Amanda Rushing inició un proceso legal en una corte de California, centrándose en el videojuego Disney Princess Palace Pets, al que estaba jugando la menor cuando su madre se dio cuenta de lo ocurrido. Además egún la demandante, Disney utiliza el mismo sistema en hasta 42 videojuegos móviles para niños.

En la denuncia se alega que esta práctica atenta contra la Ley de Protección de la Privacidad de Niños en Internet (COPPA), aprobada en 1999 y creada para proteger la actividad de los menores en la red. Según la normativa, las apps dirigidas a niños deben contar con la aprobación de los padres para obtener información personal de los jugadores. Además, en una actualización de 2013, se remarcaron datos específicos como la geolocalización del móvil y la dirección IP.

Rushing defiende que los videojuegos de Disney no solo recogen toda esta información, sino que además lo hacen sin el consentimiento de los adultos responsables y la utilizan para venderla a empresas externas. De este modo, ha pedido que se repongan "los daños reales y legales" que han ocasionado.

En el documento también se citan a 42 juegos y aplicaciones que violan la COPPA, entre las que se encuentran Disney Crossy Road, Frozen Free Fall, Star Wars: Commander y las versiones OZ y Brave de Temple Run.

En la denuncia se indica que las aplicaciones cuentan con un “software para rastrear, recolectar y exportar información personal, junto con información de comportamiento online”.

Disney se defendió en un comunicado negando la acusación, especificando que “posee un robusto programa de compatibilidad con COPPA, y mantenemos una estricta política de recopilación de datos y uso de las apps de Disney creadas para los niños y las familias. La denuncia se basa en un malentendido fundamental de los principios de COPPA, que pensamos defender en el juicio”.

La corporación protagonizó una polémica similar en 2011, cuando se impuso una multa de 3 millones de dólares hacia su filial Playdom por recolectar y divulgar información personal de “cientos de miles de menores de 13 años sin consentimiento de sus padres".