de trabajo podrían ser mantenidos.


 

 

Fuente:www.diariodesevilla.es

 

 


 
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