Fracasa Negociación En Florida Sobre Ley De Juego

Si bien todo presagiaba que se estaba cerca de lograr un acuerdo en la legislación sobre los juegos de azar en el estado de Florida, todo quedó en la nada. El tema de las tragamonedas hizo que las negociaciones se derrumbaran el martes, dijo el jefe de negociadores del Senado, el senador estatal Bill Galvano, republicano de Bradenton.

Este año, los legisladores llegaron muy cerca de un proyecto de ley de juego que traería al menos un nuevo casino al sur del estado, permitiría que los hipódromos y canódromos sólo funcionaran como casinos, y garantizaría operar dados y ruleta a la Tribu Seminole que opera varios establecimientos en la región.

Los jugadores en definitiva no están perdiendo nada, pero tampoco están recibiendo nada nuevo.

El Senado pidió que cualquier condado cuyos votantes hayan aprobado las tragamonedas, se les permita tenerlas en las pistas de carreras dentro del condado. El Condado de Palm Beach y otros siete lo aprobaron.

La Cámara de Representantes no quería nuevas salas de tragamonedas fuera de los condados de Broward y Miami-Dade.

Tanto la Cámara de Representantes como el Senado habían aprobado los proyectos de ley de apuestas, pero las dos iniciativas eran muy diferentes y necesitaban de una reunión entre seis miembros de la Cámara y seis del Senado para negociar un acuerdo por los juegos de azar.

El Tribunal Supremo de Florida probablemente decidirá si esos condados pueden tener tragamonedas, en un caso judicial que ya está en curso, y una decisión podría llegar en cualquier momento.

"Esto definitivamente tiene el potencial de que los tribunales establezcan la política", dijo Galvano.

También significa que el estado no obtendrá una garantía de U$S 3.000 millones de la tribu Seminole a cambio de operar dados y ruleta. Mientras que el primer año ese dinero -estimado en 220 millones de dólares-, no había sido parte de las conversaciones presupuestarias, si la conferencia de juegos de azar hubiera tenido éxito, podría haberse agregado esa suma.

También significa que el acuerdo actual entre el estado y los Seminoles sobre el juego se está derrumbando, con los Seminoles teniendo poca razón para negociar uno nuevo. Ese acuerdo termina en 2030, aunque algunas disposiciones ya expiraron.

Los Seminoles sólo tenían derecho a ofrecer el blackjack hasta 2015, pero pudieron continuar ofreciéndolo hasta 2030 después de que un tribunal determinara que el estado había violado el acuerdo, al permitir juegos similares al blackjack en los establecimientos de pistas de carreras.

El principal negociador de la Cámara de Representantes, José Félix Díaz, de Miami, dijo que un nuevo acuerdo con los Seminoles está fuera de la mesa de negociación por ahora.

"No tienen posición negociadora y no estamos negociando", dijo Díaz. "No somos más débiles ni más fuertes. No estamos en ninguna parte".


 

 

Fuente:www.sun-sentinel.com

 

 


 
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