La ONCE Reclama Que Se Cumplan Las Leyes

El delegado territorial en Canarias de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE), José Antonio López, reclamó el cumplimiento de las leyes que rigen el juego y la discriminación positiva del discapacitado a los gobiernos central y autonómico, que, según él, desobedecen estas normas.

Aplicar normas que ya existen en materia de accesibilidad para quienes tienen problemas de movilidad y otros, de acercamiento al sistema educativo y al mercado laboral de esas personas y de regulación de las empresas o los colectivos que compiten con los sorteos de la ONCE "es una exigencia que hacemos a la Administración pública", subrayó López.

El responsable de la ONCE en Canarias realizó un balance de los resultados que la entidad, su fundación y su empresa Ilunion tuvieron en 2015, cuando se incrementaron las ventas de sus productos de juego tras años de descensos, y valoró la labor en favor de los discapacitados que permiten financiar los ingresos que generan, pero dijo que "se podría hacer más si se cumplieran las leyes".

De las cuentas con que cerró el ejercicio pasado la ONCE en el archipiélago, el director de zona de la organización en Tenerife, Andrés Guillén, destacó que se alcanzaron unas ventas de casi 108 millones de euros, una cifra que, frente a la del año anterior, supuso un incremento del 3,3 %, que fue, "incluso, un poco más" del crecimiento que se dio en toda España, del 2,3 %.

"Ese es un resultado que nos produce enorme satisfacción", dijo Guillén, que, no obstante, explicó que esa evolución positiva
de los negocios de la entidad se logró teniendo que enfrentar "un trato de la Administración que dificulta muchísimo" su labor.

Sobre todo porque no se actúa como se debiera para atajar el juego ilegal, que es tratado con "bastante permisividad".

En la misma línea, el presidente del Consejo Territorial de la ONCE en Canarias, Miguel Déniz, expresó que las ventas de la entidad "han crecido a pesar de muchas cuestiones que preocupan", como los gravámenes que se aplican a los premios de sus sorteos o "el juego ilegal que -aseguró- inunda las calles".

Las ventas de sus sorteos, permiten dar trabajo en las islas a 2.498 empleados y, además, facilitar la inclusión social de discapacitados con medidas como la asistencia a 275 estudiantes ciegos, 39 universitarios, a quienes se facilitan ayudas y materiales adaptados a sus necesidades especiales.

Andrés Guillén dijo además, que la tarea de la ONCE será mayor en el futuro porque tendrá más ingresos, debido a que, después de que en 2015 lograra "cambiar el signo negativo" de ventas que se había repetido durante años e incrementarlas, en 2016 "se mantiene la tendencia al alza", hasta el punto de que se prevé cerrar el ejercicio "con resultados mejores incluso" que en el anterior.


 

 

Fuente:www.laopinion.es

 

 


 
Banner
Banner
Banner