Casinos De Portugal Cerraron El Año Con Menos Ingresos

Los once casinos que operan en Portugal generaron ingresos brutos por el juego durante el 2019 por 315,2 millones de euros, lo que equivale a una caída del 1,1% en comparación con el año anterior. Esta disminución refleja principalmente los resultados negativos de las salas de Estoril, Lisboa y Espinho, los más grandes del país.

El continuo crecimiento de los juegos sociales, con un enfoque en las loterías instantáneas (rasca y gana), y los juegos online están afectando a los operadores de los casinos, ya que las licitaciones públicas para la concesión de juegos de azar en Estoril y Figueira da Foz están a punto de lanzarse, cuyos plazos vencen a finales de este año.

Lisboa, la estrella entre los casinos físicos en Portugal, es la que tiene la mayor caída de ingresos. La sala de la capital logró 84,6 millones de euros en 2019, un 2,4% menos que el año anterior, según datos de la Asociación Portuguesa de Casinos (APC). En el Estoril, la disminución fue del 2%, totalizando EUR 62,8 millones. Estos dos casinos son parte de la zona de juego de Estoril, en manos de Stanley Ho, cuya concesión será objeto de una licitación pública internacional que se presentará en las próximas semanas. Dentro del universo de Estoril-Sol, la sala de Póvoa presentó una disminución del 1,4%, con ingresos de 45.3 millones de euros.

Según una fuente oficial de la Secretaría de Estado de Turismo, "el proceso de elaboración del procedimiento de los concursos está en marcha", y se prevé "que se lanzarán a principios del próximo año". También el 31 de diciembre de este año, vence el período de concesión para la zona de juego de
Figueira da Foz, actualmente operada por Amorim Turismo. Esta sala está en contracorriente con el sector en su conjunto, con ingresos de EUR16,4 millones, un crecimiento del 3,6%.

El grupo Solverde, liderado por Manuel Violas, también vio en baja sus casinos Espinho y Algarve durante el año. En Espinho, los ingresos cayeron un 2,3%, totalizando 48,9 millones de euros, presionados por un menor dinamismo de los juegos bancados (ruleta, póker, baccarat). Los tres casinos del Algarve -Praia da Rocha, Vilamoura y Monte Gordo- no tuvieron mejor suerte y terminaron 2019 con una caída del 0,4% a EUR35.4 millones. En la sala Chaves, también concesionada a Solverde, los ingresos aumentaron un 1,2%, a más de ocho millones de euros.

El casino Tróia, que está siendo operado por el fondo Aquaris, aumentó los ingresos del juego en un 2,4%, cerrando 2019 en 4,1 millones de euros. En Madeira, el grupo Pestana logró garantizar un crecimiento del 11,2% en la sala de Funchal, totalizando 9,4 millones al final del año.

El país todavía tiene un casino en funcionamiento en las Azores, desde marzo de 2017, pero no está incluido en las estadísticas de APC, ya que no forma parte de esta asociación.


 

 

Fuente:www.dinheirovivo.pt

 

 


 
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