La cifra citada constituye un nuevo récord anual, siendo mayor al número de denegaciones de entrada a menores de 21 años registradas en todo el año 2015, que se situó en alrededor de 236.000 casos, según cifras emitidas por la Oficina de Coordinación e Inspección de Juegos.

A partir de noviembre de 2012, Macao aumentó la edad mínima para la entrada a los casinos de 18 a 21 años. La medida se describió en ese momento como diseñada principalmente para proteger a los ciudadanos locales y animar a los jóvenes de Macao a continuar sus estudios, en lugar de convertirse en empleados de casino. Sólo los titulares de documentos de identidad de Macao pueden ser empleados como dealers y croupiers en los casinos de la ciudad.

Las normas estipulan que toda persona menor de 21 años que entre, trabaje o juegue en un casino será sancionada con una multa de entre 1.000 (U$S 125) y 10.000 patacas. Un operador de casino que permita a cualquier persona menor de 21 años entrar, trabajar o jugar en el establecimiento será sujeto a una multa de entre 10.000 y 500.000 Patacas.

El gobierno de Macao actualmente está considerando la introducción de normas, que prohiben a los trabajadores de los casinos, participar en cualquier actividad relacionada con el juego dentro de los casinos durante el horario no laboral.

La contribución de los jugadores locales a los ingresos brutos de los casinos de Macao, es estimada por los analistas de inversión como pequeña cuando se considera en términos porcentuales.