La Quiebra Del Casino Arrastra A Toda Una Ciudad

En el casino italiano a orillas del lago de Lugano, cientos de mesas de ruleta, black jack, baccarat y póker están oscuras y silenciosas, acumulando polvo desde el pasado mes de julio, cuando el Casino di Campione cerró sus puertas por quiebra. Ahora más de 200 acreedores llevarán sus casos ante un tribunal en el último esfuerzo del diminuto enclave italiano en Suiza para evitar una espiral de cierres en la comunidad.

"La ciudad se está derrumbando. Los pequeños bares, pizzerías y tiendas están en graves problemas", dijo Fiorenzo Dorigo, un técnico de máquinas que fue despedido, al periódico The Telegraph. Es uno de los casi 500 empleados que no reciben un salario desde julio. Su esposa dirige un salón de belleza y peluquería que también está sintiendo la crisis.

"Está afectando a todos los sectores, desde la cadena de distribución hasta los taxistas y los panaderos que trajeron pan a la cocina del restaurante del casino. Todos les dieron crédito. Nadie creía que el casino cerraría de un día para otro", agregó.

Casinò di Campione ahora amenaza con destruir una población con 2.000 habitantes, cuyo sustento giró en torno a la casa de juego desde que se inauguró en 1917, como un frente de espionaje para recopilar información de diplomáticos extranjeros durante la Primera Guerra Mundial.

Cerrado en 1919, el casino reabrió sus puertas en 1933 bajo un decreto aún válido que requiere que sus ingresos cubran los costos de operación del municipio, una ley dirigida a proteger la ciudad que, paradójicamente, puede terminar matándola.

Durante años, los ingresos por apuestas fueron buenos, ya que el Casino di Campione fue uno de los pocos controlados y legales, y el municipio logró prosperar solo con sus ingresos.

En 2007, se construyó un nuevo palacio masivo con más de 55.000 metros cuadrados de espacio en 9 pisos. El viejo casino fue destruido.

El año siguiente, Italia se hundió en una recesión de una década que aún no cesó. La recesión, el fortalecimiento del franco suizo frente al euro y la legalización de las máquinas tragamonedas y otras formas de juego, gradualmente tuvieron su efecto en el balance final.

Las pérdidas aumentaron, sin embargo las contrataciones y salarios del municipio cubiertos por los ingresos del casino siguieron creciendo, aumentando a más de 100 empleados en una ciudad con poco más de 2.000 residentes.

De acuerdo con los documentos judiciales, la deuda del casino fallido se estima en alrededor de 73 millones de euros, con una lista de acreedores que van desde la
panadería del lugar y el departamento de bomberos local hasta los propietarios de hoteles de lujo, los grandes jugadores de póker con crédito de cuenta, los financieros de los Balcanes y las compañías de juegos de azar en línea, y los bancos que prestaron millones.

El tribunal de Como ordenó el cierre del casino mientras los fiscales investigan la mala administración financiera. Pero los residentes de Campione temen que si el estado no interviene pronto, su paraíso ubicado debajo de los Alpes suizos corre el riesgo de convertirse en una ciudad fantasma.

La infelicidad es palpable, dijo el ex jefe de la unidad de alimentos y bebidas del casino y líder sindical de trabajadores, Mirko Chirico.

"Campione siempre fue envidiada como un enclave de riqueza y privilegio, por lo que ahora, en este momento tan grave para muchas familias, en lugar de recibir ayuda, nos están insultando", sewñaló.

"Todos cometieron errores: los políticos, la administración, el municipio. Pero la paradoja es que en la fábrica de errores, los únicos que están pagando el precio son los no culpables, pero los trabajadores".

Casi 500 trabajadores despedidos no reciben salarios o beneficios desde julio. Otros 150 trabajadores de la cadena de distribución en las poblaciones suizas circundantes tampoco tienen trabajo.

Los que viven en Suiza tienen acceso al desempleo suizo y otras ayudas estatales, pero los que se encuentran en los límites de la ciudad de Campione, que es legalmente Italia, luchan para llegar a fin de mes. Algunos buscan ayuda psiquiátrica en Milán, dijo Chirico.

Otros esperan que desde Roma se reconsidere la repetida oferta de Suiza para absorber la ciudad, que Italia siempre rechazó.

El actual gobierno de la coalición populista se comprometioó a nombrar un comisionado especial para considerar las posibilidades de reapertura del casino, pero el nombramiento no se define.

"Todos estamos en el limbo ahora y cuanto más tiempo pasa, más difícil será", dijo Dorigo. "Estamos en una carrera contra el tiempo".


 

 

Fuente:www.telegraph.co.uk

 

 


 
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