Bloquean Proyecto De Casino

El medio ambiente es la causa por la que el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, decidió bloquear al operador de casinos de Macao, Galaxy Entertainment Group Ltd. Le prohibió construir un resort con casino cuya inversión demandaría 500 millones de dólares en la isla turística de Boracay, como consecuencia de la actual crisis ambiental.

"No habrá un nuevo casino en Boracay", dijo el portavoz presidencial Harry Roque, en una conferencia de prensa en Hong Kong que fue transmitida en vivo en Manila.

En marzo, la Philippine Amusement and Gaming Corp. (Pagcor), que regula la industria del casino en el país, otorgó una licencia provisional a Galaxy para abrir un resort con casino en Boracay, un destino muy popular para los turistas chinos.

La decisión de instalar un casino en Boracay, una pequeña isla en el centro de Filipinas que alguna vez fue conocida por sus aguas cristalinas y sus playas bordeadas de palmeras, y que ahora enfrenta problemas con aguas contaminadas y basura, generó críticas de grupos ecologistas.

Galaxy se asoció con Leisure & Resorts World Corp, que adquirió el lote de 23 hectáreas para el proyecto.

La licencia provisional es solo el comienzo de un largo proceso que permitirá a Galaxy comenzar a operar, dijo el miércoles el regulador de juego de Filipinas en un comunicado.

Las compañías aún tienen que presentar requisitos documentales, como prueba de propiedad de la tierra y un plan detallado del proyecto, agregó.

Con sede en el enclave de juego chino de Macao, Galaxy ha estado buscando expandirse en el extranjero para ampliar su base de ingresos. La campaña anticorrupción lanzada por las autoridades en China atenuaron las perspectivas de los casinos en Macao, el mayor centro de apuestas del mundo. Los ingresos brutos para 2017 fueron de U$S 33.000 millones, frente a unoa U$S 45.000 millones en 2013, lo que empujó a los operadores como Galaxy a diversificarse.

El fundador de Galaxy, Lui Che Woo, se reunió con el presidente Duterte en Manila en diciembre, lo que llevó a los observadores a creer que el proyecto del casino tenía el respaldo de los niveles más altos del gobierno. Con su socio local, Leisure & Resorts World Corp., Galaxy planeaba comenzar la construcción el próximo año en lo que denominó un complejo de eco-resort.

Pero la semana pasada el gobierno Duterte anunció una prohibición de seis meses al turismo en Boracay en medio de preocupaciones sobre la degradación ambiental. El año pasado casi dos millones de turistas visitaron la isla, muchos de ellos en cruceros desde China y otras partes de Asia.

Lo que fuera una playa adormecida, Boracay comenzó a atraer a más turistas a partir de la década de 1980, lo que desembocó en el desarrollo no regulado de hoteles, sin una inversión correspondiente en la infraestructura pública. Un problema importante es la falta de instalaciones de alcantarillado, lo que lleva a la descarga directa de desechos al mar.

En febrero, el presidnete Duterte culpó al gobierno local por permitir que Boracay se convirtiera en una "cloaca". Él, a su vez, recibió críticas de los medios locales por dar la impresión de que apoyaba el proyecto dirigido por Galaxy al reunirse con Lui.

Los casinos con sede en Macao ven grandes oportunidades en Filipinas, donde los ingresos por juegos brutos en 2017 llegaron a solo U$S 1.200 millones. (Los ingresos de los juegos de Las Vegas Strip, en comparación, fueron de U$S 6.000 millones).

El sector de juego de Filipinas se ha beneficiado de los lazos más cálidos con China, una fuente clave de jugadores adinerados, ya que el país del sudeste asiático dejó de lado la hostilidad territorial con Pekín, a cambio de promesas de préstamos e inversiones.

Pero las preocupaciones ambientales no son el único problema que se interpone en el camino del desarrollo. Duterte ha dicho que quiere poner freno al uso de los casinos del país para lavar dinero. Un comité del Senado filipino en 2016 descubrió que algunos de los U$S 81 millones robados, por presuntos piratas informáticos norcoreanos de las cuentas del banco central de Bangladesh en la Reserva Federal de Nueva York, fueron lavados a través de casinos locales.

Otro magnate de los casinos de Macao, Jack Lam, una vez operó casinos en el sitio de la antigua Base Aérea Clark de los EE.UU. Al norte de Manila. Pero Pagcor revocó esas licencias de juego el año pasado después de que las autoridades allanaran sus propiedades en noviembre de 2016, y arrestaron a unos 1.300 ciudadanos chinos que presuntamente realizaban una operación ilegal de juego de azar online.

Posteriormente, las autoridades de Filipinas acusaron a Lam de sobornar a funcionarios del gobierno para garantizar la liberación de los ciudadanos chinos. Esta semana, las autoridades arrestaron a dos ex funcionarios de inmigración de Filipinas acusados de recibir sobornos de Lam.


 

 

Fuente:www.wsj.com y www.reuters.com

 

 


 

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