Garzón Se Reunirá Con Cejuego Por Limitación De La Publicidad

El ministro de Consumo de España, Alberto Garzón, se reunirá en los próximos días con CeJuego, la patronal de las empresas privadas del juego, para darles detalles de las restricciones que el Gobierno de Pedro Sánchez va a aplicar a la publicidad de las compañías que se anuncian en radio, televisión e internet.

Según fuentes financieras, las limitaciones que Garzón va a comunicar a CeJuego están relacionadas con tres factores. Por una parte, el horario en el que podrán emitir su publicidad, que en cualquier caso será siempre fuera de lo que se considera la franja infantil. En segundo lugar, los anuncios solo podrán difundirse cuando coincidan con el momento en que se produce o juega el evento al que se vinculan las apuestas. Por ejemplo, solo cuando un partido de fútbol entre el FC Barcelona o el Real Madrid se disputa.

Por último, Garzón quiere acotar el número de anuncios de este tipo de empresas que se emiten en un periodo determinado. En el caso anterior, si en el descanso de un encuentro del Atlético de Madrid o el Athletic de Bilbao se divulgan 10 'spots', no más de un porcentaje todavía por definir --será menos del 50%-- podrán ser de casas de juego que incitan a apostar quién meterá el próximo gol, si remontará el equipo que va perdiendo o cuántos córneres se lanzarán al finalizar el partido.

En su última intervención pública sobre esta industria, en el programa 'El objetivo', de La Sexta, Garzón aseguró que "el tema de la publicidad es un caos: es la ley de la selva". En este sentido, el ministro cifró en 300 millones de euros el dinero destinado a estos anuncios, que "atraen a mucha gente y pueden conllevar a crear problemas extremos como la ludopatía". "Es un problema de salud pública en el que tenemos que intervenir", explicó.

Las empresas privadas del sector rechazan esta acusación, al indicar que el porcentaje de la población que sufre esta adicción es inferior al 5%. Algunos estudios indican incluso que los jugadores que sufren esta patología suponen apenas el 1% entre los adultos con edades entre los 18 y los 65 años. Pero otros advierten del creciente apego de los jóvenes a acudir a los salones de juego y a apostar a través de plataformas online a todo tipo de eventos deportivos.

Pese a la férrea convicción de Unidas Podemos sobre esta industria, que da empleo a unos 80.000 trabajadores de forma directa y paga unos 1.650 millones en impuestos, Garzón no quiere aplicar el real decreto de forma unilateral. Al
contrario, la reunión de esta semana con CeJuego, a la que pertenecen grandes multinacionales como Cirsa, Codere, Luckia Gaming, Conei Corporation, Novomatic, Orenes y Grupo Franco, es para acordar un marco regulatorio coherente que ponga límites a los excesos de la publicidad y proteja especialmente a los adolescentes.

Garzón quiere utilizar el trabajo realizado ya en la anterior legislatura por Juan Espinosa, director general de Ordenación del Juego desde diciembre de 2016. Espinosa, que desde 2013 había sido subdirector general y antes había ocupado puestos en la Comisión Nacional de la Competencia, ha presentado al ministro la normativa que el Ministerio de Economía y Hacienda del Gobierno precedente había elaborado para poner coto a lo que se consideraba una invasión publicitaria de las empresas del juego.

Si el real decreto se concentra en los citados tres aspectos, además de las distintas páginas online, otros sectores que van a sufrir estas limitaciones van a ser los de las televisiones, las radios y el fútbol, ya que una parte sustancial de sus anuncios en sus programas deportivos lo acaparan las casas de apuestas.

Las empresas privadas del sector están a favor de que el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez regule la cantidad, los mensajes y los horarios de la publicidad de juegos y apuestas. Pero solicitan que se regule la publicidad de todo el juego, "sin hacer distinciones, es decir, que afecte tanto al juego público", en relación con la presencia en medios de la Lotería Nacional del Estado (Selae) y de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE).

Otra de las medidas que verían con buenos ojos es la que ha adoptado el Gobierno del Reino Unido, que a partir del próximo 14 de abril prohibirá la aceptación de las tarjetas de crédito para pagar las apuestas. De los 24 millones de jugadores británicos, unos 800.000 utilizan el dinero de plástico para financiar sus boletos, lo cual ha generado importantes problemas de impago entre los usuarios. El juego mueve unos 15.000 millones de euros en el Reino Unido, frente a los 9.400 millones de España. De estos, 5.000 millones lo facturan las empresas privadas.


 

 

Fuente:www.elconfidencial.com

 

 


 
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