Francia Privatiza Y Los Dueños De Los Casinos Están Preocupados

El estado francés venderá entre el 7 y 20 de noviembre de 2020 dos tercios de sus acciones de la empresa de juegos Française des Jeux (FDJ)). Solo retendrá el 20% de las acciones, contra el 72% que posee actualmente. La privatización debería generarle alrededor de mil millones de euros, aunque la operación pone en alerta a los casinos franceses.

Los propietarios de la mayoría de los 201 establecimientos franceses, los grupos Barrière, Partouche, Joa y Tranchant, acusan a la FDJ de querer romper su monopolio al equipar a sus puntos de venta con terminales de juego que, según los casinos, no serían otra cosa que tragamonedas electrónicas, actualmente prohibidas en Francia.

"Este proyecto pone en peligro nuestros negocios. Y se está preparando con la complicidad de Bercy [ministerio finanzas]", dijo Romain Tranchant, gerente general del grupo Tranchant. Una amenaza real para los casinos que tienen la intención de defender su monopolio sobre las tragamonedas, que generan el 90% de sus ingresos.

La ordenanza sobre la regulación de los juegos se presentó el 2 de octubre en el Consejo de Ministros. En este texto, "el perímetro de la FDJ invade en gran medida los juegos de casino", aducen las empresas. El propósito de la maniobra para Romain Tranchant es que "la novia se vea mejor antes de la privatización".

Para asegurarse de ganar la apuesta, el Ministerio habría permitido que la FDJ desplegara sus propias máquinas tragamonedas. "Nuestros casinos cuentan con 23.000 máquinas", apunta Romain Tranchant. FDJ, que quiere pasar de 23.000 a 45.000 puntos de venta, terminará con 225.000 máquinas tragamonedas instaladas en estancos, pero también estaciones de servicio o mini mercados".

Los casinos están sacudiendo el panorama con lo que sucede en Italia, donde la liberalización excesiva de las tragamonedas ha creado un "gran problema de adicción" y ha proporcionado a las "redes de la mafia una herramienta
legal para lavar dinero sucio". Una advertencia transmitida por la Asociación de Alcaldes de Francia. Es cierto que los casinos hacen que 60.000 empleados vivan en 201 comunas y abastecen su presupuesto con casi 450 millones de euros por año.

El eurodiputado LREM de Calvados, Christophe Blanchet, recordó hace diez días el tema en el Ministerio de Economía. "Bercy jura que la FDJ nunca hará máquinas tragamonedas duras, pero ¿qué pasa con los juegos en línea accesibles a través de terminales bancarias? Cuando hablo de eso, me encuentro con una pared".

En el debate en el Parlamento sobre los textos de aplicación de la ley de privatización de la FDJ, el diputado normando, que señala un riesgo de distorsión de la competencia, luchará por un marco estricto de estos nuevos juegos. "Pero incluso si limitamos a un terminal de juegos por punto de venta, el FDJ se convertirá en el casino más grande de Francia", lamenta.

Del lado de Bercy como FDJ, rechazamos cualquier proyecto en este sentido. En la ley, insiste el gobierno, "la oferta de juegos bajo los derechos exclusivos de la FDJ, como la de los casinos, está sujeta a una definición legal precisa que no existía en la ley. Claramente, estará prohibido que la FDJ pisotee los límites de los casinos".

"Los casinos están asustados por sí mismos", confirma Régis Juanico, diputado Génération.s de la Loire, autor de varios informes parlamentarios sobre juegos. La ley ha puesto todas las trabas para evitar que FDJ no aproveche la privatización para ir a juegos más adictivos y por lo tanto más rentables. Lo que podría haber sido, es cierto, una tentación".


 

 

Fuente:www.leparisien.fr

 

 


 
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