Codere Ficha A Exministro

Quien fuera ministro de Justicia de España durante los gobiernos de Mariano Rajoy y exdiputado del Partido Popular por Cuenca hasta el pasado mes de junio, Rafael Catalá, va encauzando su nueva vida profesional tras dejar la política. Ahora fue fichado por Codere, la empresa del sector del juego. El abogado madrileño se incorpora a la empresa controlada por varios ‘hedge funds’ en pleno debate político por la regulación del sector del juego en el país, con Unidas Podemos como principal ariete contra estas compañías.

Catalá ya fue secretario del consejo de administración de Codere entre 2005 y 2011, pero, según distintas fuentes, ahora vuelve a la empresa como colaborador externo y asesor global de relaciones institucionales, un puesto sin funciones ejecutivas al que se le atribuye, entre otras responsabilidades, la de mediar con todas las formaciones políticas para concretar un marco jurídico que no perjudique al sector, informa el medio El Confidencial. En la industria se teme que, dada la mala percepción de la sociedad sobre la captación de los jóvenes a través de las casas de apuestas y la presencia abusiva de la publicidad de estas empresas vinculadas al deporte, el Congreso de los Diputados imponga una normativa restrictiva.

El partido de Pablo Iglesias ya presentó una moción en octubre del pasado año para regular el sector mediante la instalación de lectores de DNI en las máquinas de apuestas, así como prohibir su publicidad. Lo hizo tras pactar todos los grupos un texto común que enmendaba la propuesta original de la coalición de izquierdas en busca del consenso con PSOE y Ciudadanos. Unidas Podemos llegó a asegurar que "el juego presenta un especial riesgo para la salud pública" al indicar que es "una patología adictiva" que se ha transformado en un problema social.

La mayoría de los partidos apoyó la moción liderada por Pablo Iglesias debido a la "desmedida proliferación" de las casas de apuestas y los riesgos que ello entraña para la salud al ser "una adicción sin sustancias". Alguno destacó en el Congreso que el juego "está al alcance de un clic", lo que supone un riesgo para la gente joven, la más familiarizada con las nuevas tecnologías. Hasta el Partido Popular dio su conformidad al escrito de Podemos, si bien hizo varias alusiones a respetar "la libertad de las personas adultas" para elegir el ocio que prefieran, aunque siempre "protegiendo al menor".

En la campaña para las elecciones del pasado 28 de abril, todas las formaciones incluyeron en sus programas la regulación del juego. El PSOE insistió en regular la publicidad de los juegos de azar y las apuestas online, mensaje
similar al lanzado por el PP, que también apostó por campañas de prevención. Ciudadanos defendió este sector desde su postura de liberalismo económico, pero exigió revisar los espacios publicitarios de estas empresas.

El más beligerante volvió a ser Unidas Podemos, que llegó a decir que "una nueva red de casas de apuestas digitales y presenciales está atacando nuestras comunidades". La formación morada propuso que estos locales abran a partir de las 22:00 y que puedan publicitarse con las restricciones de los productos nocivos, como el alcohol y el tabaco. Además, añadió que deberían instalarse lejos de los colegios y no poder ofrecer reclamos como bebidas y comida barata para enganchar a los jóvenes.

Codere confía en Catalá, que conoce bien el Congreso, para que actúe de lobista ante sus antiguos compañeros del hemiciclo, les exponga la visión de la compañía y suavice cualquier regulación que sea muy restrictiva. El exministro sabe cómo se negocian este tipo de legislaciones porque también lideró la cartera de Fomento de forma provisional en 2016 y por su anterior ocupación como secretario del consejo de Codere. El sector factura unos 5.200 millones de euros y genera 80.000 empleos directos y 200.000 indirectos.

Ahora Catalá vuelve a la empresa de juegos que está en guerra abierta con los anteriores gestores --los Martínez Sampedro--, para quienes trabajó el político del PP. Porque el miembro del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado llegó a la compañía de la mano de esta familia, que hace cuatro años perdieron el control accionarial por impago de deudas y en la pasada junta general fueron expulsados del consejo de administración. Los "hedge funds" que tienen ahora la mayoría del capital --el 80%-- y su nuevo presidente, Norman Sorensen, creen que Catalá puede ser una apuesta segura para el nuevo escenario que se avecina.

El exministro se reposicionó con gran rapidez en la vida privada. Primero entró como miembro del consejo asesor del bufete Herbert Smith Freehills en octubre de 2018. Hace unas semanas, fue nombrado presidente no ejecutivo de Belagua, la sociedad propietaria de AC Hoteles. Y ahora se incorpora a Codere con funciones plenamente ejecutivas.


 

 

Fuente:www.elconfidencial.com

 

 


 
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