Emiratos Arabes Lanzan Polémica Lotería

Emiratos Árabes Unidos estrenará la primera lotería "halal" (permitida) del golfo Pérsico este sábado, tras una prohibición que ahora una "fatua" (decreto islámico) despachada por la autoridad de asuntos religiosos de Abu Dabi, ha levantado parcialmente.

A las 19.30 hora local Emirates Loto retransmitirá a través de su página web, aplicación móvil y redes sociales el primero de sus sorteos, conducidos por dos estrellas de la escena mediática de Oriente Próximo, el presentador de televisión libanés Wissam Breidy y la actriz y modelo india Aishwarya Ajit. El bote inicial de esta BonoLoto promete premios de hasta 35 millones de dirham emiratíes (unos 8,8 millones de euros).

El Corán establece que, al igual que las bebidas alcohólicas, los juegos de azar son obra de Satanás.

La lotería no sólo está destinada a los residentes de Emiratos Árabes, la federación de siete emiratos que habitan 9,6 millones de almas de las que solo el 11,5 por ciento es oriunda. También puede participar cualquier internauta que, desde cualquier rincón del planeta, adquiera uno de los abonos por 35 dirham y elija seis números, entre el 1 y el 49.

Fuentes de Emirates Loto han rehusado proporcionar al periódico El Mundo las cifras de ventas del primer sorteo pero aseguran que "la recepción ha sido muy positiva" desde que las tarjetas de este trasunto de primitiva -decoradas con edificios icónicos del moderno país- comenzaran a distribuirse en tiendas de Emiratos y de forma telemática el pasado 22 de marzo.

Si ningún participante logra el acierto máximo, el pozo acumulado irá aumentando cada semana hasta los 50 millones de dirham, su techo.

Al frente de la empresa privada que gestiona el servicio se halla Paul Sebestyen, curtido por más de tres décadas de experiencia en inventar loterías alrededor del planeta, desde Carolina del Sur hasta Corea del Sur o Perú. Según la organización, el estadounidense desempaña un papel fundamental en "alinear" a la compañía con "las iniciativas del Gobierno de Emiratos que buscan retribuir a la comunidad y el país en su conjunto".

Sus creadores dejan en los clientes la opción de que el
nuevo juego cumpla los preceptos del islam. "Según los principios islámicos de la fatua y la sharia (legislación islámica), debe haber un intercambio de valor. Acceder al sorteo semanal es opcional. Se puede adquirir el boleto con la finalidad de coleccionarlos y rechazar la posibilidad de acceder al sorteo", señala la firma en un comunicado.

Emirates Loto indica, además, que su propósito es "donar millones de dirham al bien público" sin proporcionar más detalles. "Vamos a reunir fondos para cambiar vidas no solo para la gente que tuvo la fortuna de ganar sino también dinero que será donado a asociaciones de caridad y otras organizaciones que asisten a personas necesitadas", explica Sebestyen al periódico local The National.

Estos términos no convencen a expertos en finanzas islámicas como Safdar Alam, ex jefe de la división islámica de JPMorgan. "Personalmente no estoy interesado en los ejercicios de gimnasia comercial para obtener la aprobación de la sharia. Mis convicciones son fuertes. Nunca participaré en nada como esto. No me importa quién diga es que 'halal'", replica Alam.

"Lo que digo es que se trata de una actividad que deberíamos evitar. Deberíamos centrarnos en cómo beneficiar a la gente y las comunidades y no perder el tiempo con estas cosas", agrega el banquero. "La idea de si es 'halal' o no ni siquiera es importante. Devalúa nuestra religión", desliza el experto, que sugiere que si el objetivo es generar dinero para "el bien común" resulta más sencillo "donarlo directamente".

Reconoce, no obstante, que "los sorteos de premios, que son similares a la lotería, han sido empleados por los bancos islámicos en Oriente Próximo durante más de una década". La banca islámica, en plena expansión a nivel global, promete productos financieros sin caer en la usura ni invertir en empresas que suministran bienes o servicios considerados contrarios al islam como los juegos de azar, el alcohol, el tabaco o las industrias relacionadas con el cerdo.


 

 

Fuente:www.elmundo.es

 

 


 
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